sábado, 22 de octubre de 2016

HURRICANE

   Podría haber sido campeón del mundo. Nadie lo duda. Aquellos tiempos heroicos... Tiempos en los que rellenas el pedido de Discoplay y con las prisas te equivocas. Tres cuerpos yacen en el suelo y te quieren echar a ti la culpa, por ser negro, por no ser como ellos. Y te llega el pedido. No es lo que esperabas. Porque habías encargado una camiseta, quizás de Eskorbuto o de Kortatu. Te interrogan y te encarcelan, por ser negro. Podría haber sido campeón del mundo. Pero no tengo reproductor de compact disc. Me ha llegado Desire. En la cárcel me consumo. Un tal Bob Dylan canta mi historia. Menos mal que Ángel tiene un buen equipo y me lo pasa a cinta, como decíamos entonces. Y escucho el lamento de Hurricane, y Mozambique, y Oh sister, y tantas historias. Podríamos haber sido los campeones del mundo, le digo a Taboada en El Gorila, pero nos tenemos que conformar con ser filósofos de verdad. Tiempos en los que el deseo y la razón se entremezclan de tal modo que tomas la mejor decisión de tu vida...