miércoles, 23 de diciembre de 2015

ÉTICA DE ROEDORES: ACURRUCADOS

  Cuando el terrible dinosaurio agacha la cabeza, como si estuviera herido, se convierte en el animal más peligroso del bosque. Después de un gran huracán todos buscan refugio. Y el cuerpo desmedido del dinosaurio se presenta como el cobijo perfecto para nuestros miedos o para nuestras inseguridades. Pero es horrible esa escena, la del roedor acurrucado al calor del dañino dinosaurio. Agacha la cabeza, sí, pero todo es un cruel engaño, pues sabe el dinosaurio que el roedor es temeroso y sólo quiere ver cada árbol del bosque en su sitio. Acurrucados, heridos, los roedores creen que han llegado a casa. Son momentos de incertidumbre, momentos en los que el viejo dinosaurio aprieta los grilletes, oscurece los senderos. Mas sabe el filósofo que la incertidumbre es madre de la novedad y que los grandes bichos no están acostumbrados a semejantes cambios. ¡Huid de la certidumbre! ¡Huid de la maldita estabilidad que nos esclaviza! ¡Si sois roedores de verdad, elegid el laberinto, el maldito laberinto de la libertad! ¡Que nadie se acurruque al calor del fétido dinosaurio! Porque sabe el filósofo que sólo de la incertidumbre nacen las nuevas ideas, los nuevos senderos. Y tiempo, tiempo, nos sobra. ¿Acaso no tiene tiempo el oprimido? ¿Qué puede pasar si el presor debe posponer su tortura? Nosotros, los roedores, somos los que creamos el tiempo, con el trabajo. Todo lo demás es robo y miseria planificada. ¡Que esperen los explotadores! ¡Los roedores amamos la palabra, el conflicto y el diálogo! ¡El bosque no tiene límites! Y aquellos que se acurruquen a la sombra del gran bicho, aquellos que quieran la bendita paz del bosque, aquellos, falaces, son las malditas alimañas del bosque. Sabe el filósofo que el tiempo pertence a los desposeídos...

jueves, 17 de diciembre de 2015

ÉTICA DE ROEDORES: EL DÍA

Nadav Kander
   Se acerca el día en el que el dinosaurio será abatido, no por la garra irracional del cráneo hueco, sino por la cordura del roedor, del maldito roedor. La palabra, la vieja palabra, la que resuena en los oscuros recovecos del bosque, sólo la palabra nos librará del gran dinosaurio. Se acerca el día. ¡Que nadie olvide el secreto del bosque! Las sombras acogen la dignidad perdida del roedor. Para recuperarla sólo necesitamos recordar el origen de todo. Porque nada brota sin el trabajo. Se acerca el día. Y el dinosaurio, si sobrevive, seguirá creciendo. ¡Recordad de dónde procede todo! Cada bocado de pan, cada trozo de carbón, cada sorbo de leche, cada idea... Se acerca el día. ¡Que nadie olvide su origen! ¡Que nadie traicione a los muertos! Si el roedor, ajeno a la luz, se enreda en los senderos prefabricados por la bestia, arruinará todo futuro. Huid de los cráneos huecos, porque de ellos se alimenta el gran dinosaurio. Sólo el atinado razonamiento o la afinada sensibilidad nos librarán de los enemigos del bosque, de los salvajes.

viernes, 11 de diciembre de 2015

DODOTIS PARA LAS ZAMBOMBAS

  Entre el orín y la herrumbre accedemos a la calle Francos. Lo de herrumbre lo leí en algún pasaje de la Biblia. Ya saben, contrastes conceptuales para resaltar el verdadero bien. Suena la pandereta entre el olor a orín en el centro de Jerez. Vale, no es muy delicado, pero es la verdad navideña. Le digo a Ana que hay que escribir sobre este asunto tan delicado y me dice que sí, que lo haga.  Es tan bonita la navidad, con su orín y todo. Atravesamos el callejón y nos sumergimos en la podredumbre. Dice Ana que es como una inmersión lingüística... Es la calle Francos... Los renos y los camellos, animales sufridos, reparten regalos, presentes, nunca futuros, porque desde su animalidad saben que el futuro está pohibido en Jerez y en Siria. Si aguantamos la respiración, quizás podamos atravesar el espejo y llegar al otro lado, donde todo es posible y las calles sean calles.

LA REALIDAD SE OCULTA

    No sabemos cuándo, ni lo sabremos, pero hubo un tiempo en el que nos bastaban las apariencias para vivir y sobrevivir. Con una corteza cerebral más compleja, los seres humanos pronto comenzamos a pedir explicaciones, a exigir la verdad. Hubo un momento en el que las apariencias se convirtieron en un obstáculo para conocer la verdadera realidad, su esencia. Se inició así un nuevo sendero, el de la racionalidad, quizás con los griegos, el sendero del logos. Ahora bien, con las verdaderas explicaciones el sentido común se irritó. Ya nada es lo que parece. Resulta que los objetos, que parecían tan verdaderos y naturales en su ser, en su aparecer, ya no son nada, son una mera ficción. Y la realidad está al fondo, oculta, sólo accesible para el que sabe de estructuras, para el matemático.
Ilustración de Miguel Parra
         Hace cien años que Einstein terminaba su teoría de la relatividad general. Con David Hilbert pisándole los talones, aquel empleado de la oficina de patentes, dotado de una imaginación desbordante, encontraba la estructura profunda de la naturaleza. Y la encontraba gracias a aquellos matemáticos que habían explorado nuevas geometrías, espacios definidos con otros axiomas. Lo que en principio parecía un entretenimiento formalista, a la larga, fue el andamiaje de la nueva física.
         Lo que Newton jamás llegó a comprender se aclaró con el concepto de campo de Faraday y Maxwell, el primero intuitivo y el segundo con ecuaciones. Y Einstein, acostumbrado a vivir con campos, ya que su padre trabajaba en centrales eléctricas, descifró el enigma. Tras cien años de relatividad general, seguimos perplejos. Lo que las ecuaciones muestran parece difícil de captar por nuestra imaginación. Las metáforas no sirven si la complejidad es inabordable, inconmensurable. Tanto la teoría de la relatividad, las dos, como la física cuántica suponen un reto creativo apasionante.
         Einstein era capaz de imaginar soluciones, conceptos físicos, dinámicos. La matemática vendría después. Que la gravedad tenga que ver con la curvatura del espacio-tiempo provocada por una masa no parece asunto fácil para el sentido común. Nos cuesta representarlo gráficamente. Implica gran esfuerzo entender eso de que el espacio y el tiempo forman una especie de malla. Una bola de hierro sobre un mantel hunde el espacio, sí, pero nos cuesta entender que también el tiempo. No manejamos todos los planos a la vez ni todas las dimensiones. Nuestra imaginación ha surgido por selección natural, en un entorno de objetos a nuestra medida. Los problemas con los que se enfrentaron los organismos que nos precedieron han sido problemas macro, a velocidades y escalas limitadas, las propias de un mamífero. Nuestra percepción, que emerge de la interacción de partículas elementales, funciona en un mundo de cualidades globales que también emergen de esas partículas. Aunque comprendamos matemáticamente cómo funciona la teoría de la relatividad o la física cuántica, nuestra imaginación debe consolarse con una aproximación.
        Cien años de relatividad general no son nada. Y es una teoría que ha confirmado sus predicciones. La luz se desvía al pasar por una masa como el Sol. El tiempo transcurre más despacio cerca de una masa que lejos de ella. Y como la aceleración es equivalente a la masa, pues un objeto que se mueva a grandes velocidades produce la misma curvatura y el tiempo transcurre más despacio. La gravedad queda por fin explicada: los cuerpos son atrapados por ese hundimiento de la malla. A ver cómo encaja todo esto nuestro sentido común… Resulta que el espacio y el tiempo no constituyen ese armazón fijo en el que transcurren los acontecimientos, los hechos.
            La estructura de la realidad parece sencilla. Unas pocas ecuaciones, simples y bellas, lo explican todo. Una hilera de símbolos es suficiente para describir cómo se comporta el espacio-tiempo o cómo se comportan las partículas elementales. La verificación de las predicciones y el uso tecnológico que hacemos de ellas nos dicen que algo tienen que ver con el mundo real. Todo es tan simple que no lo entendemos a la primera. Todo es tan simple que la complejidad de nuestra vida cotidiana nos ofusca. El excelente libro de Carlo Rovelli “La realidad no es lo que parece”, editado por Tusquets, explica con sencillez todo esto y mucho más.

http://www.diariodejerez.es/article/jerez/2172212/la/realidad/se/oculta.html

jueves, 10 de diciembre de 2015

ÉTICA DE ROEDORES: EL GESTO DE PIRRISKY

 Nadie habrá oído hablar del Gesto de Pirrisky, a pesar de la nobleza del trazo. A los roedores nos gustan esos gestos, los que se pierden en la inmensidad de los días y convierten una mañana cualquiera en una obra de arte. Hominen te esse cogita es el aroma a oloroso que rezuma ese noble esbozo inesperado de Pirrisky, entre los viejos toneles. Si mis escritos pudiesen correponder como es debido... Mas sabe el roedor que toda palabra es vana ante los rostros puros de los muros. Y basta una mirada para descubrir a qué distancia estoy de la verdad...

domingo, 6 de diciembre de 2015

INQUIETANTE COSMOS

   Esa teoría que habla de universos paralelos, quizás infinitos, me tiene desconcertado. Menos mal que es una mera especulación, porque me aterroriza pensar que una de esas infinitas posibilidades consiste en un universo idéntico al nuestro salvo en una cosa, la conciencia. Sí, me da igual que haya miles de universos, sin vida, con vida, hay millones de posibilidades. Pero lo que me asusta es pensar que hay una realidad en otra dimensión donde todo es igual a la nuestra menos en la conciencia de lo que ocurre. Me imagino a seres que han construido una gran civilización, pero sin darse cuenta, seres que han creado arte y literatura, pero no son conscientes de ello, seres que viven como si no viviesen, ajenos a todo lo que ocurre, ajenos a sí mismos. No sé, todo es muy extraño.

lunes, 30 de noviembre de 2015

BALADA NIHILISTA

¡No hay mayor placer estético que escuchar con atención cómo un artista o un escritor dicen no, al poder o al rebaño!

viernes, 27 de noviembre de 2015

QUISE

   Le digo a Miguel Parra que no puedo, que lo he intentado y ha sido imposible. Quise hablar del contraste entre la sensibilidad racional y la ofuscación violenta, pero no pude. Quise describir mi miedo ante lo que presencié, un acto violento, y no fui capaz. Y todo ocurrió en la calle Francos, cuando volvía de una conferencia de Eliacer Cansino, que nos había hablado del espacio y el tiempo, de la relación de la escritura con otras artes, nada más... Le digo a Miguel Parra que he sido incapaz de reflejar esa violencia, esos lloros de los niños, en mis palabras. Quise explicar mi miedo ante la muerte inminente de otras personas y no pude, imagínate a un hombre fuera de sí con una papelera de hierro en sus manos y con la intención de matar a otro que se resgurada en la tienda del Rubio. Y los niños lloraban y yo llamaba a la polícía y la policía llegaba y el hombre violento huía por las enrevesadas calles de Jerez. No he podido escribir sobre todo eso porque la escritura necesita el transcurso del tiempo. Y mi miedo fue instantáneo. Como dice Eliacer Cansino, ese es el límite de la literatura. Quizás todo sea como el cuadro de las Meninas, un viaje al infinito tiempo y al infinito dolor. No sabemos la música que suena cuando tenemos mucho miedo porque entonces somos sordos y ciegos.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

ÉTICA DE ROEDORES: MIRADAS

  A veces los roedoeres desfallecen y caen rendidos en las orillas de los senderos, aturdidos. Se miran unos a otros mientras recuerdan el miedo de los días pasados. Abatidos, los roedores se preguntan por el sentido de su caminar. No saben si merece la pena esquivar las sombras del gran dinosaurio. Su pisada es fuerte, hasta en los sueños. Y desfallecen porque las palabras de la mañana parecen caer por un gran precipicio. Al final sólo se percibe un gran estruendo o un susurro. Pero las palabras, tan cargadas de libertad, se retuercen de dolor. Abatido, el roedor recuerda que las bellas intenciones se agotan y que mañana, hoy, la muerte y la sinrazón, brotarán como el musgo. El sendero se oscurece y las alimañas acechan. Sabe el roedor que con el nuevo día volverá el gran rugido. Las orillas de los senderos del bosque están repletas de roedores derribados por la insolencia de las tardes. Se niegan a aceptar que las bellas palabras de la mañana, plenas de utopía, se hundan en los barros del camino, donde la locura abunda. Si al menos las miradas sirvieran para construir otros mundos para ellas...

lunes, 23 de noviembre de 2015

FRÍOS

   Cuando el verano se estiraba demasiado deseaba que llegase el frío, los días cortos, las heladas. Quería el frío porque con él llegaba el calor del enroje, las sopas de ajo y las patatas asadas que mi padre hacía con las ascuas que aún quedaban de haber cocido por la mañana. Ese viento norte, que venía de las peñas, nos obligaba a recorrer las aceras como huidos de la justicia. Quién me iba a decir que esas peñas lejanas iban a tener para mí otros significados, otros placeres... Aquellos primeros fríos, entre la encina y el roble para el horno, me empujaban al calor del suelo, la gloria, donde no esperaba más días, no esperaba nada ya. Quería que todo se quedara así, para siempre, que nada pasara, que el mañana se anulara porque así lo deseaba. Todo eso volvía con el frío, entre la harina y las campanas. Ese viento cortante del norte aparecía sin piedad, quizás traído por las encinas o por la misma nieve. Pero ese viento cortante del norte también nos daba la palabra casa y el deseo infinito de arruinar el viejo mecanismo del tiempo.

viernes, 20 de noviembre de 2015

ÉTICA DE ROEDORES: MEJOR SEGUIR ADELANTE

Nadav Kander
   Cuando el roedor, entre las sombras del bosque, encuentra a otro roedor, perdido, indeciso, sabe que es el momento de recuperar aquel ímpetu, el de la duda. Y lo hace. Porque sabe que la escritura es un sendero repleto de sorpresas, tantas que ni el cruel dinosaurio las puede imaginar. La torpeza del gran bicho es infinita en este aspecto. Bajo los inmensos ficus, con los mosquitos recordando nuestra condición, los roedores traman ingeniosas salidas de este mundo inhóspito, salidas que el gran dinosaurio ignora. Saben los roedores que lo importante es el camino, cada paso, en ese sendero sinuoso. Aunque no haya nada más, ese sendero abierto con la palabra ya es suficiente. Porque todo es necesario, hasta el vuelo del mosquito inquieto y arrogante. Las palabras son arbustos, no sabemos exactamente dónde nacen, pero están ahí. Recordad, roedores, que nuestro poder está en la palabra y que nos basta la creación de un sendero nuevo para dar vida a todo un universo. Si los dinosaurios creyeron que su triunfo era definitvo, es que que no pensaron en la sombra de cada adjetivo. No hay otra salida. Sabe el filósofo que es en la creación donde permanece la esencia de los días, como si el rumor del viento nos agradara. Sabe el roedor que no queda otra salida. Las palabras, sean lo que sean, nos cobijan, como si fuese un día de invierno... Y los que escriben, los roedores abatidos por la miseria de los musgos, husmean el significado de los trazos, para entretenerse o para recoradar el futuro, quién sabe. El roedor se encuentra con el jardinero y descubre lo que ambos sabían desde los inicios de los tiempos: que los bosques profundos son un bello misterio para los filósofos y para los que saben leer los signos de nuestras desazones.

lunes, 16 de noviembre de 2015

REFUGIADOS

   Los dioses, si es que existen, son caminantes, refugiados que huyen de una realidad que no llegan a comprender. De nada sirve una inteligencia infinita, si ante tu mirada hay un dolor infinito. Los dioses huyen con lo puesto, entre el lodo y la podredumbre. Y mientras escapan piensan en atardeceres frente al mar o en el olor del espliego. Caminan aturdidos porque ven cómo todas las fronteras se cierran a su paso. Son refugiados que buscan otra realidad, otro cosmos, quizás creado por otros dioses más sabios. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

ESPACIOS DE RESISTENCIA Y LIBERTAD

Miguel Parra
  Recuerda que las palabras te servirán para huir de la mediocridad y el aburrimiento. Te ayudarán a perder el sentido de la realidad, pero también a encontrarlo. Y si deseas aventuras, te sumergirás en tu sombra, en tu maldita sombra, tan tierna, tan curel, tu sombra. No lo olvides, los libros serán el único refugio de los inconstantes, de los utópicos y de los que sueñan. Frases bellas, historias apasionantes, argumentos enrevesados, todo lo necesario para hilvanar tu soledad. Recuerda que el saludo de los libreros es algo más que un saludo, porque custodian tus sueños, dedican sus vidas a tu mirada, como si fuese la más importante del universo, porque para ellos lo es. Recuerda las primeras lecturas, quizás de tu madre o tu padre, en voz alta. Esas palabras son las que custodian nuestros libreros...

SOLEDADES

   Los Estados siempre son muy grandes, demasiado. Cuando hay un conjunto de personas, emerge esa propiedad autorreguladora que denominamos poder. Cuanto más grande es el grupo, más violentas son esas estructuras. Cuanto más pequeño es, más posibilidades hay de que emerjan estructuras horizontales de gestión, menos violentas. 

martes, 10 de noviembre de 2015

PASIONES, EMOCIONES Y OTROS ACTORES NO TAN SECUNDARIOS

        Como las bacterias, los dualismos se vuelven resistentes. Todavía andamos enredados con alguna de sus variantes. Cuando parece que hemos acabado con uno, aparece otro, a veces disfrazado, para que no salten las alarmas. Materia y forma, alma y cuerpo, naturaleza y cultura, razón y pasión, son pares de conceptos de gran utilidad analítica y persuasiva…
Miguel Parra
         La razón nos sirve para conocer verdades eternas, como los teoremas de la geometría. Todos los seres humanos los entendemos porque captamos algo objetivo, que está ahí, con independencia de nuestros intereses, deseos o estados de ánimo. La razón, por lo tanto, trabaja al margen de las emociones y las pasiones. Razonar significa calcular, derivar, relacionar, separar y otras operaciones de carácter formal. Razonamos bien si transformamos bien, según las reglas, unas proposiciones en otras.
         Siguiendo con el relato racionalista tradicional, las pasiones, los sentimientos y las emociones son algo confuso, oscuro, difícil de atrapar y entender, son fuerzas, disposiciones y actitudes que pertenecen a nuestra denostada dimensión física. Las emociones nos arrastran y enturbian el intelecto. Aunque son necesarias para actuar, si no interviene la claridad de la razón, carecen de orientación, incluso pueden desbordarse y arruinar todos los cultivos de la inteligencia calculadora y previsora.
         Este relato habla de una razón que conoce cómo es el mundo, descubre qué debe hacer y a continuación transmite ese contenido proposicional a la voluntad para que se inicie la acción. Las buenas decisiones son las que parten de un conocimiento adecuado del mundo y de uno mismo, las malas decisiones son las que se han forjado desde el impulso ciego de las pasiones, los deseos o las necesidades.
        Pronto aparecieron críticas a esta concepción del ser humano. Hume y otros filósofos señalaron que las acciones jamás parten de razonamientos. Las razones no son el motor de nuestras acciones. Son las pasiones, los deseos y las necesidades las que dirigen nuestra conducta. Las razones vienen después, para justificar ese movimiento de la voluntad. Argumentamos sobre lo que nos agrada o desagrada, lo que nos atrae o repele. Como mucho, la razón encauza, pero no genera esa corriente.
         La filosofía hoy ha superado esas caricaturas dualistas, esos esquemas, sobre todo el racionalista puro. Y los ha superado porque ha tenido en cuenta los avances en psicología cognitiva y neurociencias. Si bien es cierto, como dice Victoria Camps, que ya Hume y Spinoza hablaron con sensatez sobre la importancia de las emociones en la ética, han sido los avances de las ciencias del cerebro los que han promovido un cambio de paradigma.
         Desde el punto de vista ético, nadie duda ya de que las emociones son esenciales, tanto a la hora de decidir como para ser una persona comprometida con lo que nos rodea. La indignación moral ante las injusticias sociales no arranca de una argumentación, sino del malestar que provocan semejantes atrocidades humanas. Al elegir las premisas de nuestras argumentaciones están funcionando nuestros deseos, emociones y estados de ánimo. No hay contenidos proposicionales carentes de aspecto emocional. Nuestras creencias sobre el mundo son creencias que ya valoran emocionalmente el mundo: describir ya es valorar.
         Y desde el punto de vista de las neurociencias, aunque el cerebro posee estructuras más o menos diferenciadas, su funcionamiento transcurre en paralelo. No hay una secuencia lineal en la que la información del exterior vaya pasando por varios departamentos hasta que se toma la decisión final. La complejidad de las redes neuronales y la modulación de las sinapsis, a niveles moleculares, nos hacen pensar que todo el organismo actúa a la vez y que nuestra realidad siempre se presenta bajo el aspecto, el color, de nuestros estados de ánimo.

viernes, 6 de noviembre de 2015

GOZNES

Nadav Kander
  Aquello se perdió, como se pierde todo, sin querer, a fuerza de ser, de estar, y nada más. Y lo poco que queda depende de ti, de tu perseverancia: la imagen de tu hija jugando o la sensación de haberla visto jugando, qué más da, no tenemos más tareas, más obligaciones. Escribir, pensar, sólo son máscaras de esa retirada. Porque todo aquello se perdió, entre la bruma de los días, cuando dormíamos, quizás. Y lo poco que permanece anida ahí, en nuestra mirada. Aquello se perdió y no volverá munca más. Mas somos fuertes, capaces de hacer girar todo el universo sobre el gozne de un recuerdo, como si la farsa tuviera un sentido.

viernes, 30 de octubre de 2015

INQUIETANTE COSMOS

Nadav Kander
  Hay luz que viaja hacia ti y que nunca verás, imágenes de estrellas tan lejanas como bellas. No quedará nadie para comprobarlo, pero será así.
 Porque hay luz de camino que te ignora. Los destellos de tu inteligencia, consumidos en miserables enredos, sólo alcanzarán el perfil de tu sombra. Ridículos seres somos, jamás lo dudes. Y si algo de divino poseemos, sólo es nuestra insolencia y nuestro aburrimiento.
  Hay luz que viaja hacia ti y que nunca verás, imágenes de estrellas tan lejanas como bellas. Haz el último esfuerzo y toma el atajo que te lleve en aquella dirección, la del laberinto, la del callejón sin salida, la que aniquila la cruel desidia. 

sábado, 24 de octubre de 2015

ALEJANDRO DURÁN: UN VASO ES UN VASO


He tenido que pensar lo contrario de lo que voy a escribir. Es la única forma de escapar de las estructuras de sentido que vertebran la gramática. Todo sistema de signos y todo intento de representar son prácticas de dominación cristalizadas. Quien desea huir del orden jerárquico y de las topologías de la normalidad necesita situarse en los bordes o en el envés de la representación. Los lenguajes encauzan nuestra creatividad mediante estratos de sentido asumidos en el mismo acto de pensar. La topología del pensamiento genera un territorio de prohibiciones, de clasificaciones y de esclavitud.
La praxis del artista consiste en desmontar esas anquilosadas gramáticas para que surja lo nuevo, lo diferente, lo que resiste ante cualquier clasificación o interpretación. La transgresión es un proceso que permite subvertir los lenguajes, un proceso de ensayo y error que abre nuevas posibilidades expresivas, nunca predecibles.
Abordar lo indecible, la diferencia repetitiva que anula cualquier fundamento, supone traspasar los signos, darles la vuelta. El rotulador deja una huella, un rastro, que ni el mismo autor domina. El deseo creativo encuentra entonces las grietas de la libertad: el reverso del papel muestra lo que no pintó Alejandro Durán. Es una forma de resistencia creativa, frente a las propias categorías estéticas del autor, generadas por el poder, y frente a las categorías interpretativas, clasificatorias, que maneja el receptor, también diseñadas por el poder.
            Los colores y los trazos, entonces, desvelan las zonas difusas del sujeto, lo que se cuela por los poros que deja el sistema: lo anormal, lo que no encaja, lo que ni siquiera se puede definir. La praxis liberadora es un fluido que atraviesa el papel y desata “la oscura violencia repetida del deseo que agita los límites de la representación”, como dijo Foucault.

jueves, 22 de octubre de 2015

martes, 20 de octubre de 2015

TRAMPAS DE LA AUTOCONCIENCIA VIII

Nadav Kander
  Si ya es extraño eso que denominamos objeto externo, mucho más raro nos debería parecer la unidad del yo. Evolutivamente nos ha sentado bien esa farsa. La organización del ser vivo, de la célula al animal, se ha beneficiado de esa variación. Pero es que para hablar y juzgar, dirán algunos, se requiere la unidad del sujeto, que se dedica a realizar síntesis. Ya, condición de posibilidad, pero no sustancia ni nada parecido. Porque condición de posibilidad puede ser también algo disperso, un estado difuso, como la cresta de una ola que se desvanece.

viernes, 16 de octubre de 2015

ÉTICA DE ROEDORES: THE END

  Quizás ha llegado el momento de reconocer que los terribles dinosaurios han ganado y que todo esfuerzo ha sido en vano. Miramos hacia atrás y sólo contemplamos ingenuidad. Nos ha aniquilado nuestra propia sombra. ¡Sobran tantos senderos...! 

martes, 13 de octubre de 2015

DESTERRAR LA IGNORANCIA CONSERVANDO EL ASOMBRO

       Que vivimos en un inquietante y extraño cosmos ya nadie lo niega. Este curso nos ofrece fenómenos extraños: un alumno de bachillerato tiene que elegir entre Cultura científica, Religión o Ética. El viejo proyecto de la Ilustración no logra arrancar del todo por estas tierras. Los sistemas educativos, que deberían preparar a nuestros alumnos para saber utilizar el método científico, tanto en las ciencias de la naturaleza como en las ciencias humanas, y para ser ciudadanos críticos y participativos, se convierten cada legislatura en una marioneta en manos de oscuros intereses.
         El fanatismo y la superstición quizás nunca sean extirpados de las sociedades, sin embargo nuestra responsabilidad como educadores estriba en mantener como ideal regulativo la racionalidad y el escepticismo sistemático. Proponemos en esta sección un ejercicio de reflexión sobre el conocimiento científico, sobre la filosofía y sobre las artes. Hablaremos de libros y revistas de divulgación científica y filosófica, pero siempre examinando críticamente el contexto social y político en el que surgen. Recorreremos, entonces, los senderos de la razón y la experiencia, adentrándonos en los intrincados recovecos de la creatividad.
         El título de este artículo es una frase de Peter Atkins, químico y divulgador de la ciencia. Está extraída del libro “Indagaciones de un científico acerca de las grandes cuestiones de la existencia” (Alianza Editorial, 2014). Ha abordado la química física, la química inorgánica y la química cuántica. Es un pensador optimista, ilustrado. Su confianza en el método científico y sus intereses filosóficos le han llevado a tratar los grandes interrogantes acerca del ser, con un enfoque claramente materialista, naturalista y ateo.
         Atkins ha escrito un jugoso libro de sólo ciento cincuenta páginas. Con un estilo ágil, va entrelazando los argumentos de forma clara. No oculta sus premisas. En la estela de Richard Dawkins o Daniel Dennett, por mencionar algunos ejemplos, investiga esas preguntas radicales que filósofos y científicos se formulan constantemente. Pero las aborda desde la razón. En todo momento queda claro que los atajos de la religión sólo suponen un abandono de la racionalidad humana. Ni los creacionistas ni los partidarios del diseño inteligente ofrecen verdaderas explicaciones.     
Miguel Parra
    En primer lugar, el comienzo. Todos los mitos han elaborado narraciones para ofrecer respuestas a la pregunta sobre el origen del universo. La pregunta es compleja, desde luego. La ciencia ha retrocedido hasta los instantes iniciales. Sabemos ya mucho del primer segundo. La teoría del Big Bang ha refinado sus descripciones utilizando los datos experimentales y las matemáticas. Aunque es cierto que siempre quedará una última pregunta, hoy se habla de las fluctuaciones cuánticas del vacío para explicar el surgimiento del universo. La ciencia siempre está de camino: busca lo más simple para explicar lo más complejo. Recurrir a agentes creadores de carácter divino es una solución fácil, tan fácil que sólo prueba la pereza intelectual de quien la esboza. Para Atkins “no es que surgiera algo a partir de la Nada, sino que la Nada original se convirtió en una Nada actual mucho más interesante y potente cuando ocurrió algo que separó la Nada en opuestos eléctricos”.
     A continuación viene la pregunta por el origen de la vida. Obsesionados con la finalidad, buscamos siempre una inteligencia ordenadora del cosmos. Los creacionistas y los partidarios del diseño inteligente creen que la materia por sí sola no ha podido llegar a organizarse con tal grado de complejidad. No admiten que la entropía, el azar y la selección natural hayan sido suficientes para dar lugar a estos sistemas llamados seres vivos, incluso inteligentes. A pesar de que queda mucho camino por recorrer, Atkins, como ya dijera Descartes en su momento, sostiene que la capacidad del método científico permitirá acercarnos a explicaciones cada vez mejores. Como ejemplo, el concepto de vida: “podría ser la conservación de información mediante un flujo de energía. De modo que un organismo vivo sería un dispositivo que consigue esa conservación, tal vez a falta de su propia inmortalidad, mediante la transmisión de la complejidad estructural que contiene la información a una serie de generaciones capaces de adaptarse para competir y desenvolverse en un entorno cambiante”. 

http://www.diariodejerez.es/article/jerez/2131334/desterrar/la/ignorancia/conservando/asombro.html

viernes, 9 de octubre de 2015

ÉTICA DE ROEDORES LXXIII: LAS GRIETAS

Nadav Kander
  Sabe el roedor que toda geografía humana es enrevesada, tanto como los acantilados del norte. Nadie en su sano juicio querrá cartografiar para siempre semejante piel, texturas trágicas, aromas de la memoria. Tras los senderos del bosque, ocultos entre las rocas, discurren los caminos de la carne, los únicos, los olvidados por tantos fabuladores, como dijo el filósofo. Para el roedor no hay otro universo. Le basta el cabello enredado. Es suficiente la tersa piel. Recorrer esos mapas, sabiendo que son finitos, sabiendo que se agrietarán... No teme a las grietas que genera el tiempo, sólo se asusta ante la tristeza de su propia mirada, tan débil...

martes, 6 de octubre de 2015

TRAMPAS DE LA AUTOCONCIENCIA VII

  Toda esa corteza cerebral, con toda esa cantidad de neuronas capaces de conectarse, ha dado mucho de sí. Nos ha servido para resolver problemas básicos de supervivencia. Los individuos que nacían con esa variación, a la larga, sobrevivían más. Pero la capacidad de asociación de ideas es una herramienta de carácter formal y flexible. También la utilizamos para entretenernos, incluso para elaborar teorías sin fundamento o bellas historias. La gran trampa consiste en pensar que por darnos cuenta de que existimos debemos ocupar un lugar privilegiado en un gran relato, con principio y final feliz. Nos seducen sin piedad las narrraciones que dan sentido a toda nuestra existencia y nos colocan en el centro. Como conocemos, somos mejores, estamos en otra categoría. ¡Qué facil es mezclar ideas, generalizar, interpretar signos, conectar e imaginar!

lunes, 5 de octubre de 2015

jueves, 1 de octubre de 2015

TRUEQUES

La sombra de la materia asusta,
intimida,
no por su oscuridad,
ni por su misterio,
sino por su sencillez,
opaca y terca.
Quieren los vendedores de sueños
que toda esa nitidez
la perdamos a cambio
de una historia enrevesada,
tierna y falsa.

lunes, 21 de septiembre de 2015

MEMORIAS

Dejar las palabras en el aire, en la tierra,
como si no nos importasen
y olvidarnos
de uno
ya.
O
sin más,
recordar aquellas
frases tejidas con dolor
cuando toda la vida pudo ser distinta.

martes, 8 de septiembre de 2015

ÍMPETU CREADOR

Los artistas saben luchar
porque conocen el infinito horizonte.
Conocen la profundidad de la belleza y la piel de las formas.
Y todas las geometrías se rienden ante su mirada,
su palabra.
Los artistas saben luchar
porque han construido un universo para ellos,
para ella,
donde sólo la luz es posible.


sábado, 5 de septiembre de 2015

BIG BAND

Quizás el universo sea tan complejo que nunca lo conozcamos, pero por las metáforas que ha generado ha merecido la pena.

jueves, 3 de septiembre de 2015

miércoles, 2 de septiembre de 2015

MARÍA MELERO EN LA SALA BARBABLANCA

La irracionalidad brota cada vez que el pincel se aproxima al lienzo y los colores planos imprimen a las figuras una existencia inquietante. Los seres híbridos arrastran nuestra sensibilidad hasta las zonas más sombrías de la humanidad. Los animales, atrapados en una quietud ancestral, nos recuerdan que el dibujo nació del miedo y que los abismos interiores jamás serán conquistados. La simplicidad de los cuerpos transmiten nuestra relación, ambigua, cruel, con la naturaleza. Trazos a veces agresivos, a veces ácidos. Trazos. Líneas. Puntos. Origen. María Melero nació en Jerez y comenzó a dibujar. Ni sus estudios de Arquitectura ni de Ilustración y Diseño Publicitario lograron exterminar ese impulso. Quizás ser conscientes de las limitaciones de la realidad física sea el único camino para saber esbozar nuestra historia con libertad. Y ser libres en arte significa crear un estilo. Los senderos creativos de María Melero recorren la iconografía de Goya, del Renacimiento o del tatuaje tradicional. Así ha surgido su forma de trabajar en las obras dedicadas a la ilustración, el diseño y lo otro. Decía Max Zoster que la esencia de la ilustración reside en la capacidad de olvido. Lo otro es el impulso creativo que tiene sentido en sí mismo y te obliga a exponer, lejos de las revistas, lejos de las tazas, cerca del sueño primordial. Ha trabajado en el campo de la ilustración editorial, merchandising para South 36-32N, Galería No-Lugar, con Cristina Galeote, para revistas como Finerats, Oh! Dear zine o Zunder, para empresas de arte y diseño, coma la mexicana Dear deer o No Time Comunicación. Ha participado en numerosas exposiciones en España, en San Francisco, Japón, Australia. Exposiciones para La Mano Zurda en Madrid, para el Estudio Gráfico Malla en Cádiz… mariamelero.blogspot.com.es. Y lo importante es dibujar, cada día, para escondernos entre las líneas y reconstruir aquella trama personal, para que vean que se puede vivir de la libertad.

RELINCHOS

       Cuando Nietzsche se agarró al cuello del caballo sabía lo que hacía. Dicen que le pidió perdón en nombre de toda la humanidad. El caballo estaba siendo maltratado por el cochero. Fue en Turín. Es propio del filósofo o del artista susurrar al oído de los animales. Quizás porque ya no esperan ser escuchados por los humanos, quizás porque lo que tienen que contar es un secreto que sólo las  bestias pueden comprender. Recordemos que Beuys explicaba los cuadros a una liebre muerta que acunaba en sus brazos. Beuys sabía lo que hacía. Nuestra noble tarea consistirá en explicar al oído de nuestros caballos qué es lo que hacen los artistas.
    Como no soy experto en caballos, he preguntado a los que me rodean. Y casi todos me han remitido a esa excelente película de Robert Redford titulada El hombre que susurraba a los caballos. Muy bonita, pero no me ha servido para nada. Hay muchas películas sobre caballos pero no he encontrado ninguna que me aclare cómo abordar la esencia del arte con estos animales. Max Zoster, que odiaba a los caballos debido a todo el dinero que perdió en las apuestas, recomienda en alguno de sus fragmentos que todos los críticos de arte vean El golpe, casualmente también de Robert Redford. Lo que no aclara es para qué nos sirve la película, si para entender la labor del artista, del crítico o de ambos. Quizás tenga razón Manuel del Valle y deba leer las novelas de Estefanía para comprender a los caballos.
    Lo primero que debemos decir al animal es que los artistas jamás duplican la realidad. No queremos más bestias en Jerez. Los artistas, aunque describan y copien la realidad, nunca la duplican. No tendría sentido. La mímesis no es mera copia. Incluso cuando los lienzos parecen fotografías tampoco hay mera duplicidad. No se busca eso. El fotógrafo realista tampoco quiere falsificar el mundo. No quiere entregarnos una copia y hacerla pasar por el original. No es un falsificador de billetes o de marcas.
   El animal debe saber también que el artista no se limita a expresar sus sentimientos a través de sus creaciones, pinturas, esculturas, instalaciones o novelas. No tendría sentido. Las obras de arte ocultan más que muestran. No puede ser la función de una obra únicamente expresar o reflejar la vida interior de un creador. ¡Con lo fácil que es demostrar a los demás cómo te sientes sin convertirte en un sufrido artista!
    Si apreciamos al caballo, le tendremos que explicar con franqueza que los artistas nunca han querido transmitir ideas, para eso están los libros de ciencia o de filosofía. Aunque lo hayan intentado, no lo han conseguido. Ni cuando el arte ha sido heterónomo, porque lo han utilizado las ideologías y las religiones, ha podido dedicarse únicamente a transmitir ideas. Siempre hay algo más, algo que ni el arte conceptual supo atrapar con su red.
   Cuando Manuel del Valle me habló de esta exposición le dije que tendría que hablar de unicornios. Pero me equivoqué de metáfora. Al principio pensaba que para explicar la esencia del arte o la actividad de los artistas necesitaría recurrir a la imagen de un unicornio. Pensé que debería sostener que los artistas sólo han pintado unicornios a lo largo de toda la historia del arte. Estaba equivocado, al menos en parte.
   Las obras de arte son Caballos de Troya. Esa es la metáfora. Los verdaderos artistas son creadores de Caballos de Troya. Frente a las murallas de Troya combaten Aquiles y Héctor, rapidez  y fuerza. Pero es Ulises, con su astucia, quien logra atravesar las murallas de Troya. Propone construir un bello caballo y dejarlo como regalo... Conocemos la historia. Atravesadas las murallas del aburrimiento, de la desidia, de la alienación, el caballo liberará sus entrañas para destruir la ciudad, la terrible ciudad amurallada. Todas las obras de arte son Caballos de Troya. Ahora lo he comprendido. Hasta la pintura más realista contiene en sus entrañas una sorpresa. Nunca un caballo pintado es sólo un caballo. Nunca un caballo de bronce es sólo un caballo de bronce. Ahora lo he comprendido. Todas las obras de arte contienen un bucle de sentido, bucle formal que abre infinitos senderos para la experiencia estética. La intensidad y complejidad del bucle dependen de la maestría del artista. A veces bastará la bella anatomía del animal para que ese bucle se desate; en otras ocasiones habrá que romper planos y trastocar dimensiones para que brote el bucle formal; o habrá que enfocar el objetivo con la inteligencia del arco de Ulises. 

http://www.lavozdelsur.es/equus-el-caballo-en-todas-sus-dimensiones

lunes, 31 de agosto de 2015

LAS ESPIRALES SUEÑAN CON SER RUEDAS

Pertenecemos a los ciclos naturales, como bien sabían los griegos. A pesar de tanta tecnología, tanta información desbocada, nuestro estar aquí depende de las horas de luz, de los vientos, de los que van y vienen... Giros y más giros para no movernos del mismo sitio... Todo parece que se repite, pero nada es lo mismo, porque todo se nos escurre entre las grietas de los días. Somos ciclos o quizás espirales que se creen círculos...

sábado, 29 de agosto de 2015

INQUIETANTE COSMOS

Necesitamos otro Giordano Bruno, quemado en la hoguera por decir que existen infinitos mundos, para reconocer que nuestra humanidad muere asfixiada en un camión, conducido por otro ser humano.

viernes, 28 de agosto de 2015

OLVIDO HISTÓRICO

El debate sobre los símbolos deja de ser interesante para el ciudadano cuando, tras el enjambre de interpretaciones, nos olvidamos de la política.

lunes, 24 de agosto de 2015

DENSIDAD

Toda la sabiduría ha de concentrarse en un solo instante, si deseamos cultivar la virtud de la prudencia.

lunes, 17 de agosto de 2015

ÉTICA DE ROEDORES LXXII: ESCUELA

¿Para qué volver a la Escuela si lo hemos olvidado todo? Ni la tarima ni las acacias nos librarán de nuestras miserias. ¡Hemos olvidado tanto...! No nos salen ya las cuentas: la gramática del odio nos ha vencido. Sabemos dónde están los ríos y los mares. Pero sólo las peñas recuerdan la sintaxis de la humanidad. Nadie vuelve a la Escuela para aprender. Si así fuera, las sombras de las acacias lo habrían notado en nuestras miradas. ¡Lo habrían notado hasta los viejos libros trasnochados! Lo que parecían restos de civilización sólo son quimeras dibujadas en una pizarra olvidada para siempre.

miércoles, 12 de agosto de 2015

BRAVOS INDICADORES

¿Por qué prohibir una actividad que sirve de indicador de la irracionalidad humana? Aunque nos sobren pruebas y menos sangrientas... Además del sufrimiento innecesario, esas bravas actividades nos recuerdan nuestro gran fracaso. Y es lo que más duele. No somos capaces de convencer con argumentos ni hemos fomentado la sensibilidad que nos corresponde. Toda prohibición oculta algo. El que la establece intenta ocultar su noble fracaso. El que la sufre, con su resistencia, con su indignación, olvida el contenido obejtivo de la prohibición. La irracionalidad es como un hongo silencioso. Los franceses plantan un rosal delante de la viña para detectar a tiempo su presencia. Nuestras bravas actividades nos cuentan hasta dónde ha llegado el terrible hongo.

sábado, 8 de agosto de 2015

ÉTICA DE ROEDORES LXXI: CREER Y CREER

 No es la mismo creer que la Tierra se mueve que creer que existen dioses. La primera creencia se basa en algún tipo de evidencia, prueba racional. Sin embargo, la segunda es un mero deseo disfrazado. Creo que el alma es inmortal y no muere con el cuerpo lo traducimos por deseo que el alma sea inmortal y que no nuera con el cuerpo. También hay que sustituir creo que existe un Ser Perfecto por deseo que exista un Ser Perfecto. Las creencias basadas en evidencias racionales, las que utilizan el método científico, elaboran hipótesis teóricas que pretenden tener coherencia racional y algún contacto con la experiencia, sea para poder verificarlas o rechazarlas. Los deseos disfrazados son sólo anhelos arcaicos, atajos que provienen del miedo que todos acumulamos. Deseo que exista tal cosa. Ya no necesitamos pruebas porque los deseos no necesitan pruebas. Son sólo eso, deseos. Y lo deseado tampoco requiere coherencia racional. De hecho, la mayor parte de la Filosofía ha consistido en desenredar los embrollos que generan los conceptos sin pies ni cabeza. Las discusiones con los que creen en unicornios no acaban nunca porque nunca empiezan. 

viernes, 7 de agosto de 2015

PREDICCIÓN

Según las encuestas, me volverán a atracar los mismos, en la vía pública, a cara descubierta y a pleno sol.

sábado, 1 de agosto de 2015

LITERATURA CRÍTICA ESTIVAL

        No sabemos exactamente qué es lo que hace que un texto sea literario. O si lo sabemos no logramos explicarlo en condiciones. Como el urinario de Duchamp, basta un cambio de contexto para que el objeto cotidiano adquiera otro sentido y se vuelva objeto artístico. El prospecto de un medicamento no es un texto literario, salvo que alguien lo introduzca en ese artefacto llamado poema. Algo es literatura cuando las instituciones culturales así lo establecen…
Un texto es literario en virtud de su estructura formal interna. Es la relación entre los símbolos la que genera las reglas del juego artístico, que puede consistir en vivir las aventuras de nuestro héroe, experimentar las pasiones del poeta, reírnos con las peripecias de algún personaje o llorar con las tragedias… Todos estos juegos de lectura tienen en común que se agotan en sí mismos. No necesitan ir más allá de su estructura para otorgarnos ese placer inteligente que proporcionan las artes. ¿Qué ocurre, entonces, cuando una novela o un poema quieren ejercer la crítica social? ¿Deja de ser literatura para convertirse en filosofía, sociología o teoría política?
Para abordar estas cuestiones tan enrevesadas recomiendo el ensayo El demonio de la teoría. Literatura y sentido común (Acantilado, 2015), de Antoine Compagnon. El autor expone de forma clara las soluciones radicales y opuestas que se han dado sobre qué es la literatura, quién es el autor, quién es el lector, qué relación hay entre literatura y realidad o por qué un texto tiene valor literario. Además de exponer de forma sencilla los problemas, ofrece siempre una síntesis razonable entre las diferentes teorías.
Y como ejercicio práctico, dos novelas y una revista de poesía. Los libros repentinos (Seix Barral, 2015), de Pablo Gutiérrez, y El comité de la noche (Random House, 2014), de Belén Gopegui, hablan del mundo real y, cada uno a su manera, reflejan las contradicciones sociales del presente. 
         Pablo Gutiérrez desarrolla un realismo ácido y Belén Gopegui un realismo crítico. Pablo escribe a fondo, sin concesiones. Su estilo erosiona y desvencija la maquinaria social. Porque todo es pensado hasta el final. Nada se salva. Reme, la protagonista, recibe por error una caja de libros. Al mismo tiempo que los lee se reconstruye ella, una vida marcada por la fisiología líquida, la ciudad y sus miserias. Queda plasmada en muy pocas líneas la historia social de cualquier barrio periférico de cualquier ciudad española. Una prohibición del ayuntamiento provocará una pequeña revolución. A través de un flujo narrativo sin límites, donde todas las perspectivas se superponen, el escritor nos revelará los entresijos oscuros de la realidad y las debilidades de los personajes, sean revolucionarios o concejales. 
      Belén Gopegui siempre nos deja en sus libros un poso utópico, de esperanza. Si las revoluciones tradicionales carecen hoy de sentido, al menos sí parecen posibles otras acciones. La gente que no tiene nada que perder puede organizarse y destruir el sistema capitalista desde dentro. En este caso el asunto es la sanidad, el sistema de donación de plasma sanguíneo. Belén Gopegui nos cuenta la historia utilizando una perspectiva que sorprenderá al lector. 
Zurgai (2015) es una revista de poesía publicada en Bilbao. El último número está dedicado a la Poesía sin IVA (con César Vallejo al fondo). Entre los numerosos poetas que colaboran cabe mencionar a Juan José Téllez (Algeciras, 1958) y a Raquel Lanseros (Jerez de la Frontera, 1973). Los poetas abordan la relación entre poesía y dinero, poesía y riqueza material. Hay, además de poemas, breves artículos sobre este asunto y un cuento de Bernardo Atxaga (Asteasu, 1951). La revista nos acerca una pluralidad de voces poéticas actuales, con una presentación muy útil de cada autor y bien ilustrada. Zurgai tiene una página web donde pueden leer los números anteriores.
Las novelas y los poemas comprometidos con la realidad social no dejan de ser buena literatura si la unidad formal del estilo mantiene alejado el viejo dualismo de la forma/contenido. Quiero decir que si están bien escritos los textos y con un estilo auténtico, original, en ningún momento nos plantearemos si la novela ha perdido su autonomía formal o si el autor ha utilizado el escrito para fines ajenos a la dimensión estética.

http://www.lavozdelsur.es/literatura-critica-estival

jueves, 30 de julio de 2015

ÉTICA DE ROEDORES LXX: INQUIETANTE COSMOS

Extraño cosmos,
inquietante. Las esferas rezuman desasosiego. Y las palabras, fruto de la inteligencia, huyen aturdidas.
Extraño cosmos,
inquietante. Porque las gentes padecen y las esferas ya no serán jamás cristalinas.


Sabe el roedor que la palabra atraviesa la esencia del tiempo. Todos los insensatos ciclos se nutren del logos poético. Quien domina la creación de la palabra construye su tiempo.

Extraño cosmos,
inquietante. Olvidamos la salida del laberinto y despreciamos los hilos del ser.


viernes, 24 de julio de 2015

ÉTICA DE ROEDORES LXIX: HERMENÉUTICA

Lejos, el bosque brama.
Nadie se explica ese bramido primordial.
Las sombras fabulan para que el bosque brame.
Lejos, las ramas duermen y persiguen pesadillas humanas.
Es el viejo bosque asustado. Quien desee cruzarlo deberá descifrar los bramidos ancestrales.
No hay tiempo ya para nuevas gramáticas. Todo lo que resta pertenece a las sombras, símbolos de nada. Si al menos la lechuza comprendiera el oscuro bramido...
Es el lenguaje del olvido, ni más ni menos. Cuando los roedores desaparezcan, el ruido abandonará la espesura. Entonces toda comprensión será brisa helada. Y el recuerdo del bramido, una quimera.
El tiempo de las gramáticas pasó. Jamás volverán los símbolos. Hubo una época en la que el bramido pudo ser descifrado, pero fue una época de grandes luchas entre roedores.
Demasiado ruido para sentir el susurro dolorido de las encinas.
     

jueves, 16 de julio de 2015

miércoles, 15 de julio de 2015

PARADOJAS DE LAS LETRAS EN ÁFRICA

     Clasificar la literatura por zonas geográficas conlleva sus riesgos, como cualquier clasificación. Las etiquetas, aunque imprecisas, sirven para trazar fronteras semánticas y facilitar la conversación sobre las artes. Los géneros, los estilos y las corrientes son marcas difusas, en el agua o en la arena, lindes que se alimentan de una tensión constante ante la imposibilidad de definir con exactitud. Pero es en ese campo dialéctico donde nos jugamos todo, donde los debates culturales son más vivos y fructíferos. Porque clasificar implica promover la transgresión. Las zonas borrosas de la cultura rezuman ideas. Así, saber qué es la literatura africana y sentirse un escritor africano implica afrontar problemas de teoría literaria, conflictos de identidad y contradicciones sociales.
         Marta Sofía López Rodríguez, traductora y profesora del departamento de Filología Moderna de la Universidad de León, habló en el Jardín de La Luna Nueva sobre literatura africana escrita sobre todo en inglés. Primer conflicto: literatura africana escrita en la lengua de los colonizadores. Segunda contradicción: literatura africana escrita, en muchas ocasiones, por personas formadas en el sistema educativo de los colonizadores. Tercera paradoja: literatura que critica las formas de dominación y las estructuras de la economía capitalista pero que necesita utilizarlas para poder cambiar la realidad. Ni todos los países africanos son iguales ni todos los escritores mantienen la misma actitud antes estos callejones sin salida.
         Marta Sofía mencionó varias áreas geográficas. En el Oeste, en Nigeria, nos encontramos con el autor Chinua Achebe; en el Este, en Kenia, el escritor de referencia es Ngugi Wa Thiong´o; en el Sur cabe mencionar a Coetzee. El lema de la conferencia, “Descolonizar la mente”, es el título de una obra de Ngugi que saldrá traducida en otoño. Precisamente Ngugi dice que las literaturas africanas son las literaturas escritas en lenguas africanas, no en inglés o francés. El eterno debate consiste en saber qué es la literatura africana. Los nuevos escritores, “afropolitas”, se quejan de los viejos estereotipos. Sostienen que no hay temas propios de esta literatura. El escritor puede escribir de lo que quiera y como quiera.
         Pero en los años cincuenta la situación social y política era muy diferente. Los escritores de esos años responden, casi todos, al libro “El corazón de las tinieblas”, de Conrad. Achebe dijo en los años setenta que esta obra, tan aclamada, es una obra racista. Conrad es crítico con el imperialismo pero es incapaz de pensar que los africanos son personas. Otra escritora criticada es la autora de “Memorias de África”. En esa obra aparecen los africanos como seres a medio hacer. Se les trata con el paternalismo del que se siente superior. Los escritores africanos modernos quieren reescribir la visión que tenemos de África. Achebe, por ejemplo, cuenta en sus obras cómo era Nigeria antes de la llegada de los europeos, cómo eran sus modos de vida y sus tradiciones. Nos explica en “Todo se desmorona” cómo una civilización se deshace gracias a otra civilización que todo lo arrasa. Algo parecido hace Ngugi en el Este de África, en Kenia. Ambos hablan de la magnitud del desastre, del imperialismo explotador. Describen los mecanismos de poder utilizados por el sistema. “Termiteros de la sabana”, de Achebe, es una novela polifónica. Hablan los amigos íntimos de un dictador africano. Desde diferentes perspectivas nos narra cómo un individuo formado en Europa acaba convirtiéndose en un terrible tirano.
         Ngugi es un marxista de la vieja escuela, ortodoxo. “Un grano de trigo” transcurre cuatro días antes de producirse la independencia de Kenia. Se abordan los mecanismos psicológicos y económicos que intervienen en el poder, el viejo y el nuevo. “El diablo en la cruz”, una farsa, describe la reunión de varios individuos, ladrones, que planean cómo seguir explotando a los pobres. Los escritores africanos se involucran en los problemas sociales y políticos de sus países. Son intelectuales comprometidos.
         Hay otra generación de escritores que ya tienen una visión más global de África. Elaboran una literatura menos exótica, más centrada en temas universales, con protagonistas de clases medias o de otras zonas. Son “afropolitas”. “Medio sol amarillo”, de Chimamanda Ngozi Adichie, guerra de Biafra como telón de fondo, habla de gentes de clase media que ven cómo su vida se transforma por los conflicto. En Guinea el autor de referencia es Donato Ndongo-Bidyogo: “Las tinieblas de tu memoria negra”, “Los poderes de la tempestad” y “El metro”, que narra la historia de un inmigrante de Camerún. Nos cuenta todo lo que hay detrás de alguien que se juega la vida para llegar aquí. “Más allá del horizonte”, de Amma Darko, relata la vida de una prostituta. “Nuestra hermana aguafiestas”, de Ama Ata Aidoo, es la historia de una chica africana que viaja a Europa, a Alemania. Allí descubre el corazón de la blancura, la soledad, el materialismo y la frialdad: valoran más las cosas que las personas. Una reflexión actual. Otra novela que vuelve a Conrad es “El porteador de Marlow”, de César Mba Abogo. Por supuesto, también se habló de Sudáfrica y de su gran escritor J. M. Coetzee. Nos recomendó especialmente “Foe”, una versión de Robinson Crusoe que sirve para esbozar la condición humana. Excelente tarde en el Jardín de La Luna Nueva. ¡Ahora, a leer!

lunes, 13 de julio de 2015

TODO ESTÁ EN LOS LIBROS, ANALÓGICOS O DIGITALES

        Paradojas del capitalismo tardío, los ex libris, que en su momento indicaban la propiedad de un libro, han quedado recluidos en el mundo de los bibliófilos y en el ámbito de las artes plásticas. Y el libro digital, con tantas ventajas como tiene, hace imposible su utilización, primero por ser digital y segundo por el odio que tienen los piratas hacia la propiedad ajena. Quizás se puedan realizar ex libris digitales. Sin embargo, no sabemos para qué podría querer alguien personalizar lo que no es suyo, lo que acaba de bajar de una página. Y si lo ha comprado, está blindado, protegido por el creador y el empresario. Todos los lectores de libros digitales son iguales…
         Al menos, mientras se carga la batería, podemos visitar la excelente muestra de ex libris que hay en Pescadería Vieja, junto a la sede de este periódico. Los grabados son una selección del Primer Certamen Internacional de EX LIBRIS, patrocinado por la Real Academia de Bellas Artes de Nuestra Señora de las Angustias de Granada, con la colaboración del Taller de Grabado La Granja. En la exposición vamos a contemplar las obras ganadoras, del japonés Masaaki Sugita y el polaco Kamil Kocurek. Y tres menciones de honor: para el polaco Marcin Biazas y las ucranianas Ulyana Turchenko y Yulia Protysyshyn. La calidad y variedad de estilos y temáticas de los trabajos seguro que han provocado muchas dudas y gran desazón al jurado. Es una muestra para visitar varias veces y dedicar todo el tiempo del mundo a unos cuantos grabados. El filósofo coreano Byung-Chul Han dice en “El aroma del tiempo” que debemos recuperar la capacidad de contemplación. La experiencia estética sigue siendo un placer al alcance de cualquiera. Es cuestión de entrenar. En lugar de recorrer la sala a toda velocidad, porque tenemos fuera muchos quehaceres que nos proporcionarán la felicidad, les propongo que entren con el deseo de ver muy pocos grabados cada vez, pero con serenidad, sin espíritu consumista. 
         Si difícil es plasmar un ex libris en un libro digital, más difícil todavía resulta conectarlos con la papiroflexia. Todo es posible, desde luego. Pero el aroma del papel, que tantas pasiones genera en los lectores, está ausente en el libro digital, de momento. No nos empuja a palpar en tres dimensiones, en figuras de papel, esos personajes que habitan la imaginación. Hay una continuidad de sensaciones, esencial para desarrollar la creatividad, que con el libro digital quizás desaparezca. Todos los lectores de libros digitales son iguales…
       Mientras se descargan los archivos, debemos visitar la muestra de papiroflexia que hay en la Biblioteca Pública. Carlos Hermoso ha creado esculturas con cartón ondulado. No se trata de una mera reproducción en cartón de un personaje. Hay mucho más. Cada escultura es una alegoría. Y ya saben ustedes que tanto las alegorías como las esculturas requieren que se las rodee. Cada vuelta un significado, cada vuelta una perspectiva y una sugerencia. Les recomiendo que se agachen, que busquen todos los ángulos. Con la portada de un libro al fondo verán escenas maravillosas… Verán cómo los cerdos de “Rebelión en la granja” intrigan con los tres cerditos. Y los ratones, los malditos roedores, merodeando entre los libros, para roer la cultura o recoger tu diente… Verán serpientes atravesando libros y libros desplegando velas. Ni las tumbas ni las rosas ni el rinoceronte quieren abandonar los sinuosos senderos del lector.
         Sean digitales, sean de papel, lo sé, no hay dos lectores iguales... Y ya lo sé, escribo en un periódico digital… pero con una sede de papel.

viernes, 10 de julio de 2015

ÉTICA DE ROEDORES LXVIII: AHORA.

  Ahora que miráis las estrellas, tranquilos, y sentís el frescor de la noche, ahora, ¿no reconocéis la inutilidad de cualquier impulso? Sabe el roedor que la ausencia de sentido es una liberación, no una condena. Ahora, cuando la tranquilidad de la noche y el revoloteo de los murciélagos sosiegan nuestra conciencia, ahora, ¿no os impregnáis de ese olor a tierra, a hierba, a lo único? Tanto sendero oblicuo, tanta confusión para volver al mismo sitio... ¡Reconoced que no necesitáis nada más y que todo es un invento! ¡Reconoced que basta la brisa del instante, la humedad de la noche o el ruido de las hojas del chopo para asegurar que todo fue en vano, que todo esbozo de trascendencia fue una artimaña del dinosaurio y su pisada, que el error fue olvidarnos de los detalles, de lo que desaparece con cada suspiro... Ahora que todo está tranquilo, cuando nuestra conciencia se olvida de las cadenas del día, ahora, ¿no veis que nos basta contemplar el tiempo, el instante, para sentirnos libres, terriblemente libres y solos? Ni el gran dinosaurio ni sus seguidores podrán arrebatarnos la sensación de que todo fue inútil y que nada es necesario.

jueves, 9 de julio de 2015

VANIDAD

Meditación de un toro: si alcanzo a este majara, mañana salgo en el periódico que lleva en la mano.

martes, 7 de julio de 2015

ÉTICA DE ROEDORES LXVII: SE ACERCA EL FIN.

   He pisado fuerte, nadie lo puede negar. No entiendo por qué las sombras me acorralan. ¿Por qué esta gran piedra ahora? No he sabido contemplar el bosque, me dicen. No he sabido discernir las sombras porque la mía lo ocupaba todo. ¿Cómo puedo librarme de mi pesada sombra? He pisado fuerte y he vivido solo en el bosque. No tengo enemigos en el bosque. ¿Por qué ahora la gran piedra acerándose? No he sabido escuchar, me dicen. ¿Cómo puedo librarme del ruido de mis terribles pisadas? Quisiera saber dónde quedarán todos mis esfuerzos por hacer el bosque más grande. Sólo he devorado, me dicen. ¿Cómo puedo librarme de mi hambre feroz? No he sabido contemplar el bosque, sus ruidos, sus miserias. Nadie ha comprendido mi terrible esfuerzo por enseñar a las criaturas de las sombras, desagradecidas. Sólo saben huir de mí y hacer daño. Desconocen la prudencia del dinosaurio, su capacidad de pactar, de hacer buenos tratos. Esa gran piedra sólo puede proceder de ellos. Reconozco su sombra, malditos roedores, cicatrices del bosque. Una gran sombra se aproxima, tan grande como yo. ¡Desagradecidos! No habéis sabido apreciar mi fuerza, mi sacrificio. Sólo pensáis en vosotros, en vuestras madrigueras, en esos malditos senderos, infinitos, desconcertantes, libres. He pisado fuerte. No me merezco este final porque el bosque no puede tener un final así. Os mostré el camino, todo lo que sé. No he sabido contemplar la luz, me dicen. Tiemblo. Tengo miedo. La sombra cada vez es mayor, tanto como yo. No seréis capaces de sobrevivir sin mí, sin nosotros, los grandes dinosaurios. Ya no habrá más bosques, ni caminos. Vosotros, roedores, malditos roedores desagradecidos, moriréis conmigo. Tanto trabajo para nada. Ahora calláis. Ahora que la luz se extingue. ¿Pensáis acaso que el narrador os librará de la gran piedra? ¿Pensáis que sois mejores que yo sólo porque el filósofo os protege? No he sabido palpar el bosque, me dicen. Toda la vida inteligente se acabará con nosotros, con los de la terrible pisada, aunque estéis protegidos por el filósofo, por el que esto escribe. Debéis saber los roedores que no abandonaréis nunca vuestra condición de quimera y que el filósofo os inventó para no acabar aplastado por el terrible aburrimiento de su bosque.

INVENTOS

El calor lo inventaron los grandes centros comerciales.

lunes, 6 de julio de 2015

jueves, 2 de julio de 2015

FAJJARA: ALFARERAS DEL RIF

       Intramuros, cruzo el desierto, treinta y tres grados, suciedad. Bordeo un boquete inmenso, infinito, es el abismo, gatos, muchos gatos: no hay dunas, intramuros. Llego al oasis, no es un espejismo, es el Museo Arqueológico de Jerez, donde el frescor del Norte de África me rescata. Quisiera esconderme en una vasija… La travesía ha merecido la pena. La sensación de ruina y deterioro comienza a desaparecer cuando nos acercamos a esas piezas de cerámica que han salido de las manos de mujeres del Rif. Amasar el barro y el pan a mano, dos tareas humanas. Cocer en el horno el pan y el barro, dos tareas humanas. Tras la ruina, nos reconciliamos con la humanidad.

         Rodeamos las piezas de cerámica, leemos los paneles en los que se explica todo de forma muy clara y vemos un vídeo en el que las alfareras realizan su trabajo. FAJJARA es mucho más que una exposición de alfarería: se trata de un proyecto de investigación de la UCA, un proyecto de desarrollo ético, social y económico. El equipo interdisciplinar de la Universidad de Cádiz ha recorrido 1.200 kilómetros de la zona del Rif para estudiar y recuperar una forma ancestral de trabajar la arcilla, sin torno, sin horno de cocción cerrado. Han visitado varios aduares (aldeas) en Htatech, Aslit, Ifrane Alí y Tegheza. El equipo de investigación está compuesto por expertos en antropología, historia, sociología, economía, geografía, ciencias químicas,…

         El equipo del la UCA ha analizado y comparado todo del proceso de fabricación de la cerámica en esas cuatro aldeas. Las alfareras del Rif trasmiten sus conocimientos de generación en generación desde hace 6.000 años. No disponen de un taller. Realizan su labor en cualquier rincón de la casa. Y todo el proceso se realiza a mano, desde la preparación de la arcilla hasta la decoración. Modelan mediante la técnica  del urdido. Añaden pellizcos de arcilla a una pella de barro hasta que la convierten en un recipiente, que luego es decorado con las señas de identidad de sus tribus. Utilizan muy pocos utensilios para levantar las paredes del recipiente: una espátula de madera, un canto rodado y un trapo. Para la decoración disponen de pinceles hechos con pelo de cabra, mechones de lana o pluma de gallina. Los pigmentos de la decoración son de origen mineral (óxido de hierro y manganeso) y vegetal (lentisco). Esta decoración sirve para identificar las diferentes aldeas. La cocción se realiza en piras, oquedades a cielo abierto, alimentadas con tortas de estiércol del ganado, y en hornos muy rudimentarios. Desde hace miles de años las mujeres sostienen esta economía doméstica. Los cántaros, orzas, fogones y tinajas son construidos para las necesidades de la casa. En caso de haber excedentes se llevan al mercado local para su venta.



         Estas técnicas corren el peligro de desaparecer. Cada vez son menos las mujeres que conocen las habilidades para transformar la arcilla. Con la llegada de los productos industriales, hechos de aluminio o plástico, y los modos de vida urbanos, esta cultura alfarera ha ido menguando. El proyecto de la UCA pretende reactivar esta artesanía para proporcionar un modo de vida digno a las mujeres de estas aldeas. Se trata de crear cooperativas comunitarias de producción que permitan conservar el patrimonio cultural y mejorar la situación social y económica de la mujer.

martes, 30 de junio de 2015

sábado, 27 de junio de 2015

LA ESFERA DE LO DIVINO

            Una de las virtudes de la novela histórica es que casi siempre nace de una conmoción: me refiero a lo que siente la escritora ante un hecho real. Uno puede quedar impresionado por un descubrimiento científico, por un amor apasionado o por un terrible crimen cometido prácticamente a la puerta de tu casa hace siglos. Estas historias se narran de forma obsesiva, como si de un deber moral se tratase, porque el escritor se ve en la obligación de compartir su estremecimiento o de aclarar lo ocurrido hace tiempo. Son novelas que van acompañadas de una tremenda labor de investigación, de años. Y cuando los escritores las terminan creen que su vida tiene ya sentido. Han cumplido su misión. Puede ocurrir incluso que, como es el caso de María Regla Prieto Corbalán, logren dormir por fin solas…
             Según Josefa Parra, aunque el lector conozca la trama, quién es el asesino, y pretenda realizar una lectura analítica, crítica, a las pocas páginas se ve arrobado por el misterio, esperando sin aliento más pistas, como si de una novela de detectives se tratara. Y a todo esto hay que añadir una prosa impecable, una creación de ambientes envolventes, trazados con pincel, y unos personajes sin fisuras.
       La novela transcurre a finales del siglo XVIII, cuando España recibe los impulsos revolucionarios e ilustrados que proceden de Europa. Frente a los avances del método científico, basados en la razón y la experiencia, aquí predominaban el oscurantismo y el fanatismo. Frente a los ideales de libertad e igualdad, aquí reinaban los privilegios del clero y la nobleza.
            Un fraile carmelita asesinó a una joven en 1774 en Sanlúcar de Barrameda, en la puerta de la iglesia del Carmen. Quince años más tarde, Francisco de Vargas, hilo conductor del relato, encuentra en el Archivo del Palacio Real unas cartas que ponen en cuestión el proceso llevado a cabo por los magistrados de aquel momento. Además, en San Juan de Puerto Rico se encontrará con el protagonista del suceso. Atrapado por la terrible e injusta historia, Francisco iniciará un viaje al lado oscuro de los seres humanos, una investigación moral que le permitirá conocer cara a cara el sufrimiento, la maldad y la depravación. En la novela aparecen los datos del proceso jurídico: fue la primera vez que un magistrado civil juzgaba a un miembro del clero. Sin embargo, la novela trata de personas, de seres que tuvieron que afrontar situaciones muy tristes. La personalidad del fraile, malo y enrevesado, sin capacidad de empatía, atrae al lector inmediatamente… ¿Por qué cometió el crimen? Ese es el misterio. La escritora no sólo ha tenido que investigar documentos jurídicos, también ha consultado muchos tratados de psicología para intentar comprender una mente tan compleja.
         Todo empezó hace casi veinte años, cuando la autora se encontró con la historia del crimen en un libro de Blanco White, Cartas de España. Comentaba el escritor que Carlos III había sido muy blando con los delitos del clero. Intrigados, Salvador Daza y Regla se pusieron a rebuscar entre la documentación existente. Resulta que la casa familiar de Salvador era la casa de la familia de la chica asesinada. Encontraron también una carta del padre de la joven María Luisa en la que pedía que aquel crimen y aquella injusticia no fueran olvidados. Después de leer esa carta no les quedó más remedio que investigar, recorrer los archivos. Tanta pasión despertó este asunto en María Regla que, además de varios ensayos, también redactó un guión de cine y esta novela.
           María Regla Prieto, Doctora en Filología Clásica, ha escrito La esfera de lo divino después de haber realizado varios ensayos sobre crímenes y clérigos, en colaboración con Salvador Daza. Proceso criminal contra fray Pablo de San Benito en Sanlúcar de Barrameda (1774) y Proceso criminal contra fray Alonso Díaz (1714), editados ambos por la Universidad de Sevilla en 1998 y 2000. De la santidad al crimen: Clérigos homicidas en España (1535-1821)  y Lucifer con hábito y sotana. Clérigos homicidas en España y América 1556-1834, ambos editados por Ediciones Espuela de Plata en 2004 y 2013.