ROEDORES DE FILOSOFÍA

miércoles, 25 de febrero de 2015

LA FUERZA DE LA DANZA Y EL CINE


         Félix Vázquez presentó el sábado su proyecto “Colección de retratos” en los gélidos Claustros de Santo Domingo. Los asistentes, con el paso de los minutos, nos fuimos convirtiendo en resistentes, a pesar de la excelente actuación de Leonor Leal y la película de Félix Vázquez. Obras de arte como éstas no se merecen un puñado de sillas de plástico dentro de un frigorífico repleto de resonancias insufribles. El contraste era terrible: los cuerpos sudorosos de los artistas frente a los temblorosos cuerpos de los espectadores. La belleza de los Claustros no es suficiente para convertirlos en un auditorio. Se necesita algo más: acondicionarlos para que el arte no se vuelva una tortura.
       
  En la inauguración, Leonor Leal, una de las artistas que participa en la película, nos ofreció su baile en directo como prólogo. La escena: sobre la tarima dos zapatos que tensan dos cintas elásticas atadas al otro extremo; fuera del tablao, otros dos zapatos sobre letras de diferentes estilos, pegadas en el suelo; en el vestido de Leonor, más letras; de fondo, la voz de Paco de Lucía hablando sobre el trabajo y la inspiración. La acción: el cuerpo y el movimiento aparecen en escena para mostrar el surgimiento de la creatividad, el dolor y el placer de crear. Porque todo acto creativo es una lucha contra fuerzas internas y externas. Al principio, esas fuerzas son difíciles de tratar. El cuerpo parece atrapado. Quizás sean las resistencias de la técnica, las reglas, o las limitaciones propias. Cuando Leonor se calza los zapatos de las letras, de la palabra, todo cambia, pero tras mucho esfuerzo. Y cuando el ritmo y la palabra impregnan el cuerpo, las fuerzas que antes oprimían ahora se convierten en liberadoras de belleza.
         Producida por SARAO FILMS y dirigida por Félix Vázquez, “Colección de retratos” es un conjunto de cortos en los que aparecen como protagonistas importantes artistas, sobre todo del baile: Mariano Bernal, Úrsula López, Rocío Molina, Andrés Marín, Niño de Elche, Cristina Hall, Tino Van Der Sman, Manuel Cañadas, Cristian Lozano, Tamara López, Leonor Leal, Raúl Botella, Vicente Gelo… Los pinceles sirven de transición para mostrarnos el trabajo del cuerpo y del ritmo en las situaciones menos esperadas. Son los momentos del ensayo, del esfuerzo diario, del viaje, de la estación, del avión, del servicio del tren, del semáforo o de la calle. El movimiento de la cámara y los planos tan cercanos transmiten la esencia de la comunicación en el baile: pies, uñas, miradas, percusión, espacio, flexibilidad, tiempo…

         Hay muchos retratos que se centran en la dimensión formal, estética, en cómo lograr ese encaje entre cuerpo y ritmo. Sin embargo, Félix Vázquez va más allá de lo estético con este proyecto. Muchas de las piezas nos recuerdan lo que hay al otro lado del escenario: los continuos viajes, el desgaste, el sacrificio, don dinero,…   
         Con las ruinas de la Acrópolis de fondo, en “Atenas”, una lata de comida para gatos comienza a rodar tras ser empujada por un zapato rojo. El sonido de la lata al golpear las piedras y adoquines genera ritmo. Sigue rodando y se va acercando a la Atenas nueva, donde es recogida por Leonor Leal. Otro retrato transcurre en los aseos de un tren. Los artistas entran y salen, con sus móviles, sus aplicaciones, sus prisas o su cante. En “La base de la comunicación. Un lenguaje común.”, asistimos a la creación de una coreografía con Andrés Marín. También contemplamos el proceso creativo de “Compás de Espera” de Manuel Cañadas, un cuerpo desplegándose en poco espacio. En el retrato del Niño de Elche una soleá adquiere un ritmo infernal…
        
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