ROEDORES DE FILOSOFÍA

sábado, 8 de agosto de 2015

ÉTICA DE ROEDORES LXXI: CREER Y CREER

 No es la mismo creer que la Tierra se mueve que creer que existen dioses. La primera creencia se basa en algún tipo de evidencia, prueba racional. Sin embargo, la segunda es un mero deseo disfrazado. Creo que el alma es inmortal y no muere con el cuerpo lo traducimos por deseo que el alma sea inmortal y que no nuera con el cuerpo. También hay que sustituir creo que existe un Ser Perfecto por deseo que exista un Ser Perfecto. Las creencias basadas en evidencias racionales, las que utilizan el método científico, elaboran hipótesis teóricas que pretenden tener coherencia racional y algún contacto con la experiencia, sea para poder verificarlas o rechazarlas. Los deseos disfrazados son sólo anhelos arcaicos, atajos que provienen del miedo que todos acumulamos. Deseo que exista tal cosa. Ya no necesitamos pruebas porque los deseos no necesitan pruebas. Son sólo eso, deseos. Y lo deseado tampoco requiere coherencia racional. De hecho, la mayor parte de la Filosofía ha consistido en desenredar los embrollos que generan los conceptos sin pies ni cabeza. Las discusiones con los que creen en unicornios no acaban nunca porque nunca empiezan.