ROEDORES DE FILOSOFÍA

miércoles, 25 de noviembre de 2015

ÉTICA DE ROEDORES: MIRADAS

  A veces los roedoeres desfallecen y caen rendidos en las orillas de los senderos, aturdidos. Se miran unos a otros mientras recuerdan el miedo de los días pasados. Abatidos, los roedores se preguntan por el sentido de su caminar. No saben si merece la pena esquivar las sombras del gran dinosaurio. Su pisada es fuerte, hasta en los sueños. Y desfallecen porque las palabras de la mañana parecen caer por un gran precipicio. Al final sólo se percibe un gran estruendo o un susurro. Pero las palabras, tan cargadas de libertad, se retuercen de dolor. Abatido, el roedor recuerda que las bellas intenciones se agotan y que mañana, hoy, la muerte y la sinrazón, brotarán como el musgo. El sendero se oscurece y las alimañas acechan. Sabe el roedor que con el nuevo día volverá el gran rugido. Las orillas de los senderos del bosque están repletas de roedores derribados por la insolencia de las tardes. Se niegan a aceptar que las bellas palabras de la mañana, plenas de utopía, se hundan en los barros del camino, donde la locura abunda. Si al menos las miradas sirvieran para construir otros mundos para ellas...