viernes, 20 de diciembre de 2013

PARA LA EXPOSICIÓN "BANDERAS" DE ANTONIO GUERRERO, PRIEGO DE CÓRDOBA.

Dibujar la bandera republicana es trazar un deseo radical: con lo mínimo representamos lo máximo. Los puntos configuran los colores de la libertad; son sueños de personas que hablaron de nuestros derechos y de esa justicia social que tarda en llegar. Allí donde hay un sueño de humanidad, allí donde hay deseos de mundos mejores, allí aparecen estas tres franjas de optimismo.

Dibujar las líneas de la libertad implica imaginar lo que no tiene lugar, lo anhelado por imposible y necesario. Los puntos, con sus espacios asociados, definen una sociedad diseñada con el lápiz de la razón ilustrada, donde cada ciudadano dibuje su vida como quiera. No trazamos líneas en el espacio porque las líneas son el espacio. El pueblo no proclamará la libertad porque el pueblo es la libertad.

Dibujar es definir con muy poco. Max Zoster solía decir que el dibujo le servía para esconderse entre la delgadez de las líneas. Quizás ésa sea su esencia: construir espacios de libertad donde habitar. Los pliegues del espacio, definidos con lo mínimo, hacen posible que nuestra mirada se extravíe entre tantas idas y venidas. Rojo, amarillo y morado, figura y fondo, junto y separado; bastan estas oposiciones, estas formas de luz, para atravesar el papel y generar un bucle perceptivo. El trazo puede mostrarnos un fragmento del infinito. 

martes, 10 de diciembre de 2013

VIDA, CIENCIA Y SOCIEDAD.

                                
         Se ha hallado el ADN humano más antiguo de la Historia en la Sima de los Huesos, Atapuerca (Burgos). La colaboración entre el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y el Equipo de Atapuerca ha permitido secuenciar el genoma mitocondrial de un fémur de unos 400.000 años (Pleistoceno Medio). Dada la degradación de los restos, se ha requerido el uso de nuevas técnicas analíticas. El equipo del Instituto Max Planck ya había logrado secuenciar el ADN de un oso de ese mismo yacimiento.

         Este ADN humano ha sido comparado con el ADN de otras especies cercanas: humanos actuales, simios, neandertales y denisovanos (restos de homínidos encontrados en Denisova, Siberia). Los denisovanos son parientes lejanos de los neandertales. Se separaron hace unos 700.000 años. Los análisis muestran, según la revista Nature, que los restos de Atapuerca están más cerca de los denisovanos que de los neandertales. (Fuente: Museo de la Evolución)

         Dos gramos de polvo del hueso de un fémur y la colaboración de varias instituciones científicas han sido suficientes para alcanzar esos resultados.       La investigación básica que ha hecho posible este proyecto tiene una larga historia y se ramifica en múltiples disciplinas. Para explicar el origen del ser humano estamos necesitando antropólogos, paleontólogos ecólogos, físicos, y biólogos moleculares. Las técnicas experimentales nacidas en un campo de investigación están dando resultados en otro muy diferente.
 
         La respuesta de los ciudadanos ante este proyecto es muy positiva. El hecho de que se trate de investigaciones que trabajan con ADN parece que en este caso no plantea problemas porque sólo analizan, identifican y clasifican; no modifican el material genético de esos seres vivos.

         La percepción social del uso de los resultados de la biología molecular y de la biotecnología no suele ser tan positiva en campos como la producción de alimentos transgénicos o la terapia génica sobre células germinales. Gran parte de los ciudadanos está muy alerta ante los peligros que podría traernos la manipulación del ADN de las especies. Ese miedo a lo impredecible y desconocido pesa más que los beneficios concretos en la producción de alimentos. En lo que respecta a las terapias, solemos aceptar muy bien las intervenciones que no afectan al futuro de la especie. Pesa más el miedo a manipular la especie humana y a desencadenar procesos irreversibles que la posibilidad de evitar que ciertas secuencias genéticas indeseables se transmitan a las siguientes generaciones.
  
         José María Seguí Simarro en su libro Percepción social y divulgación de la biotecnología (Universitat Politècnica de València. 2011) expone muy bien los factores que intervienen en la visión que tienen los ciudadanos de las biotecnologías. Analiza los resultados de las encuestas realizadas en Europa (Eurobarómetros), los aspectos ideológicos y sociales que confluyen en estos debates y el papel decisivo que desempeña la divulgación científica. Muy interesante es la tabla de los principales hitos de la biología molecular y la biotecnología: comienza en 1902 con el primer cultivo in vitro de células vegetales (G. Haberlandt) y termina con la creación de la primera bacteria con genes sintetizados artificialmente en 2010 (The J. Craig Venter Institute).
                                                                        
                                                                              Diario de Jerez, 10 de diciembre.


miércoles, 27 de noviembre de 2013

ÉTICA DE ROEDORES IX: CIUDADES SIN CIUDADANOS

  Los pasajes comerciales construidos dentro de las ciudades imitan calles. Son calles artificiales dentro de las ciudades. Esta disposición del espacio estaba prevista para generar un nuevo tipo de vida, la del consumidor universal. Pero pronto se quedó pequeña esa estrategia. Mejor construir una ciudad con calles y plazas, con fuentes y bancos. Han surgido las ciudades sin ciudadanos. Si para Sócrates no tenía sentido vivir fuera de su ciudad, que le permitía desarrollar las virtudes y el bien común, ahora, para nosotros, no tiene sentido vivir al margen de las ciudades sin ciudadanos.

domingo, 17 de noviembre de 2013

CEREBROS EN TONELES


     Somos redes neuronales capaces de volverse sobre sí mismas, de pensarse. El camino evolutivo que hemos seguido ha dado lugar a estos cerebros, con miles de millones de neuronas y billones de conexiones. Somos seres conscientes: nos damos cuenta de que pensamos, sentimos, vivimos...
   Las personas realizamos reflexiones de segundo orden. No es lo mismo elaborar una teoría sobre los átomos que pensar cómo es posible elaborar una teoría sobre los átomos. No es lo mismo pintar un cuadro que pensar sobre qué significa que un cuadro sea bello. Todas estas reflexiones trabajan con conceptos. Y los conceptos se enlazan mediante argumentos.
   Cuando todo funciona bien, parece que estas reflexiones de segundo orden son innecesarias. Sin embargo, cuando surge una dificultad, algo que no encaja, comenzamos a plantear cuestiones para aclararnos. Así, hemos presenciado cómo las vanguardias artísticas nos llevaron a pensar seriamente qué es una obra de arte. La física cuántica provocó un intenso debate sobre los límites del conocimiento humano.
   Y llegamos a la educación. Siempre ha sido un asunto enrevesado. Desde el momento en que un ser humano pretende modificar la conducta de otro ser humano surgen problemas. Que en una habitación de pocos metros cuadrados haya treinta organismos dispuestos a modificar su conducta siguiendo lo que dice otro organismo es un hecho que implica a toda una civilización.
   Uno de los retos de la teoría de la educación es el de su naturalización. Es imposible entender qué significa educar si dejamos a un lado la teoría de la evolución y la neurociencia. Si queremos mejorar nuestros sistemas educativos, tendremos que utilizar esos conocimientos científicos. Sabemos que toda pedagogía contiene una idea de ser humano. Y aunque es cierto que todas nuestras reflexiones se han gestado en la tradición humanista europea, hoy debemos explicarnos desde las teorías científicas. Lo difícil será obtener un discurso coherente que integre lo esencial de esas disciplinas sin desembocar en el reduccionismo o en la dispersión de datos.

   Estos senderos de reflexión sobre el conocimiento, la educación, las ciencias y el arte arrancarán de lecturas de divulgación científica y filosófica. A lo largo de estas líneas aparecerán mencionados libros que han sido publicados recientemente y libros que vieron la luz hace años. Estos senderos comunicarán unos libros con otros tomando como hilo conductor los conceptos que hoy necesitan ser revisados. Y, como pensar es crear, conectaremos ideas procedentes de diferentes ámbitos de la experiencia. Y, como crear es comunicar, utilizaremos los géneros y recursos literarios necesarios.


    Quizás sólo seamos cerebros conservados en toneles, de oloroso, controlados por un ordenador que nos suministra estos mundos mediante impulsos eléctricos aplicados a nuestra corteza cerebral.




miércoles, 13 de noviembre de 2013

LO QUE NO SOMOS

                                                  
      
          “Estamos tan acostumbrados a tratar con objetos de nuestra escala, que las teorías de los físicos actuales nos aturden. Los artistas sabemos lo que significa captar mucho con poco. Quizás nuestros cerebros sean incapaces de representar quarks o la curvatura del espacio-tiempo.” Así respondía Max Zoster, artista y filósofo, a un periodista mientras conversaban sobre el concepto de sublime en el arte contemporáneo...

         Los seres humanos nos definimos desde nuestra perspectiva, como seres que habitan la realidad, seres que viven entre lo muy pequeño y lo muy grande. El mundo donde vivimos se nos presenta como la dimensión donde las cosas muestran su esencia. Si descendemos hasta los protones y neutrones o ascendemos hasta los cúmulos de galaxias, los objetos se nos van de las manos. En lo microscópico las cosas se deshacen y dejan de ser lo que son Y lo mismo ocurriría si accedemos a lo inmenso. Las grandes distancias o velocidades distorsionan ese ser propio de las cosas. Al acercarnos con un microscopio potente al borde de un objeto descubrimos que no hay tal borde. Cuanto más nos acercamos, más borroso se vuelve, una niebla difusa de electrones, mezclada con la tenue niebla de las partículas de aire circundante.

         La ontología de la vida cotidiana ha sido siempre puesta en duda, desde Demócrito en la antigua Grecia hasta los grandes experimentos de los aceleradores de partículas. Siempre nos ha intrigado que las cosas existan, que exista algo en lugar de nada. Y nos ha irritado darnos cuenta de que somos algo pero que bien podríamos haber permanecido en la nada. Pero las viejas nociones de ser y no-ser han sufrido una radical transformación desde los descubrimientos de la física cuántica y la teoría de la relatividad.

         Meinard Kuhlmann, físico y filósofo, plantea en un artículo de la revista Investigación y Ciencia (Octubre 2013) qué entiende por real la física de partículas. Las partículas elementales no son como bolas de billar. No tienen trayectorias continuas. No tienen propiedades individuales bien definidas. Y no podemos decir de forma absoluta que hay o no hay partículas. Se habla del vacío cuántico. Incluso el concepto de campo ha sido transformado. El campo cuántico no es un espacio definido de valores concretos, sino un espacio de cantidades posibles. La ontología tradicional que habla de objetos individuales localizables y con propiedades definidas no sirve. Por esa razón algunos filósofos de la física sostienen que la realidad está configurada por relaciones, estructuras. Conceptos como el de simetría o entrelazamiento cuántico, muestran que para pensar la realidad conviene describir relaciones globales. No hay objetos con propiedades, sino que las propiedades y relaciones son lo que llamamos objetos.
        
         Lawrence M. Krauss, cosmólogo formado en el MIT, ha escrito Un universo de la nada (Ediciones Pasado y Presente. 2013). El libro explica las últimas teorías cosmológicas, en las que él ha participado de forma significativa. Para describir cómo surgió nuestro universo y qué ocurrirá con él, también hay que revisar nuestra ontología. Se nos muestra un universo de geometría plana, un universo que se expande de forma acelerada. La confirmación experimental de esta descripción ha exigido ajustar ciertas cantidades del universo. La materia visible no es suficiente: hay mucha materia oscura. Y el vacío no está tan vacío: tiene energía. Además, constantemente se crean partículas y antiparticulas que en un espacio de tiempo infinitesimal se anulan. El autor explica muy bien la lógica de la investigación científica, el papel de ciertos experimentos y mediciones en la argumentación teórica global. Estas teorías permiten también predecir cómo acabará nuestro universo: todo se alejará de todo a velocidades cada vez mayores, hasta que la luz de una galaxia no pueda alcanzar a otra...

         Nos cuesta admitir esta nueva ontología porque nos obliga a reconocer que somos un haz de relaciones en un cierto nivel dentro de un todo continuo. Nos cuesta admitirla porque nos cuesta pensarla. Este antropocentrismo tan natural, tan pegajoso, ha generado ciertas consecuencias no deseables para las políticas científicas de los países democráticos de hoy. La percepción pública de la investigación científica es crucial para poder justificar las grandes inversiones en investigación básica. Asuntos como la física de partículas o la cosmología son percibidas como algo muy alejado de los intereses de los ciudadanos.

         Esta falta de legitimación tiene su origen en una de las tareas inacabadas de la Ilustración: concebir la naturaleza como un todo continuo, con niveles de complejidad, pero continuo. Cuando se culmine este proceso, los ciudadanos sabremos que la física de partículas habla de nosotros, de cómo estamos configurados. Y sabremos que esas investigaciones han de tener necesariamente implicaciones en la ciencia aplicada, en medicina, por ejemplo. El ciudadano comprenderá que tan importantes son los modelos teóricos sobre la realidad como los procedimientos y técnicas experimentales que van surgiendo.




lunes, 14 de octubre de 2013

ÉTICA DE ROEDORES VIII: VERDAD.

  El filósofo sabe que toda verdad es endeble, sin embargo busca la verdad. Ni la experiencia ni los razonamientos son garantía absoluta de haber llegado a tierra firme. Pero necesitamos pensar que ese horizonte, que asoma a lo lejos, nos ofrecerá un humilde sendero, ajeno a todo dogmatismo y a todo irracionalismo. 
  El gran relato de la ciencia sabemos que es una quimera. Sin embargo, apreciamos ese sendero que recorrió el científico para alcanzar su teorema o para realizar su experimento. No hay otros senderos de conocimiento. Lo que antaño se denominó método hoy sabemos que es algo plural, anclado en la experiencia, pero racional. Porque los caminos de la razón son tantos como ciencias existen. Ni la matemática ni la biología agotan lo que entendemos por método. Pluralidad de senderos que no conducen al todo vale. Los seres humanos recorremos los caminos que nos llevan a alguna parte, los caminos que muestran un paisaje bello y los caminos que no destruyen otros caminos.
  

sábado, 14 de septiembre de 2013

LO NATURAL NO ES TAN NATURAL


1. LA NATURALEZA.

         Los filósofos y los científicos han estudiado la naturaleza con tal profundidad que se han visto, en muchas ocasiones, atrapados por ella. En las discusiones éticas es un término que se utiliza para dar por cerrada una discusión. Seguir la naturaleza y obrar de acuerdo con la naturaleza significaba seguir el camino del sentido común y la razón. Aquellos que tenían la palabra y ponían nombres a las cosas apelaban a lo natural generalmente para establecer normas y para clasificar acciones. En la vida cotidiana las personas no suelen necesitar esa labor constante de etiquetado. Las acciones se llevan a cabo y punto. Las prácticas sexuales y eróticas suele ser etiquetadas para controlarlas. Por eso las gentes, las personas, no necesitaban una teoría de lo natural. Los gobernantes, educadores, predicadores y psiquiatras sí necesitaban esa teoría.
        
         El término naturaleza siempre ha incluido una carga de valores muy variada. Por naturaleza o natural se ha entendido:

a)     La naturaleza es el conjunto de fenómenos físicos, biológicos, geológicos, etc., que observamos. Es una definición aristotélica que se desarrollará, por ejemplo, en la Ilustración.
b)     La naturaleza es la esencia de algo, aquello que define necesariamente a un ser. El lo propio, frente a lo ajeno. La metafísica tradicional todavía no ha abandonado esta categoría.
c)      La naturaleza es el principio interno (esencial) de movimiento de un ser. Es lo intrínseco frente a lo extrínseco. Desde los pensadores presocráticos hasta la filosofía de la biología actual, el principio de movimiento y la natural se han identificado.
d)     Lo natural es lo normal. La naturaleza establece el patrón de comportamiento. Lo anormal va contra la naturaleza, contra las leyes de la naturaleza. Debe ser aniquilado.
e)     Lo natural es lo bueno. Una vez interpretada la ley, natural, aparecen lo bueno y lo malo. La naturaleza es buena en sí misma. Los que no comprenden esa bondad o son poco inteligentes o actúan buscando su malvado interés.
f)       Lo natural es lo racional. La ley natural la capta cualquier ser racional. El poder lo único que hace es ayudar a esclarecerla y obligar a que se cumpla.
g)     La naturaleza es la finalidad de las cosas. Las cosas son para algo. Todas las cosas tienen un fin. Existen para algo. El cuerpo humano sigue unas pautas naturales. Cada órgano tiene una finalidad natural. Una vez interpretada (descubierta) la finalidad de cada órgano, el representante del poder establece quién está sano , enfermo o es un delincuente que atenta contra lo fijado por las leyes naturales y divinas.

          S. Mill en su obra La naturaleza ofrece observaciones de gran interés. La naturaleza es la suma de todos los fenómenos junto con las causas que los producen, incluyendo tanto lo que de hecho acontece como lo que tiene capacidad de acontecer. Se suele oponer lo natural a lo artificial. Si nos atenemos a la definición amplia, la naturaleza abarca todo lo que ocurre según sus leyes. Por lo tanto, las máquinas y aparatos pertenecen al ámbito natural y precisamente por eso funcionan, porque siguen las leyes de la física. Sin embargo, también se utiliza natural en el sentido de no manipulado ni construido por el ser humano. Mill analiza la expresión seguir la naturaleza. Durante mucho tiempo, modificar el curso de lo natural era visto como algo malo. Lo artificial estropeaba la perfección divina de lo natural. Y adentrarse en la técnica suponía invadir el terreno de los dioses. La técnica era un poder otorgado, cedido con restricciones, por los dioses. Evidentemente, surge la pregunta de si realmente es posible ir en contra de la naturaleza.

  Al analizar el significado de lo natural tenemos que exponer el significado opuesto, a lo que se opone. Lo natural ha servido para excluir, controlar, clasificar o aniquilar. Los usos reflejan conflictos y dinámicas de poder.
  Lo que no es natural es artificial, o una construcción social. Si bien este término ha aportado una visión crítica y liberadora, puede traer, por exceso:

a)     Paralización del análisis a causa del estereotipo. Si todo es construido llega un momento en que no podemos atribuir poderes causales a nada. Per de hecho lo hacemos en la vida cotidiana. Hacking y los pragmatistas han señalado este exceso. Ugarte también intuye el peligro y lo comenta cuando habla de Foucault. El constructivismo radical nos lleva a la arbitrariedad de las estructuras sociales. Pero si no hay poderes causales reconocibles, toda crítica seria se desvanece.

b)     Relativismo e irracionalismo. Si todo es construido, hasta los conceptos constructivistas también los son. Entonces toda crítica se disuelve en las decisiones y construcciones de un sujeto o de un colectivo.

c)      Se oculta lo real. El materialismo de Ugarte o el nominalismo dinámico de Hacking intenta conservar algún tipo de poder causal en lo real. El materialismo histórico permite localizar estructuras reales, intereses reales. La necesidad de mano de obra barata es algo más que una construcción social. Y, enel caso de Hacking, los síntomas o las acciones de los individuos, aunque encauzadas y posibilitadas por las categorías , son al más que una mera construcción.


d)     Se oculta el método de acercarse a lo real. La forma de hablar de ciertos constructivistas nos conduce al nihilismo metodológico. Su sospecha continua evita distinguir una verdad de un engaño. El exceso de reflexividad crítica genera un muro infranqueable. Terminan hablando de sí mismos para justificar su posición tan radical y se olvidan de los problemas reales. Hay textos sobre homosexualidad que pueden llegar a convertirse en una reflexión sobre cómo se ha construido esa propia reflexión...


2.    PRÁCTICAS E IDENTIDADES

  En el libro de Javier Ugarte aparecen dos ideas fundamentales:

a)     Las prácticas son las mismas; las identidades cambian.
b)    El materialismo es el marco idóneo para comprender cómo surgen esas identidades. Las relaciones de producción también determinan la constitución de identidades.

             La filosofía de la ciencia de las últimas décadas ha puesto el énfasis en el concepto de “prácticas científicas”. Autores como Ian Hacking o León Olivé han desarrollado este concepto. Frente a las teorías basadas en el concepto de representación, Hacking propone que la filosofía de la ciencia se centre en las prácticas. Si reducimos el conocimiento a representación caemos en paradojas sin solución o en el solipsismo más estéril. El concepto de representación lleva a debates interminables sobre el realismo y el antirrealismo.   Frente a las tesis constructivistas, que nos arrastran hacia el relativismo o el antirrealismo radical, Hacking sugiere una revisión del realismo.

         En Making Up People realiza un análisis de cómo surgen las categorías de personas en los contextos sociales. Desde su nominalismo dinámico, esas clasificaciones son fruto de una retroalimentación, de una interacción social. Las estadísticas del siglo XIX presentan listados de gente desviada del patrón oficial. Estas clasificaciones servía para investigar por qué había suicidio, prostitución, maldad... Hakcing sigue una línea muy parecida a la de Foucault, pero como muy bien dice María Laura Martínez, pretende caminar entre el constructivismo y la filosofía analítica en la que se ha formado. La personalidad múltiple o cualquier otro tipo de enfermedad mental no es simplemente el resultado de una simple asignación de etiquetas, de palabras. Hay algo más. En un contexto determinado surgen unos síntomas o unas formas de comportarse (si hablamos del homoerotismo). Estos acontecimientos son utilizados por el poder para generar tipos de personas o tipos de enfermedades. Estas categorías tiene varias fuentes de alimentación. Por un lado el poder las necesita para ejercer su dominio. Por otro, las personas se incorporan en esas categorías persiguiendo sus intereses. Esta es la diferencia con los objetos naturales. Las personas intervienen en las relaciones sociales que generan esa categorías. En ¿La construcción social de qué?  Hacking muestra muchos ejemplos de personas que voluntariamente se adscriben una etiqueta, forzando los síntomas, para poder recibir un beneficio social del poder. Es interesante ver cómo se genera un bucle que solidifica esas identidades. Pero el bucle no parte de cero. Las prácticas posibilitan que surja la categoría pero es la categoría la que abre nuevas posibilidades de comportamiento.

   Las prácticas existen y son múltiples. Las identidades y las categorías también, pero van cambiando con la interacción social y el choque de intereses sociales. Así entendemos que las prácticas homoeróticas, que han existido siempre hayan sido categorizadas de diferente forma. En cierto momento son los mismos protagonistas los que se autoetiquetan para poder exigir sus derechos como grupo. En otros momentos las etiquetas las pone el poder para controlar y perseguir. Los intereses sociales y las estructuras de poder determinan cómo tenemos que ser para poder hacer ciertas cosas. Los flujos de poder modelan las categorías y las identidades. Los ejemplos que cita de nuevas enfermedades mentales muestran esas zonas difusas donde los síntomas toman forma. Los que nos dedicamos a la enseñanza secundaria hemos observado cómo el niño revoltoso se ha convertido en hiperactivo. Y hemos observado cómo los padres y profesores dan forma a los síntomas para que encajen en ese etiquetado. La etiqueta pude servir, en este caso, para justificar el fracaso escolar, las carencias del sistema educativo, etc.

           Javier Ugarte nos explica cómo las definiciones de identidad, género, lo normal y lo anormal, vienen determinadas por las relaciones de producción de cada momento histórico. La clase dominante necesita establecer qué es lo natural para poder controlar los procesos de producción y de reproducción. La represión y los mecanismos de control impiden que los ciudadanos se salgan de las relaciones del sistema productivo vigente. Se necesitan obreros que tenga más hijos, más obreros. Los invertidos son una amenaza tanto a la autoridad, como a las leyes biológicas, según la ideología dominante.

  En cada momento histórico “lo natural” es definido por la clase que tiene los medios de producción. La nobleza y el clero configuraron una estructura ideológica que utilizaba una teoría de la  “ley natural”. La obra de Santo Tomás se presenta como ciencia aristotélica. La burguesía, apoyada en los estudios nacientes sobre la biología, pretende definir lo que es cada especie “por naturaleza”. En las sociedad postindustrial aparecen las teorías del ser humano. Foucault habla de saber y poder, formas de saber y formas de poder.

    El concepto de “prácticas” remite a una posición escéptica. Nos recuerda a la crítica que hace Hume al concepto de yo o de sustancia. Es esencialismo siempre quiere atrapar la definición esencial de algo. En el caso del género o la identidad sexual, los esencialistas quieren atrapar lo permanente, lo que no cambia. En el caso de los pluralistas, las relaciones humanas son múltiples, variadas. No hay una esencia común.
  Conocer es intervenir en la realidad. La ciencia es un conjunto abierto de prácticas. No hay un límite. Las relaciones sexuales y eróticas son plurales. Las relaciones humanas son intervenciones en el entorno social. Son acciones concretas, son creaciones. El modelo esencialista sólo concibe la pluralidad como variación del modelo original.



3.    MODELOS ESENCIALISTAS
        
         Los modelos esencialistas pueden clasificarse en: platónicos, tomistas y naturalistas. Los seguidores de Platón intentan utilizar el concepto de Idea para justificar su apelación a lo natural. Existiría una Idea de ser humano. Esta Idea generaría un marco normativo para establecer lo bueno y lo malo. Toda Idea participa del Bien. Por lo tanto al participar de una Idea nos acercamos más o menos a la Idea suprema. Esta jerarquía de las Ideas se plasma en un orden social jerárquico y basado en los conocimientos esenciales que la dialéctica proporciona. Obsesionados por ese orden trascendente, los platónicos diseñan una ciudad ideal con la estructura del alma humana. Para que todo funciones bien, cada clase social debe cumplir las funciones que le corresponden. Este orden forzado proviene del conocimiento de las Ideas, no de las prácticas reales. De este modo, mientras en la sociedad griega se llevan a cabo prácticas homoeróticas, los platónicos pretenden construir un modelo de sociedad basada en la reproducción guiada por la clase gobernante.

      El tomismo, como hemos leído en los textos del curso y en el libro de Ugarte, parte de un modelo epistemológico diferente, pero tiene el mismo objetivo: definir lo natural para establecer un control de la reproducción. Observamos, dicen, que todo ser natural tiende l fin que le es propio. Observamos, dice, unas tendencias en los seres. Estas tendencias naturales vienen a desarrollar la esencia de esas sustancias. Si impedimos que esas tendencias naturales sigan su curso, habremos impedido que ese individuo se desarrolle como ser humano. Y además de nos alcanzar la verdadera felicidad, se habrá vuelto contra el creador de esas sustancias. Será, pues, malo, perverso, antisocial, antinatural y ateo. La ley positiva, las leyes de los Estados, deben guiarse por ese modelo de “lo natural”.

   Más sutil es el esencialismo naturalista que surge con el auge de la biología y la teoría de la evolución. Los naturalistas modernos describen, recopilan, clasifican y explican. Este modelo epistemológico tiene mucho prestigio en el ámbito de la física matemática. Al trasladarlo al campo de las relaciones humanas, con la mediación de la biología, este modelo sirve para justificar, con aparente ausencia de principios teológicos o metafísicos, las nuevas teorías sobe “lo normal”.

   La noción de especie sirvió para establecer una clasificación de los seres vivos. Parecía que la naturaleza nos ofrecía un patrón para ordenar todo lo vivo. La teoría de la selección natural completo este modelo esencialista. Aunque las especies hayan cambiado con el tiempo, observamos que todo lo que existe es fruto de la selección natural. Aunque todo podría haber sido de otro amanerar, ha sido así. Y esto es lo natural. Los órganos tienen sus funciones. Estas funciones son el producto de las leyes de la genética y de la selección natural. Aquellas funciones que no contribuyan a la supervivencia de las especie pueden ser consideradas antinaturales. Los conceptos de función y órgano se asociaron al de salud y enfermedad. Dentro de la burguesía, estas teorías venían muy bien para clasificar las conductas de una forma “moderna”. El homoerotismo se consideraba un atentado contra las leyes de la naturaleza, contra las leyes básicas de la reproducción de la especie. Y como estas teorías nacían de la experiencia, del sentido común, aquellos que las negaban iban contra el sentido común.

         Los constructivistas han realizado análisis de gran valor liberador, como dice Hacking, pero no todo es construido... Por otro lado, Foucault puso el énfasis en todas aquellas estrategias que utiliza el poder para dominar. Las instituciones utilizan los conocimientos sobre el ser humano para clasificar y controlar. El saber es un momento más de la disciplina. En el caso de las identidades de género, las relaciones de producción pueden generar una ideología que realice definiciones de los sujetos normales y lo anormales. Este definir es un acotar. Los intereses de las clases dominantes se plasman en la construcción de esas identidades. Las identidades son un haz de expectativas para un sujeto: lo que puede hacer, lo que debe hacer, lo que se espera de él, lo que le conviene, lo que le hace humano....


Bibliografía

  - Granados Cosme, J Arturo: Medicina y homosexualidad. Prácticas sociales en tensión. Cuicuilco. Vol 13, nº 36.
 - Hacking, Ian. : Making Up People.
 - Hacking, Ian.: Representar e intervenir. Editorial Paidós.
 - Hacking, Ian: ¿La construcción social de qué?. Editorial Paidós.
- Martínez, M. L:
      - Ontología histórica y nominalismo dinámico: La propuesta de Ian Hacking para las ciencias humanas. Cinta Moebio 39: 130-141.
             - El realismo científico de Ian Hacking: de los electrones a las enfermedades mentales transitorias. Revista  Redes. 22. pp.153- 176.
- Mill, S.:   La naturaleza. Alianza editorial.

- Ugarte Pérez, J.: Las circunstancias obligaban.

lunes, 2 de septiembre de 2013

ÉTICA DE ROEDORES VII: EL ESTILO.

  Hay escritores que utilizan estructuras sintácticas muy complejas, un vocabulario rico y cuentan historias atractivas. Pero no los consideramos grandes escritores. Les falta algo: eso que permanece detrás de la técnica. Lo mismo ocurre en el resto de las artes. Es lo que llamamos el estilo. Quizás sea esa capacidad de utilizar los recursos formales para decir lo que se quiere decir. Esos autores que nos encantan, en muchas ocasiones, no destacan en el uso de las técnicas. Pero poseen ese algo. Quizás sea la intención de decir algo verdadero lo que nos atrae de ellos. Transmiten un estilo de vida. Ahí está la clave. El artista con estilo transmite una forma única de ver el mundo. Crea mundo. Por eso es tan difícil adquirir un estilo propio. El artista que renuncia a vivir de forma creativa no puede trasmitir esas nuevas realidades que nos apasionan. El estilo es lo que queda después de haber hablado, escrito, pintado, cantado...Para reconocer el estilo de un creador también hay que ser creador. Los que esperan el esquema oficial no puede apreciar lo nuevo. No esperan a que llegue el final para reconocer el estilo. Claro, el estilo es riesgo. Vivir con estilo supone admitir que el mundo no tiene importancia y que podría ser de otra forma. El que espera el esquema de vida oficial sólo puede vivir en un mundo, ajeno. Así que hay que leer y saborear esa forma de estar en el mundo que nos ofrece el escritor. Y hay que mirar el cuadro sabiendo que lo importante del cuadro no puede hallarse en la forma o en el contenido, porque, además de saber que ese dualismo es inaceptable, intuimos que lo que nos apasiona es ese querer decir que todo podría haber sido de otra manera.

domingo, 25 de agosto de 2013

ÉTICA DE ROEDORES VI: SIN TECHO.

 Ocupar los espacios borrosos, indefinidos, de los entramados sociales no es fácil. Se trata de una forma de no estar, de deslizarse entre identidades marmóreas. El filósofo sabe que toda identidad atribuida por otros genera esclavitud. Incluso aquellas elecciones irreflexivas que llevamos a cabo nosotros mismos también se convierten en crueles cadenas. Esa tierra de nadie en las relaciones sociales proporciona la soledad necesaria para pensar sin miedo. Es cierto que las identidades, familiares o  comunitarias, nos dan cobijo y un suelo sobre el que arraigar nuestros valores. Pero el filósofo sabe que esa tranquilidad suele esconder un miedo ancestral al progreso social y un ansia infinita de poder. La libertad de pensamiento se nutre del cielo abierto, con el riesgo que implica vivir sin techo.

viernes, 26 de julio de 2013

ÉTICA DE ROEDORES V: EL ESQUEMA.

 La creatividad es el único sendero para huir del aburrimiento. Ese proceso de huida es lo que denominamos arte. Y no hay huida sin riesgo. Las novelas que repiten el esquema establecido por los que dirigen el mercado no pretenden ser obras de arte. Que los lectores lean y vuelvan a leer el esquema es todo un misterio. El esquema se convierte en una poderosa reja, barrotes de un aburrimiento denso.
  La huida es productiva: construimos situaciones vitales nuevas. Las acciones diarias, cotidianas, son el momento artístico oportuno para alejarnos del esquema, a través de la imaginación y la ironía. Son momentos frágiles, escurridizos, imposibles de etiquetar: acciones inesperadas por los reproductores del esquema. No se trata de crear objetos que representen algo. Basta con iniciar movimientos que provoquen esa mirada irónica del que sabe que el mundo no tiene importancia y que todo es posible.

lunes, 15 de julio de 2013

ANIMALES Y COMUNIDAD III: DERECHO A LA EDUCACIÓN.

 Nos suele parecer exagerado, extraño, incluso irracional, hablar de derechos de los animales. Es verdad que el concepto de derecho va asociado al concepto de persona, dignidad y valor absoluto. Afirmamos que los derechos son exigencias inaplazables de las personas. Ese derecho a exigir no nos lo puede arrebatar nadie. Pero también es verdad que los derechos requieren la existencia de una comunidad, de los otros. Si el otro no reconoce mis derechos, entonces se quedan en meras expresiones de deseos individuales. Condición necesaria de la dignidad es que sea reconocida, atribuida, por los demás. Incluso cabe decir que los derechos son un tipo de interacción social. No existen por sí mismos en ninguna esfera moral con realidad propia. 
  Los animales domésticos son parte de nuestra comunidad. Son seres comunitarios, si no queremos utilizar la palabra ciudadano. Esta pertenencia a la comunidad les proporciona un amplio abanico de relaciones sociales, desde nacimiento. Luego, no sería exagerado admitir que estas relaciones sociales les generan derechos. Exigimos, por ejemplo, que un amo trate bien a su perro, que no le haga daño y le dé de comer. Son obligaciones del amo y derechos del perro. El perro, como miembro de la comunidad, tiene derecho a ser tratado con respeto. Del mismo modo, cuando vemos que un perro se porta mal, decimos que su amo tiene la obligación de educarlo. No culpamos a sus instintos caninos. La relación social amo-perro genera unas obligaciones y unos derechos fundamentales. El perro tiene derecho a una educación.
  Y educar es algo muy complejo. Garantizar una educación a los animales implica construir instituciones que velen por ese derecho. Hasta ahora se ha dejado al azar. Si un perro tiene suerte y cae en una familia razonable, el animal desarrollará las virtudes correspondientes. Si el amo no cumple sus obligaciones, el animal sufrirá mucho a lo largo de su vida y no tendrá las mismas posibilidades que otros perros de desarrollar una vida feliz. No nos queda más remedio que constituir esas instituciones comunitarias que garanticen que los amos educan a sus perros. Y así, aquel proyecto que se inició en Grecia podrá seguir creando senderos de libertad e igualdad.

lunes, 1 de julio de 2013

ÉTICA DE ROEDORES IV: EROSIONES.

  El filósofo pasea por la playa y observa los restos acumulados en la orilla. Son frutos del tiempo. Cada grano de arena ha realizado un recorrido difícil de atrapar con nuestra mirada. Y están todos revueltos, todos esos restos. Y cambian cada día, con cada ola. Hasta la lata de refresco cambiará. Como la bolsa de plástico, viajará en el tiempo, sin prisa. Pero el filósofo aprecia la erosión, el desgaste aleatorio de las cosas. Sabe que todo ser está expuesto a este ir y venir de las olas. Aprecia esa fluidez de la materia, ajena a toda identidad pesada. El trozo de ladrillo ahora es suave, porque ha perdido las aristas que recibió en la fábrica. El mar nos devuelve esa animalidad esencial. Y un regalo: ser conscientes de que el agua seguirá desgastando el mundo sin nosotros.

sábado, 11 de mayo de 2013

ÉTICA DE ROEDORES III: DESPLAZARSE.

 Desaparecer, retirarse, ocultarse, disfrazarse... Evitar que te clasifiquen. Cuando lleguen donde tú estás, que no te encuentren. Ser creativo con uno mismo para huir del aburrimiento. Desplazarse. Ocultar siempre algo. Cambiar constantemente aquello que se oculta. Colaborar con los colectivos sin que sepan quién eres. No dar importancia al mundo. Amar la soledad y odiar la verdadera amistad.

jueves, 2 de mayo de 2013

EL DÍA DE BRIAN

  Ayer fue El día de Brian. Así lo he bautizado. Cualquier otro nombre es impreciso. Las manifestaciones que organizan los sindicatos y la mareas de todos los colores dedican la mayor parte de sus energías a luchar contra las siglas vecinas. Recuerden la discusión de la película, en la que nadie se aclara si es del Frente Judío de Liberación o de la Unión Popular Judía... Todos son disidentes. Se odian entre sí tanto o más que a los romanos. Me gustaría pensar que esta situación es síntoma de libertad de pensamiento y de pluralidad. Me gustaría pensar que esta dispersión de fuerzas es necesaria para representar todos los conflictos sociales existentes. Y me gustaría pensar que esta multiplicidad de manifestaciones es el mejor camino para terminar con el paro y la injusticia social. Sin embargo, cuando se pierde tanto tiempo en mirarnos el ombligo, lo único que cabe decir es que estas estrategias carecen de sentido común.

lunes, 29 de abril de 2013

ÉTICA DE ROEDORES II: PALABRAS.

 Hay escritores que viven en las palabras, no con las palabras. A modo de refugio, se agazapan entre verbos y sustantivos. Las palabras son sus madrigueras. Y roen. Roen sin cesar frases. Y sus madrigueras son senderos subterráneos. Es un roer incómodo porque desgasta lo que parecía eterno. Como decía Max Zoster, existimos en las metáforas y contra las metáforas. Así nos trasladamos en esas realidades terrosas que creamos. Hay escritores que roen para huir de ese aburrimiento que mata. Mientras los dinosaurios mueren de aburrimiento, los roedores crean, desmenuzan. 

viernes, 26 de abril de 2013

TRAMPAS DE LA AUTOCONCIENCIA IV

 Nuestro cerebro surgió por selección natural. Es un cerebro que se termina de configurar en nuestra fase de cazadores-recolectores. Vivíamos en grupos que iban de un lado para otro, cazando, pescando y recogiendo frutas silvestres. Algunos individuos nacían con la capacidad de cooperar y comunicarse. Otros nacían con una tendencia a vivir solos y ser agresivos. Los primeros se unían para cazar y defenderse. Así tenían más probabilidades de sobrevivir. Los otros, en términos generales, tenían más probabilidades de ser cazados por otros o morir de hambre.
   La selección natural generó un conjunto de normas y valores, asociados a la vida en grupo, sin necesidad de una conciencia individual de estar cumpliendo normas. Esa conciencia individual fue surgiendo con el tiempo y dio lugar a la reflexión ética. Basta con observar la vida en grupo de otros animales para llegar a la conclusión de que la conciencia de norma no es necesaria para que la norma exista.

domingo, 21 de abril de 2013

LEER ES IMPOSIBLE

"Leer, leer un libro es, como todas las demás ocupaciones propiamente humanas, una faena utópica."
                                               Ortega y Gasset. Comentario al Banquete de Platón.


   El proyecto de entender completamente un texto supone una tarea imposible, nos dice Ortega. Su "Axiomática para una nueva Filología" se concentra en dos principios: 1º Todo decir es deficiente (dice menos de lo que quiere). 2º Todo decir es exuberante (da a entender más de lo que propone). A continuación desarrolla el concepto de hermenéutica y el concepto de contexto. Nosotros abriremos otro sendero de reflexión, aunque conectado, como todos los senderos de la razón.
   Todo aquel que se dedica a la enseñanza tiene, alguna vez en la vida, que argumentar acerca de la utilidad de la lectura. Convencer a alguien de algo es una labor misteriosa, es decir, no tenemos mucha idea de cómo ocurre. Y mucho menos cuando de leer se trata.
   Uno debe, en primer lugar, preguntarse "¿Para qué leo?". Dependiendo de las respuestas que encontremos, diremos que realmente leemos o simplemente consumimos libros. A veces nos comportamos como lectores y a veces como simples consumidores.
   Somos consumidores cuando leemos el libro sólo para terminarlo y decir que lo hemos leído. Acumulamos lecturas como si fueran objetos, trofeos de caza o medallas que nos dan prestigio ante otros consumidores. Las instituciones tienen culpa de esta desazón  porque siempre miden cantidades de lecturas, no calidades. Nos gusta decir que hemos leído al autor de moda o al autor desconocido, bien para resaltar lo actuales que somos, bien para resaltar nuestra inteligencia, fuera de lo común. Pero leemos para acumular prestigio, apariencias. Un acumular que oculta insatisfacciones más profundas. Vamos tirando cuando hacemos un recuento de lo leído. Nos convencemos de que nuestro desarrollo personal va por el buen camino. Así lo manifestamos en las reuniones con otros consumidores-lectores. Parece una competición. Somos los mejores.
   Somos lectores cuando leemos para intentar comprender un texto, aunque sabemos que es una utopía. Somos lectores cuando la comprensión del texto implica una comprensión y una transfomación del mundo. No queremos terminar los libros porque los libros no tienen bordes, son hechos sociales. En las páginas buscamos acabar con el aburrimiento. Hablo de un aburrimiento esencial, ese que nos produce la mirada cosificada de aquellos que no quieren explorar nuevos mundos o ser creativos. También buscamos palabras que nos digan algo de la libertad y la justicia, y de otros mundos posibles.      
   Por eso el lector lee poco, cada vez menos. Relee. Lee un párrafo y lo vuelve a leer. Y se esconde en él para huir de la miseria de este mundo. Y lo vuelve a leer para intentar acabar con ella. Se sumerge en una palabra y no quiere salir de su profundidad. Cuando leemos deseamos ver el mundo desde esas palabras y verlo con el desapego del que sabe que está en el mejor de los refugios. Está en casa, que no es poco.

domingo, 14 de abril de 2013

TRAMPAS DE LA AUTOCONCIENCIA III

 Darse cuenta de lo que ocurre, ser consciente de ello, es una condición necesaria para poder transformarlo a través de la praxis, pero no es una condición suficiente para alcanzar la solución o alcanzar nuestros fines. Convertir lo inconsciente en consciente sólo es el primer paso para localizar un trauma psíquico o una relación de producción injusta. La conciencia no trae por sí sola la solución a nuestro problema. Es el primer paso en el sendero de la racionalización, pero no él último. El enfermo que es consciente de que no controla ciertos impulsos no recupera inmediatamente el control de su vida y es feliz. Y el trabajador que descubre el origen de su miseria y sabe que el que tiene la propiedad privada de los medios de producción está enriqueciéndose con el trabajo ajeno no acaba de inmediato con esa relación de producción. Los poderes curativos atribuidos a la autoconciencia son excesivos. Esos poderes proceden de la reconciliación del sujeto que antes estaba escindido. Pero hay problemas que requieren una acción concreta sobre la realidad, problemas que no se solucionan con sólo saber que existen. La autoconciencia puede ser necesaria para iniciar el camino pero no es la solución. La economía política y la psicología aplican el método científico. Ser consciente de lo que te ocurre puede ayudar al científico pero todavía no es una explicación de lo que ocurre.

domingo, 7 de abril de 2013

ANIMALES Y COMUNIDAD II

"No te invito, lector, a penetrar en el reino de los animales, pues siempre lo has habitado. Te animo a abrir los ojos y a disfrutar de la riqueza y la hermosura de este reino que es el tuyo. Los seres humanos no somos ángeles caídos del cielo, ni gritos en la noche, ni pura indeterminación; tampoco somos máquinas ni computadoras. Lo que somos es animales. Parimos y nacemos y comemos y respiramos y morimos como animales. Y la mayoría de nuestros genes los dedicamos a codificar nuestras funciones animales. Si quieres saber cómo es un animal, mírate al espejo. Cualquier concepción del ser humano que pretenda alejarnos de nuestra realidad natural es un fatuo ejercicio de ignorancia, autoengaño y superstición. Si queremos conocernos a fondo y saber lo que realmente somos, si valoramos la autoconciencia y la verdad, hemos de empezar por aceptarnos como seres vivos y como animales."
                                 Jesús Mosterín. El reino de los animales. Alianza Editorial. 2013. (Prólogo)


     Extender la comunidad a los animales es una idea que no va a agradar a los filósofos dualistas. Dicen los libros de filosofía que el ser humano es el único animal que tiene palabra, lenguaje. Con las palabras, dice Aristóteles, formamos conceptos y juicios. Hablamos y pensamos, sobre normas y valores. Para vivir como miembro de la comunidad política se necesita la capacidad de elaborar conceptos y discutir sobre ellos. Borrar estas fornteras va a ser difícil. Se trata de definiciones. Sin embargo, cabe la posibilidad de que se pueda formar parte de una comunidad política sin tener capacidad lingüística o racional. La comunidad política necesita la palabra y la razón para ser construida, pero puede albergar en su seno seres menos lingüísticos racionales, capaces de comunicarse y sentir simpatía, colaborar, provocar debates...

sábado, 23 de marzo de 2013

TRAMPAS DE LA AUTOCONCIENCIA II

 Estamos tan acostumbrados a pensarnos a nosotros mismos que nos resulta raro que el mundo haya existido antes sin nuestra conciencia o la conciencia de otro ser. Una realidad no pensada nos parece una contradicción. Así que lo arreglamos creyendo que toda la realidad tenía como finalidad producir la conciencia. Lo que fue una casualidad lo convertimos en una necesidad. Y terminamos haciendo teología, como le dijo Feuerbach a Hegel.
 Somos conscientes de nuestra finitud y no nos gusta. Por lo tanto, nos negamos a admitir que seamos seres efímeros. Deseamos ser diferentes a lo material, a lo físico; así que decimos que nuestra esencia es de carácter espiritual. Queremos ser eternos. Donde sólo hay azar y finitud queremos contemplar eternidad y necesidad.
 Somos conscientes de que el ser es plano; si no hubiéramos existido no habría pasado nada. Pero queremos valer algo, ser algo más. Algo bueno, como nosotros los humanos, no puede dejar de existir así como así. Por lo tanto tenemos un valor absoluto que nos proporciona cualidades trascendentes. De la inmanencia que nos muestra el sentido común pasamos a una trascendencia diseñada a medida.

viernes, 22 de marzo de 2013

ANIMALES Y COMUNIDAD

 Cuando éramos cazadores recolectores nuestra relación con los animales debía de ser discontinua, esporádica. Si los considerábamos sagrados o algo similar no podemos saberlo. Poco podemos deducir de las pinturas rupestres. Tampoco podemos saber si teníamos que soportar algún cargo de conciencia por matarlos y comerlos. Los cazadores tenían un contacto con los animales limitado al momento de la caza. En ese trance los ciervos huyen y muestran miedo. Otros bichos se revuelven de forma agresiva y se defienden. Además de la caza estaba el momento de la contemplación, la experiencia estética que suponía escuchar el canto de un ave o admirar la figura de un oso.
  Estas interacciones, escasas y a distancia, tuvieron que cambiar en el neolítico con la domesticación. Los animales progresivamente fueron convirtiéndose en miembros de la comunidad. Cumplían una función en el modo de producción y en el sistema de relaciones sociales. Además de proporcionar alimentos, energía, entraban en contactos cara a cara. Los seres humanos comenzaron a sentir simpatía por esos seres diferentes. Se preocupaban por su estado y por su bienestar. A partir de entonces los animales fueron miembros de la comunidad.
   Con el tiempo, unos dijeron que no tenían alma, que eran meros mecanismos al servicion de los seres racionales. Pero llegó la teoría de la evolución y nos emparentó para siempre. Nos situó en una misma línea, la vida, de desarrollo de los sistemas nerviosos, una línea sin cortes, sin saltos.
   Los animales somos todos organismos con sistemas nerviosos; organismos que viven en comunidad y se sienten simpatía; organismos que se necesitan, como compañía o alimento.

viernes, 15 de marzo de 2013

EL JUEGO DE SÓCRATES

   La ironía socrática desborda cualquier intento de saber lo que Sócrates sabe o piensa. Gracias a esa ironía tan bien contada por Platón se nos ofrecen todas esas formas de actuar y valorar del mundo griego. Cuando uno lee por primera vez el Banquete se sorprende ante las actitudes de los interlocutores: lo que unos esperan de otros, lo que les enfada o atrae, las propuestas explícitas, lo que aparentemente intentan definir... Esta sorpresa del lector del Banquete revela que estamos ante algo distinto, ante situaciones que hoy no pueden reproducirse. Ese marco de valores nos resulta ajeno. La distancia de Sócrates frente a Alcibíades no sabemos si es autocontrol, ascetismo, o un juego. Tampoco podemos comprender esa situación sólo como un trinunfo de la Idea frente a lo corporal. Esta interpretación me parece excesiva. No creo que haya ningún tipo de ascetismo en el juego de Sócrates. En la vida cotidiana todo estaba entrelazado. El diálogo socrático mezcla la atracción erótica con el deseo de saber. Quizás ese deseo que mueve las relaciones eróticas y filosóficas sea algo primordial, algo que en esa cultura funcionaba como eje de las relaciones humanas reflexivas, por no decir cultas. Hoy nos cuesta pensarlo como una unidad. Por eso la ironía de Sócrates nos parece un obstáculo. El juego que aparece en el Banquete es un juego de relaciones humanas de una época determinada. Quizás estudiar esas formas de vida donde la dominación o la exclusión de las relaciones homoeróticas no estaban presentes nos ayude a reconstruir el sendero que nos llevó hasta aquí.

miércoles, 6 de marzo de 2013

LITERATURA FRESCA

 Otra de las influencias de las nuevas tecnologías en la creación artística consiste en la posibilidad de publicar sin ningún tipo de filtros. Las editoriales trabajan con unos criterios y unas categorías bien definidas: lo que vende se repite hasta que ya no vende. En los blogs no hay este límite. Leemos entradas muy interesantes porque describen experiencias muy personales, muy concretas, muy locales, muy fragmentarias... Son creaciones muchas veces sin pulir, pero ahí reside su frescura creativa. No han sido transformadas por la maquinaria editorial, que hace su trabajo, como es lógico. Aunque hay blogs que son escritos con vistas a su publicación, siempre suele hacerse una selección de aquello que, tras revisarse y mejorarse, puede ser de interés universal. Para algunos esta facilidad de publicación supone una pérdida de calidad literaria o artística. Para otros es una fuente de riqueza, una fuente de literatura fresca.

viernes, 1 de marzo de 2013

TECNOLOGÍA Y CREACIÓN ARTÍSTICA

 Si crear es abrir nuevos senderos, se trata de senderos materiales. Tanto lo que ocurre en nuestros cerebros como las acciones y las obras son hechos materiales. Los que mantienen el dualismo idea/plasmación material tienen que hacer frente a muchos problemas que permanecen sin explicar o que están mal planteados desde el inicio. Uno de los problemas que el dualismo no resuelve bien es qué relación hay entre las técnicas materiales y el proceso de creación, en todas las artes, incluida la literatura. 
  Cuando aparecieron los procesadores de textos, el proceso de escritura entero cambió. Escribir sabiendo que puedes modificarlo en cualquier momento altera la forma de crear. Para algunos ha sido negativo porque los textos han perdido unidad y se ven los descosidos del procesador. Se ha perdido intensidad, capacidad de atención y capacidad de precisión. El escritor se esfuerza menos porque sabe que todo es modificable. Para otros ha sido un avance. El procesador nos ha dado la oportunidad de construir un texto abierto, infinito, ideal para cualquier escritor. Todos los novelistas o ensayistas saben que los libros no se terminan nunca. Ninguna línea es la definitiva. Según avanzamos en la obra todo lo anterior debería ser modificado. El procesador de textos te permite ir y venir, insertar y eliminar, y todo ello sin apenas gasto energético. Para Borges o Duchamp, que meditaron sobre la obra abierta, infinita, los procesadores se acercarían mucho a sus propósitos.
   Los senderos artísticos son senderos técnicos, uso de materiales, desplazamineto de materiales, modificación de texturas, tratamiento de la luz... La aparición de nuevas tecnologías ha modificado el proceso creativo porque no hay proceso artístico que no implique el uso de una técnica. No hay ideas al margen de la modificación material que realizamos. Las ideas son modificación de la materia. Las nuevas tecnologías nos permiten realizar nuevos tratamientos materiales, por lo tanto pensamos de otra forma. Así decimos que las técnicas generan nuevas categorías para estructurar el mundo.

domingo, 13 de enero de 2013

SI DE NEGOCIAR SE TRATA...

  Imaginemos un sistema educativo libre de la filosofía. Aceptemos que la filosofía institucional es totalmente innecesaria y comencemos a derivar consecuencias. Si la sociedad sigue funcionando igual de mal, si no empeora, entonces significa que realmente podría ser innecesaria. Si la sociedad empieza a funcionar peor y se colapsa, entonces es que era necesaria. En esta argumentación, tipo reducción al absurdo, habrá que encontrar ese absurdo, contradicción, o estado de cosas no aceptable dentro de nuestro sistema, si es que llega. Se trata de un experimento mental y muy complejo. Resulta que los fenómenos sociales no suelen tener una sola causa. Así que determinar a qué estado de cosas conducirá la desaparición de la filosofía institucional es bastante difícil.
   Unos dirán que ese tiempo dedicado a la filosofía podrá dedicarse a las ciencias particulares, siempre necesarias para el progreso de la socieadad. Los alumnos sabrán más matemáticas y más inglés. Las ventajas de aprender conocimientos obejtivos, frutos del método científico, contrastan con la pérdida de tiempo que supone estudiar a filósofos que se dedicaron a dar vueltas a conceptos abstractos, separados de la realidad. Tendremos alumnos con una visión científica del mundo más asentada. Tras prácticar más tiempo con el método científico apreciarán las virtudes del escepticismo organizado, núcleo de toda sociedad que aspire a ser justa, libre y tolerante. Evidentemente, el sistema productivo será más productivo y viviremos mejor, con más riqueza y menos desempleo. Por este camino argumentativo no aparece ninguna contradicción, todo lo contrario, la vida nos iría mejor.
   Sin embargo, otros dirán que sin la filosofía los alumnos carecerán de los conocimientos básicos de nuestra tradición occidental. Sin el estudio de la filosofía no comprenderán qué es la esencia de la democracia y el fundamento del método científico. Serán ciudadanos carentes de las herramientas necesarias para ser críticos con el poder, con los falsos conocimientos y consigo mismos. Serán fácilemte manipulables. Una sociedad con este tipo de ciudadanos olvidará lo que significa preguntarse por el sentido del conocimiento, de las normas y valores, y de la propia existencia. La falta de deseo de saber bloqueará el progreso de las ciencias particulares. La injusticia y la falta de libertad serán riesgos mucho más probables.
   Si somos autocríticos y exigentes, conviene decir que las dos posiciones quizás sean exageradas y que quizás haya una tercera que nos diga que la desaparición de la filosofía no mejoraría ni empeoraría a la ciudadanía. Dejaríamos de dar clases sobre Platón y Marx y no pasaría absolutamente nada. Recordemos que aquellos que nos han gobernado en los últimos años también recibieron clases de filosofía. Recordemos que esos jóvenes que viven embelesados por las novedades tecnológicas asisten a nuestras clases. Y recordemos que muchos ciudadanos de ese sesenta por ciento que no quieren votar y se desentienden de la cosa pública también leyeron el mito de la caverna o a Marx.
    Si de negociar se trata: ¿qué puede ofrecer la filosofía a los ciudadanos?
   

viernes, 11 de enero de 2013

Funciones entrañables de la filosofía

  Hubo un tiempo en el que se pensaba para cambiar el mundo. Los intelectuales, con sus conceptos y creaciones, nos despertaban la conciencia moral y política, incluso la conciencia de clase. La función del filósofo consistía en ser un ciudadano activo, un miembro de la resistencia frente a la injusticia y la opresión. El intelectual, con sus obras teóricas o con sus obras de arte, estimulaba la rebeldía. Una novela servía para poner en evidencia la explotacón o los métodos utilizados por los poderosos para mantenernos en su redil. Además, parecía que otro mundo era posible.
  Hubo un tiempo en el que se pensaba para ayudar a pensar mejor. Se decía que el filósofo nos ayudaba a ser críticos y a dudar de todo. El filósofo nos advertía de los peligros que entrañaban la superstición, el fanatismo, y cualquier tipo discurso irracional. Frente al oscurantismo y las ideologías al sevicio del opresor, la filosofía nos mostraba las virtudes del método científico, de esa racionalidad científica que nos conduciría a una sociedad de personas autónomas, difíciles de manejar. Así, nos animaba a preguntarnos por el fundamento de nuestras creencias o por el fundamento de nuestros valores y normas.
  Hoy, cuando las leyes amenazan la situación de la filosofía en la enseñanza, nos acordamos de esas viejas palabras, de esas entrañables funciones de la filosofía...
  Si de negociar se trata: ¿qué ofrecemos hoy los filósofos a los ciudadanos?

miércoles, 2 de enero de 2013

ÉTICA DE ROEDORES

 El filósofo pasea solitario por las calles del primer día del año. Pasea y observa. Un organismo se traslada entre el frío y la suciedad de la noche vieja. Y ve que otros organismos hacen lo mismo. El filósofo contempla el ir y venir de otras personas y supone que en sus mentes hay planes, expectativas. Ante lo que se presenta, sólo cabe aprovechar lo que tenemos: un sistema nervioso bastante flexible y capaz de adaptarse a las circunstancias más variadas.
 Adaptarse no implica necesariamente resignación. Dentro de nuestros ecosistemas, de nuestros espacios vitales, no todo es posible. En momentos de carencias económicas percibimos con mayor claridad lo que significa ser limitados, finitos. Cuando hay abundancia parece que todo es infinito, hasta el tiempo.
  Utilizamos nuestros recursos cognitivos para distribuir lo que tenemos, la energía con la que contamos. Las circunstancias constituyen un espacio de posibilidades finito. Observamos el entorno, lo dividimos en partes, las relacionamos, establecemos fines y medios... Una conducta racional es aquella que sabe ajustarse a lo establecido por la naturaleza. Al hacerlo con precisión y creatividad conseguimos alcanzar el máximo placer posible con esas limitaciones dadas.
  El filósofo observa a los organismos pasear y piensa que quizás los estoicos tenían razón y que ahora deberíamos comprender ese vivir de acuerdo con la naturaleza  a través de la red de conceptos de la selección natural.
  El filósofo piensa que casi siempre desconocemos lo que está a nuestra disposición y lo que podríamos disfrutar con ello. La ética se convierte en esa sabiduría que conecta nuestros deseos con los deseos de los demás y los recursos disponibles.
   Necesitamos elaborar primero una ética de roedores.