En el horno de la memoria las llamas hacen justicia porque otorgan y arrebatan la vida sin contemplaciones. Si los recuerdos son meras cenizas, lo ignoramos. Si el blanco de la harina se opone a la oscuridad de tus miedos, lo sabemos. En la fermentación de aquellos olvidos el calor hace justicia porque dilata viejos sueños. Ascuas de la tarde o leña del norte acompañan al logos.
jueves, 18 de febrero de 2016
lunes, 15 de febrero de 2016
TIERRA
Para quien la trabaja, se decía, con la sorna descabellada del que sueña efluvios del Tártaro. Espectros. Abandonados en la algaida, nunca estaremos tan cerca del agua ni del secarral. Raíces cúbicas o pesadillas de Timeo. La tierra para quien muere, se decía, con la certidumbre del que zozobra entre las terrosas rémoras del pensar. Porque el Etna te espera y las sandalias ya no importan.
sábado, 13 de febrero de 2016
AGUA
En el fondo del pozo o en los abismos de los teoremas resuena la húmeda carcajada del eclipse de la inteligencia. Y lloras, por la contumacia acumulada, por el mundo líquido de Zygmunt y por la lenguaraz hipotenusa. Presos de una sed infinita, buscamos las viejas fuentes de la vida y de la muerte, como organismos.
jueves, 11 de febrero de 2016
AIRE
Aire como el aire, luz como la luz y luego una tenue respiración. Anaxímenes medita al atarceder, atravesado por brisas desconocidas, inspirado y azorado porque percibe la continuidad de los tiempos, de los seres que respiran asfixiados.
martes, 9 de febrero de 2016
LA HERENCIA DE MINSKY
El 24 de enero nos dejó Marvin Minsky (1927),
uno de los pioneros en las investigaciones, tanto teóricas como prácticas,
sobre inteligencia artificial. Formado en Harvard, obtuvo también un doctorado
en el Programa de Matemáticas de Princeton. En 1950 fundó junto con John
MacCarthy el laboratorio de Inteligencia Artificial del MIT, Instituto
Tecnológico de Massachusetts. Alcanzó grandes logros en la robótica: brazos,
pinzas y sistemas de aprendizaje. Escribió con Seymour Papert el libro titulado
“Perceptrons”. En este texto explicaban las limitaciones computacionales del
conexionismo. Recordemos que en el seno de la Inteligencia Artificial hubo dos
enfoques antagónicos, dos modelos. El modelo simbólico o sintáctico, serial, se
centraba en la manipulación formal de símbolos. El enfoque conexionista, por el
contrario, creía que la clave estaba en la simulación de redes de neuronas
trabajando en paralelo. Minsky propuso en sus obras “Sociedad de la mente” (1988)
y “La máquina de las emociones” (2006) un modelo original. La mente moviliza un
conjunto de agentes o recursos para realizar sus funciones.
Todavía
recordamos aquella predicción tan rotunda que lanzó al principio de su carrera.
Más o menos decía: “En el futuro deberíamos estar agradecidos si los robots nos
aceptan como servidores suyos, como mascotas”. Eran tiempos optimistas, cuando
las máquinas jugaban al ajedrez y demostraban teoremas matemáticos. Los
algoritmos para reproducir la racionalidad humana eran pan comido. Pero las
expectativas se diluyeron con el paso del tiempo. Los ingenieros se dieron
cuenta de que no todo es tan fácil de formalizar. Se toparon con el lenguaje,
la percepción y las emociones.
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| Miguel Parra |
Ahora
se sigue con la tarea, pero con los pies en el suelo. La robótica ha pasado por
sucesivas fases de modestia. Lo sistemas expertos aparecieron como algoritmos
especializados en áreas concretas de la actividad humana. Dada la complejidad
de la inteligencia, se apostó por simular a profesionales. Surgieron programas
capaces de pilotar un avión o realizar un diagnóstico tras escuchar al
paciente. Con campos semánticos acotados y una heurística específica, formas de
razonar, era más factible aproximarse a lo que realizamos los humanos cuando
somos racionales. Y de paso se patentaron programas útiles y comercializables,
aunque no todos, claro. En el campo de la robótica se insistió en la
percepción. Que una máquina capte un objeto sobre un fondo e interactúe con él
se convirtió en uno de los asuntos más arduos para la ingeniería, pero se
avanzó. Hoy hay autómatas que se mantienen de pie y se desplazan por sinuosos
entornos, aunque no manejen una representación del espacio similar a la
nuestra.
En
el camino se perdió el problema de la conciencia, la identidad y el lenguaje. A
pesar del optimismo teórico de pensadores como Minsky, Dennett o Penrose, no
resulta nada sencillo explicar estos procesos, que con tanta facilidad
dominamos los humanos. Hay dos tipos de obstáculos, los científicos y los
filosóficos.
Todavía
no disponemos de una descripción de los mecanismos físicos, químicos y biológicos
que intervienen en el hecho de estar conscientes. Aunque se van localizando las
rutas neuronales implicadas, la explicación no es completa ni se sabe en qué
nivel se encuentra, es decir, si es una propiedad emergente de alto nivel o hay
factores de carácter micro, como piensa Penrose.
Los
obstáculos filosóficos tienen que ver con ese miedo que tenemos los humanos a
las naturalizaciones. Tememos ser convertidos en lo que somos: un objeto
material, bien organizado, pero material. Tememos ser desplazados del centro
del mundo: después del heliocentrismo, el darwinismo, el marxismo y Freud, no
queremos abandonar el último reducto de lo humano. Y la inteligencia
artificial, que seguramente nos hará la vida más placentera, se presenta como
la amenaza fantasma, o algo así.
El
legado teórico de científicos como Turing o Minsky dará mucho de sí en las
próximas décadas. Fueron pensadores que abordaron la complejidad de la
inteligencia humana, primero para comprenderla y luego para reproducirla con el
fin de mejorar nuestras existencias. Si esto no es humanismo…
sábado, 6 de febrero de 2016
ÉTICA DE ROEDORES: PREGUNTAS PERDIDAS
Tarde o temprano recordarás lo que pudiste preguntar a los que ya no están. Y será tarde, porque siempre es tarde para preguntar lo esencial. A todos nos llega el día, ese día en el que somos conscientes de las preguntas perdidas, las que no podrán tener lugar. ¿Quién te iba a decir, maldito roedor, que aquellos instantes vividos con ansiedad serían tu perdición y que los recordarías con rencor? Tarde o temprano querrás saber, querrás recordar lo que jamás preguntaste, por desidia, a los que ya no están. Y tu ignorancia será eterna, maldito roedor. Los merodeos entre las sombras del bosque serán inútiles. Hasta el terrible dinosaurio se apiadará de ti... Tarde o temprano, cuando la luz decae, caerás en la cuenta y te preguntarás por los infinitos instantes malgastados entre la inconsciencia del tiempo. Es la condición del roedor: vivir asustado entre las raíces sombrías del bosque. Nadie sabe dónde fueron a parar las preguntas perdidas, las que iban dirigidas a los que ya no están.. Lo que ahora nos importa y nos desvela estaba en las respuestas.viernes, 5 de febrero de 2016
ÉTICA DE ROEDORES: OSCURIDAD
| Nadav Kander |
La oscuridad de las calles, cómo no, me obligan a hablar de la extrañeza del tiempo. No lo niegues: todos hemos sentido pánico ante la oscuridad de las calles. Si el día prometía nuevos universos, las esquinas de gélidas penumbras te asustaban cuando llegaba la noche, tan terrible, tan opaca, la que teme todo roedor. Nadie es ajeno a la oscuridad porque nacimos inmersos en ella, como si fuese un regalo de la naturaleza profunda. ¡Ahora comprendes la atracción azul del atardecer! Han pasado los años, maldito roedor, y todavía te asustas con las sombras pálidas que te persiguen cada tarde, sin piedad. No hay forma de librarse de los viejos miedos, no te hagas ahora el valiente, porque ya nada importa, has resuelto el acertijo de la existencia... Ahora sabes por qué te asustaba el ladrido de los perros en la lejanía. Ya encontraste, maldito roedor, el significado de todos los ruidos que se aproximaban en la noche, cuando el futuro era incierto y el pasado una historia triste. Los miedos de entonces son los mismos que los de ahora. Todos los niños reconocen la nada a primera vista y se asustan para siempre.
viernes, 29 de enero de 2016
ÉTICA DE ROEDORES: TACTO
| Nadav Kander |
Todo es superficie, la de tu piel. Lo demás es oscuridad. Intentas atravesar los objetos, claro, y sólo ves la superficie. Bien, es el tacto, única herramienta del miedo, no cualquier miedo, el esencial, lo que nos define cada segundo. La profundidad es un invento terrible de los cobardes, decía el filósofo, el amigo de Wagner. Todo es superficie, la de tu mirada. Porque no hay nada más bello que lo efímero, lo que huye de nuestras manos, de nuestros ojos... ¡Y que sepan los dioses que su eternidad es una cruel amenaza para nuestros días! No deseamos nada más que esa superficie, la de tu piel. Aquí permanece todo ese infinito, el de tu calor antes de dormir. No deseamos nada más, no hay sitio para nada más en este viejo universo. Sabe el filósofo que los abismos son insondables, que el miedo es la luz de los días y que las palabras nos cobijan por misericordia.
jueves, 28 de enero de 2016
ÉTICA DE ROEDORES: MECANISMOS INFERNALES
| Nadav Kander |
Nadie puede imaginar qué significa vivir atado a un cerebro que no funciona bien, encadenado a una maquinaria neuronal capaz de tirar sillas y saleros contra cualquier ser vivo. Y los que cuidan esos cerebros, los cuidadores, las madres y padres, nadie sabe quién cuida de ellos... Cambiarán los tiempos, las políticas y las tecnologías, cambiarás tú.... Nadie puede imaginar qué implica vivir con redes neuronales enrevesadas, violentas, destructivas, autodestructivas... Porque al caer la tarde, cuando cruzas la plaza, observas que una joven vive ajena a la razón y que los seres queridos siguen su azaroso rastro con la mirada ensombrecida por el cansancio de los días y la falta de ayuda... Y recuerdas, como roedor que eres, que hay algo en el bosque que no funciona bien y que los terribles dinosaurios ignoran la dureza de los días. Nadie puede imaginar lo que significa vivir atado a la inconsciente violencia de un cerebro arruinado por las pisadas del azar, de la materia, de la vida...
lunes, 25 de enero de 2016
ÉTICA DE ROEDORES: REGRESO
Siempre hay alguien que te mira y sabe más que tú, recuerda, más que tú. ¡Roedor, recuerda tu ignorancia! La insolencia genera sombras, nunca luz... Siempre hay alguien que posee una mirada más limpia que la tuya: el que sufre en el desierto o el que se muestra tal como es. Quizás sea el momento de ocultarse como todo roedor sabe, a tiempo, antes de ser cazado por la terrible insolencia. Siempre hay alguien que sabe más que tú... Debería aburrirte tanta palabra hueca, la tuya, la que oculta la ignorancia de tus entrañas. La inmensidad del desierto y el eco de las palabras sinceras de los jardineros deberían ser suficientes para que descubrieses otra vez el lúgubre bosque, al que perteneces por naturaleza.
viernes, 22 de enero de 2016
ÉTICA DE ROEDORES: ESE SEGUNDO
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| Caballo de Pablo Palomo |
Ese segundo, en el que el universo se pensó a sí mismo, ese segundo... Pasó, como pasa todo, sin dejar rastro. Y nosotros, los humildes roedores, obsesionados con las sombras. Ese segundo... ¡Quién te iba a decir que los eternos días de la infancia se convertirían en eso, en nada! Pero ahora recuerdas las promesas, los sueños, como si fuesen la esencia de ese maldito segundo. Y piensas que todo se perdió en aquellas decisiones, tan inconscientes, tan libres... Daríamos todo por unas milésimas de segundo, de ese segundo innoble en el que fuimos abrumados por la ingenuidad de nuestros silencios o por la nobleza de nuestros deseos, cuando todo era un solar y había que diseñar este terrible universo... ¡Quién no daría todo por recuperar el calor de las tardes...!
viernes, 15 de enero de 2016
ÉTICA DE ROEDORES: LOS ARTESANOS
Los artesanos conocen el secreto del mundo. Amasan la materia para recordar. Arcilla, pan, vidrio. Lo sabemos. La materia agradece esa sabiduría, la del artesano. Demiurgos caseros: no necesitamos nada más. Todo el universo merece la pena, sólo por eso, por el artesano que madruga y mira por la ventana para esculpir el mundo, ese que todos vivimos. Me dice Miguel Parra que nos olvidarán, que dentro de unas décadas nadie se acordará de nosotros. ¿Quién se acuerda de nuestros bisabuelos? Nadie les recordará, nadie nos recordará. Sólo los artesanos conocen el secreto del universo. Y los jardineros persiguen lo mismo... Nadie sabe escapar de esta burbuja. Recuerdo la masa del pan como si fuese arcilla y recuerdo mis días de harina como si fuesen de... Los artesanos conocen la esencia de los días, con sus nebulosas, con sus incertidumbres, con todo eso que arrastra el nacer. Si no somos artesanos es porque no queremos recordar... Anhelamos una civilización perdida, la que brota de nuestros recuerdos: el árbol, el frío, el horno, la nieve, la piedra, la leña... Tiene razón Miguel Parra: nos olvidarán, sin piedad. martes, 12 de enero de 2016
ARTE, VIDA Y TECNOLOGÍA
Los senderos creativos forman una red, por
eso las ideas nuevas jamás se agotarán. Hay quien piensa que el arte
contemporáneo ha tocado techo y que lo hizo hace varias décadas. Ya es
imposible sorprender con algo nuevo, original, dicen. Sin embargo, aparecen
nuevos territorios, nuevos campos de experiencia generados por las ciencias y
la tecnología. Hay creadores que se mueven por las fronteras con atrevimiento,
como es debido, si queremos avanzar.
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| Miguel Parra |
Daniel
López del Rincón ha publicado “Bioarte. Arte y vida en la era de la
biotecnología” (Akal, 2015), libro que describe un movimiento artístico
reciente, en pleno desarrollo, el bioarte, lo que obliga a realizar precisiones
terminológicas y conceptuales. Hay dos grandes tendencias, la biotemática y la biomedial.
La primera agrupa a los artistas que utilizan la biotecnología como tema, bien
sea para criticarla o ensalzarla. Estos autores incluyen en sus obras
referencias al ADN, a la ingeniería genética, a los transgénicos, etc., pero
sin manipular materialmente esos procesos. La tendencia biomedial trabaja directamente
con la vida y recurre a las técnicas utilizadas por los científicos para crear.
Mientras que para la corriente biotémática el laboratorio es sólo una fuente de
imágenes y datos, para la biomedial el laboratorio se convierte en el taller
del artista. Algunos bioartistas han pasado largas temporadas investigando en
laboratorios de biotecnología. No se trata de algo esporádico o anecdótico. En
el arte biomedial es esencial experimentar directamente con la vida y utilizar
las mismas técnicas que los científicos.
El
libro de Daniel López pretende ser sistemático. Realiza una historia del
bioarte y habla de cuatro fases. La primera transcurre desde 1920 a 1985, desde
las ciencias de la herencia a la genética molecular. La segunda fase va desde
1980 a 1992, en la que surge la primera generación de bioartistas. La tercera
fase es desde 1993 al 2001, segunda generación de bioartistas, se pasa de la
hegemonía del arte genético a la heterogeneidad del arte biotecnológico. La
cuarta fase va desde el 2002 a la actualidad, la consolidación del bioarte como
movimiento artístico. Son interesantes las obras de Eduardo Kac, Marta de Menezes,
Tissue Culture & Art, Critical Art Ensemble, Paul Vanouse, Allison Kudla,
Joaquín Fargas, Empar Buxeda…
En
la primera fase ya quedan definidas las dos tendencias. Edward Steichen
inaugura el arte biomedial con sus trabajos sobre la herencia en los delphinium.
Utilizaba un fármaco llamado colchicina para modificar genéticamente las
plantas y obtener variedades nuevas. Exponía tanto las fotografías como las
plantas mismas. Esta primera fase es de carácter mendeliana, no se abordan
técnicas de genética molecular. Por otro lado, Salvador Dalí representa en sus
obras la doble hélice del ADN. El tema de la biotecnología aparece como icono,
como estructura formal o como asunto controvertido sobre el que reflexionar. La
tendencia biotemática trabaja sólo con representaciones, nunca con la vida
directamente.
Ya desde los inicios surgen las primeras
controversias, no con la tendencia biotemática, sino con el enfoque biomedial.
Modificar organismos vivos, sean plantas, bacterias o conejos, con fines
exclusivamente artísticos no ha sido bien recibido por todos, incluidos muchos
artistas. Si ya es conflictivo transformar el ADN de un ser vivo con fines
médicos o alimentarios, se puede uno imaginar fácilmente los argumentos que
cabe esgrimir contra aquellos que sólo pretender crear obras de arte. Una de
las razones por las que el bioarte tardó en arrancar fue que aún acechaba la
oscura sombra de la eugenesia, sobre todo nada más acabar la Segunda Guerra
Mundial.
La biotecnología ha abierto
nuevos campos de experiencia. Ahora bien, cabe preguntarse qué nos puede
aportar el bioarte, el biomedial, el que modifica organismos en el laboratorio.
Si toda la reflexión sobre las nuevas tecnologías se hace desde fuera, corremos
el riesgo de acabar en la ignorancia y carecer de herramientas conceptuales
para realizar una crítica seria. El bioarte hace visibles los procesos y nos
invita a conocer lo que se está haciendo. Por otro lado, genera obras de gran
valor artístico, jamás realizadas, no sólo por su riqueza conceptual, sino por
su belleza, con nuevas texturas y formas procedentes de la misma naturaleza.
Los artistas pueden, incluso, aportar analogías, comparaciones, metáforas,
figuras, dinámicas y relaciones con valor epistemológico en el contexto de
descubrimiento, para generar nuevas hipótesis, nuevos caminos. Gran parte del
libro está dedicado a estas reflexiones: diálogos interdisciplinares, nuevos
materiales, robótica y arte digital, arte y naturaleza…
domingo, 10 de enero de 2016
ÉTICA DE ROEDORES: EXTRAÑA SENSACIÓN
¿Este año también es para nosotros? ¿Todo entero? ¡Extraña sensación! Quizás no merezcamos tanto tiempo... Ya sabemos que el azar es caprichoso, pero un año entero... Otra vez el dinosaurio y sus atrocidades, el roedor y sus senderos... ¿Sabremos esquivar el tedio de los días? Y viajamos a miles de kilómetros por hora para volver al mismo sitio... No hay, seguro, ningún otro ser en el universo que desperdicie mejor el tiempo. Nadie nos superará en eso. Pero un año... Quizás sea demasiado para un maldito roedor, tan ajeno a todo... ¿Será una condena? Tampoco. Sabe el filósofo que sólo merecemos el tiempo que construimos. No queremos regalos envenenados. Sólo merecemos lo que creamos cada día como si fuese el último. Un año entero y regalado sólo puede ser un engaño mortal. Acudid a la cita de los días como si fuese la última cita. Roed la sombra de los días como si se tratase del mejor alimento. Todo lo demás es un regalo envenenado. Sabe el filósofo que un año entero es demasiado...miércoles, 23 de diciembre de 2015
ÉTICA DE ROEDORES: ACURRUCADOS
Cuando el terrible dinosaurio agacha la cabeza, como si estuviera herido, se convierte en el animal más peligroso del bosque. Después de un gran huracán todos buscan refugio. Y el cuerpo desmedido del dinosaurio se presenta como el cobijo perfecto para nuestros miedos o para nuestras inseguridades. Pero es horrible esa escena, la del roedor acurrucado al calor del dañino dinosaurio. Agacha la cabeza, sí, pero todo es un cruel engaño, pues sabe el dinosaurio que el roedor es temeroso y sólo quiere ver cada árbol del bosque en su sitio. Acurrucados, heridos, los roedores creen que han llegado a casa. Son momentos de incertidumbre, momentos en los que el viejo dinosaurio aprieta los grilletes, oscurece los senderos. Mas sabe el filósofo que la incertidumbre es madre de la novedad y que los grandes bichos no están acostumbrados a semejantes cambios. ¡Huid de la certidumbre! ¡Huid de la maldita estabilidad que nos esclaviza! ¡Si sois roedores de verdad, elegid el laberinto, el maldito laberinto de la libertad! ¡Que nadie se acurruque al calor del fétido dinosaurio! Porque sabe el filósofo que sólo de la incertidumbre nacen las nuevas ideas, los nuevos senderos. Y tiempo, tiempo, nos sobra. ¿Acaso no tiene tiempo el oprimido? ¿Qué puede pasar si el presor debe posponer su tortura? Nosotros, los roedores, somos los que creamos el tiempo, con el trabajo. Todo lo demás es robo y miseria planificada. ¡Que esperen los explotadores! ¡Los roedores amamos la palabra, el conflicto y el diálogo! ¡El bosque no tiene límites! Y aquellos que se acurruquen a la sombra del gran bicho, aquellos que quieran la bendita paz del bosque, aquellos, falaces, son las malditas alimañas del bosque. Sabe el filósofo que el tiempo pertence a los desposeídos...jueves, 17 de diciembre de 2015
ÉTICA DE ROEDORES: EL DÍA
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| Nadav Kander |
viernes, 11 de diciembre de 2015
DODOTIS PARA LAS ZAMBOMBAS
Entre el orín y la herrumbre accedemos a la calle Francos. Lo de herrumbre lo leí en algún pasaje de la Biblia. Ya saben, contrastes conceptuales para resaltar el verdadero bien. Suena la pandereta entre el olor a orín en el centro de Jerez. Vale, no es muy delicado, pero es la verdad navideña. Le digo a Ana que hay que escribir sobre este asunto tan delicado y me dice que sí, que lo haga. Es tan bonita la navidad, con su orín y todo. Atravesamos el callejón y nos sumergimos en la podredumbre. Dice Ana que es como una inmersión lingüística... Es la calle Francos... Los renos y los camellos, animales sufridos, reparten regalos, presentes, nunca futuros, porque desde su animalidad saben que el futuro está pohibido en Jerez y en Siria. Si aguantamos la respiración, quizás podamos atravesar el espejo y llegar al otro lado, donde todo es posible y las calles sean calles.
LA REALIDAD SE OCULTA
No sabemos cuándo, ni lo sabremos, pero hubo un tiempo en
el que nos bastaban las apariencias para vivir y sobrevivir. Con una corteza
cerebral más compleja, los seres humanos pronto comenzamos a pedir
explicaciones, a exigir la verdad. Hubo un momento en el que las apariencias se
convirtieron en un obstáculo para conocer la verdadera realidad, su esencia. Se
inició así un nuevo sendero, el de la racionalidad, quizás con los griegos, el
sendero del logos. Ahora bien, con las verdaderas explicaciones el sentido
común se irritó. Ya nada es lo que parece. Resulta que los objetos, que
parecían tan verdaderos y naturales en su ser, en su aparecer, ya no son nada,
son una mera ficción. Y la realidad está al fondo, oculta, sólo accesible para
el que sabe de estructuras, para el matemático.
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| Ilustración de Miguel Parra |
Lo que
Newton jamás llegó a comprender se aclaró con el concepto de campo de Faraday y
Maxwell, el primero intuitivo y el segundo con ecuaciones. Y Einstein,
acostumbrado a vivir con campos, ya que su padre trabajaba en centrales
eléctricas, descifró el enigma. Tras cien años de relatividad general, seguimos
perplejos. Lo que las ecuaciones muestran parece difícil de captar por nuestra
imaginación. Las metáforas no sirven si la complejidad es inabordable,
inconmensurable. Tanto la teoría de la relatividad, las dos, como la física
cuántica suponen un reto creativo apasionante.
Einstein
era capaz de imaginar soluciones, conceptos físicos, dinámicos. La matemática
vendría después. Que la gravedad tenga que ver con la curvatura del
espacio-tiempo provocada por una masa no parece asunto fácil para el sentido
común. Nos cuesta representarlo gráficamente. Implica gran esfuerzo entender
eso de que el espacio y el tiempo forman una especie de malla. Una bola de
hierro sobre un mantel hunde el espacio, sí, pero nos cuesta entender que
también el tiempo. No manejamos todos los planos a la vez ni todas las
dimensiones. Nuestra imaginación ha surgido por selección natural, en un
entorno de objetos a nuestra medida. Los problemas con los que se enfrentaron
los organismos que nos precedieron han sido problemas macro, a velocidades y
escalas limitadas, las propias de un mamífero. Nuestra percepción, que emerge
de la interacción de partículas elementales, funciona en un mundo de cualidades
globales que también emergen de esas partículas. Aunque comprendamos
matemáticamente cómo funciona la teoría de la relatividad o la física cuántica,
nuestra imaginación debe consolarse con una aproximación.
Cien
años de relatividad general no son nada. Y es una teoría que ha confirmado sus
predicciones. La luz se desvía al pasar por una masa como el Sol. El tiempo
transcurre más despacio cerca de una masa que lejos de ella. Y como la
aceleración es equivalente a la masa, pues un objeto que se mueva a grandes
velocidades produce la misma curvatura y el tiempo transcurre más despacio. La
gravedad queda por fin explicada: los cuerpos son atrapados por ese hundimiento
de la malla. A ver cómo encaja todo esto nuestro sentido común… Resulta que el
espacio y el tiempo no constituyen ese armazón fijo en el que transcurren los
acontecimientos, los hechos.
La estructura de la realidad parece sencilla. Unas pocas
ecuaciones, simples y bellas, lo explican todo. Una hilera de símbolos es
suficiente para describir cómo se comporta el espacio-tiempo o cómo se
comportan las partículas elementales. La verificación de las predicciones y el
uso tecnológico que hacemos de ellas nos dicen que algo tienen que ver con el
mundo real. Todo es tan simple que no lo entendemos a la primera. Todo es tan
simple que la complejidad de nuestra vida cotidiana nos ofusca. El excelente
libro de Carlo Rovelli “La realidad no es
lo que parece”, editado por Tusquets, explica con sencillez todo esto y
mucho más.
http://www.diariodejerez.es/article/jerez/2172212/la/realidad/se/oculta.htmljueves, 10 de diciembre de 2015
ÉTICA DE ROEDORES: EL GESTO DE PIRRISKY
Nadie habrá oído hablar del Gesto de Pirrisky, a pesar de la nobleza del trazo. A los roedores nos gustan esos gestos, los que se pierden en la inmensidad de los días y convierten una mañana cualquiera en una obra de arte. Hominen te esse cogita es el aroma a oloroso que rezuma ese noble esbozo inesperado de Pirrisky, entre los viejos toneles. Si mis escritos pudiesen correponder como es debido... Mas sabe el roedor que toda palabra es vana ante los rostros puros de los muros. Y basta una mirada para descubrir a qué distancia estoy de la verdad...
domingo, 6 de diciembre de 2015
INQUIETANTE COSMOS
Esa teoría que habla de universos paralelos, quizás infinitos, me tiene desconcertado. Menos mal que es una mera especulación, porque me aterroriza pensar que una de esas infinitas posibilidades consiste en un universo idéntico al nuestro salvo en una cosa, la conciencia. Sí, me da igual que haya miles de universos, sin vida, con vida, hay millones de posibilidades. Pero lo que me asusta es pensar que hay una realidad en otra dimensión donde todo es igual a la nuestra menos en la conciencia de lo que ocurre. Me imagino a seres que han construido una gran civilización, pero sin darse cuenta, seres que han creado arte y literatura, pero no son conscientes de ello, seres que viven como si no viviesen, ajenos a todo lo que ocurre, ajenos a sí mismos. No sé, todo es muy extraño.lunes, 30 de noviembre de 2015
BALADA NIHILISTA
¡No hay mayor placer estético que escuchar con atención cómo un artista o un escritor dicen no, al poder o al rebaño!
viernes, 27 de noviembre de 2015
QUISE
Le digo a Miguel Parra que no puedo, que lo he intentado y ha sido imposible. Quise hablar del contraste entre la sensibilidad racional y la ofuscación violenta, pero no pude. Quise describir mi miedo ante lo que presencié, un acto violento, y no fui capaz. Y todo ocurrió en la calle Francos, cuando volvía de una conferencia de Eliacer Cansino, que nos había hablado del espacio y el tiempo, de la relación de la escritura con otras artes, nada más... Le digo a Miguel Parra que he sido incapaz de reflejar esa violencia, esos lloros de los niños, en mis palabras. Quise explicar mi miedo ante la muerte inminente de otras personas y no pude, imagínate a un hombre fuera de sí con una papelera de hierro en sus manos y con la intención de matar a otro que se resgurada en la tienda del Rubio. Y los niños lloraban y yo llamaba a la polícía y la policía llegaba y el hombre violento huía por las enrevesadas calles de Jerez. No he podido escribir sobre todo eso porque la escritura necesita el transcurso del tiempo. Y mi miedo fue instantáneo. Como dice Eliacer Cansino, ese es el límite de la literatura. Quizás todo sea como el cuadro de las Meninas, un viaje al infinito tiempo y al infinito dolor. No sabemos la música que suena cuando tenemos mucho miedo porque entonces somos sordos y ciegos.
miércoles, 25 de noviembre de 2015
ÉTICA DE ROEDORES: MIRADAS
A veces los roedoeres desfallecen y caen rendidos en las orillas de los senderos, aturdidos. Se miran unos a otros mientras recuerdan el miedo de los días pasados. Abatidos, los roedores se preguntan por el sentido de su caminar. No saben si merece la pena esquivar las sombras del gran dinosaurio. Su pisada es fuerte, hasta en los sueños. Y desfallecen porque las palabras de la mañana parecen caer por un gran precipicio. Al final sólo se percibe un gran estruendo o un susurro. Pero las palabras, tan cargadas de libertad, se retuercen de dolor. Abatido, el roedor recuerda que las bellas intenciones se agotan y que mañana, hoy, la muerte y la sinrazón, brotarán como el musgo. El sendero se oscurece y las alimañas acechan. Sabe el roedor que con el nuevo día volverá el gran rugido. Las orillas de los senderos del bosque están repletas de roedores derribados por la insolencia de las tardes. Se niegan a aceptar que las bellas palabras de la mañana, plenas de utopía, se hundan en los barros del camino, donde la locura abunda. Si al menos las miradas sirvieran para construir otros mundos para ellas...
lunes, 23 de noviembre de 2015
FRÍOS
Cuando el verano se estiraba demasiado deseaba que llegase el frío, los días cortos, las heladas. Quería el frío porque con él llegaba el calor del enroje, las sopas de ajo y las patatas asadas que mi padre hacía con las ascuas que aún quedaban de haber cocido por la mañana. Ese viento norte, que venía de las peñas, nos obligaba a recorrer las aceras como huidos de la justicia. Quién me iba a decir que esas peñas lejanas iban a tener para mí otros significados, otros placeres... Aquellos primeros fríos, entre la encina y el roble para el horno, me empujaban al calor del suelo, la gloria, donde no esperaba más días, no esperaba nada ya. Quería que todo se quedara así, para siempre, que nada pasara, que el mañana se anulara porque así lo deseaba. Todo eso volvía con el frío, entre la harina y las campanas. Ese viento cortante del norte aparecía sin piedad, quizás traído por las encinas o por la misma nieve. Pero ese viento cortante del norte también nos daba la palabra casa y el deseo infinito de arruinar el viejo mecanismo del tiempo.
viernes, 20 de noviembre de 2015
ÉTICA DE ROEDORES: MEJOR SEGUIR ADELANTE
| Nadav Kander |
lunes, 16 de noviembre de 2015
REFUGIADOS
Los dioses, si es que existen, son caminantes, refugiados que huyen de una realidad que no llegan a comprender. De nada sirve una inteligencia infinita, si ante tu mirada hay un dolor infinito. Los dioses huyen con lo puesto, entre el lodo y la podredumbre. Y mientras escapan piensan en atardeceres frente al mar o en el olor del espliego. Caminan aturdidos porque ven cómo todas las fronteras se cierran a su paso. Son refugiados que buscan otra realidad, otro cosmos, quizás creado por otros dioses más sabios.
jueves, 12 de noviembre de 2015
ESPACIOS DE RESISTENCIA Y LIBERTAD
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| Miguel Parra |
Recuerda que las palabras te servirán para huir de la mediocridad y el aburrimiento. Te ayudarán a perder el sentido de la realidad, pero también a encontrarlo. Y si deseas aventuras, te sumergirás en tu sombra, en tu maldita sombra, tan tierna, tan curel, tu sombra. No lo olvides, los libros serán el único refugio de los inconstantes, de los utópicos y de los que sueñan. Frases bellas, historias apasionantes, argumentos enrevesados, todo lo necesario para hilvanar tu soledad. Recuerda que el saludo de los libreros es algo más que un saludo, porque custodian tus sueños, dedican sus vidas a tu mirada, como si fuese la más importante del universo, porque para ellos lo es. Recuerda las primeras lecturas, quizás de tu madre o tu padre, en voz alta. Esas palabras son las que custodian nuestros libreros...
SOLEDADES
Los Estados siempre son muy grandes, demasiado. Cuando hay un conjunto de personas, emerge esa propiedad autorreguladora que denominamos poder. Cuanto más grande es el grupo, más violentas son esas estructuras. Cuanto más pequeño es, más posibilidades hay de que emerjan estructuras horizontales de gestión, menos violentas.
martes, 10 de noviembre de 2015
PASIONES, EMOCIONES Y OTROS ACTORES NO TAN SECUNDARIOS
Como las bacterias, los dualismos se vuelven resistentes.
Todavía andamos enredados con alguna de sus variantes. Cuando parece que hemos
acabado con uno, aparece otro, a veces disfrazado, para que no salten las
alarmas. Materia y forma, alma y cuerpo, naturaleza y cultura, razón y pasión,
son pares de conceptos de gran utilidad analítica y persuasiva…
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| Miguel Parra |
La razón
nos sirve para conocer verdades eternas, como los teoremas de la geometría.
Todos los seres humanos los entendemos porque captamos algo objetivo, que está
ahí, con independencia de nuestros intereses, deseos o estados de ánimo. La
razón, por lo tanto, trabaja al margen de las emociones y las pasiones. Razonar
significa calcular, derivar, relacionar, separar y otras operaciones de
carácter formal. Razonamos bien si transformamos bien, según las reglas, unas
proposiciones en otras.
Siguiendo
con el relato racionalista tradicional, las pasiones, los sentimientos y las
emociones son algo confuso, oscuro, difícil de atrapar y entender, son fuerzas,
disposiciones y actitudes que pertenecen a nuestra denostada dimensión física.
Las emociones nos arrastran y enturbian el intelecto. Aunque son necesarias
para actuar, si no interviene la claridad de la razón, carecen de orientación,
incluso pueden desbordarse y arruinar todos los cultivos de la inteligencia
calculadora y previsora.
Este relato
habla de una razón que conoce cómo es el mundo, descubre qué debe hacer y a
continuación transmite ese contenido proposicional a la voluntad para que se
inicie la acción. Las buenas decisiones son las que parten de un conocimiento
adecuado del mundo y de uno mismo, las malas decisiones son las que se han
forjado desde el impulso ciego de las pasiones, los deseos o las necesidades.
Pronto aparecieron críticas a esta concepción del ser humano. Hume y otros filósofos señalaron que las acciones jamás parten de razonamientos. Las razones no son el motor de nuestras acciones. Son las pasiones, los deseos y las necesidades las que dirigen nuestra conducta. Las razones vienen después, para justificar ese movimiento de la voluntad. Argumentamos sobre lo que nos agrada o desagrada, lo que nos atrae o repele. Como mucho, la razón encauza, pero no genera esa corriente.
Pronto aparecieron críticas a esta concepción del ser humano. Hume y otros filósofos señalaron que las acciones jamás parten de razonamientos. Las razones no son el motor de nuestras acciones. Son las pasiones, los deseos y las necesidades las que dirigen nuestra conducta. Las razones vienen después, para justificar ese movimiento de la voluntad. Argumentamos sobre lo que nos agrada o desagrada, lo que nos atrae o repele. Como mucho, la razón encauza, pero no genera esa corriente.
La
filosofía hoy ha superado esas caricaturas dualistas, esos esquemas, sobre todo
el racionalista puro. Y los ha superado porque ha tenido en cuenta los avances
en psicología cognitiva y neurociencias. Si bien es cierto, como dice Victoria
Camps, que ya Hume y Spinoza hablaron con sensatez sobre la importancia de las
emociones en la ética, han sido los avances de las ciencias del cerebro los que
han promovido un cambio de paradigma.
Desde el
punto de vista ético, nadie duda ya de que las emociones son esenciales, tanto
a la hora de decidir como para ser una persona comprometida con lo que nos
rodea. La indignación moral ante las injusticias sociales no arranca de una
argumentación, sino del malestar que provocan semejantes atrocidades humanas.
Al elegir las premisas de nuestras argumentaciones están funcionando nuestros
deseos, emociones y estados de ánimo. No hay contenidos proposicionales
carentes de aspecto emocional. Nuestras creencias sobre el mundo son creencias
que ya valoran emocionalmente el mundo: describir ya es valorar.
Y desde el
punto de vista de las neurociencias, aunque el cerebro posee estructuras más o
menos diferenciadas, su funcionamiento transcurre en paralelo. No hay una
secuencia lineal en la que la información del exterior vaya pasando por varios
departamentos hasta que se toma la decisión final. La complejidad de las redes
neuronales y la modulación de las sinapsis, a niveles moleculares, nos hacen
pensar que todo el organismo actúa a la vez y que nuestra realidad siempre se
presenta bajo el aspecto, el color, de nuestros estados de ánimo.
viernes, 6 de noviembre de 2015
GOZNES
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| Nadav Kander |
viernes, 30 de octubre de 2015
INQUIETANTE COSMOS
| Nadav Kander |
Porque hay luz de camino que te ignora. Los destellos de tu inteligencia, consumidos en miserables enredos, sólo alcanzarán el perfil de tu sombra. Ridículos seres somos, jamás lo dudes. Y si algo de divino poseemos, sólo es nuestra insolencia y nuestro aburrimiento.
Hay luz que viaja hacia ti y que nunca verás, imágenes de estrellas tan lejanas como bellas. Haz el último esfuerzo y toma el atajo que te lleve en aquella dirección, la del laberinto, la del callejón sin salida, la que aniquila la cruel desidia.
sábado, 24 de octubre de 2015
ALEJANDRO DURÁN: UN VASO ES UN VASO
He tenido que pensar lo
contrario de lo que voy a escribir. Es la única forma de escapar de las
estructuras de sentido que vertebran la gramática. Todo sistema de signos y
todo intento de representar son prácticas de dominación cristalizadas. Quien
desea huir del orden jerárquico y de las topologías de la normalidad necesita
situarse en los bordes o en el envés de la representación. Los lenguajes
encauzan nuestra creatividad mediante estratos de sentido asumidos en el mismo
acto de pensar. La topología del pensamiento genera un territorio de
prohibiciones, de clasificaciones y de esclavitud.
La praxis del artista consiste
en desmontar esas anquilosadas gramáticas para que surja lo nuevo, lo
diferente, lo que resiste ante cualquier clasificación o interpretación. La
transgresión es un proceso que permite subvertir los lenguajes, un proceso de
ensayo y error que abre nuevas posibilidades expresivas, nunca predecibles.
Abordar lo indecible, la
diferencia repetitiva que anula cualquier fundamento, supone traspasar los
signos, darles la vuelta. El rotulador deja una huella, un rastro, que ni el
mismo autor domina. El deseo creativo encuentra entonces las grietas de la
libertad: el reverso del papel muestra lo que no pintó Alejandro Durán. Es una
forma de resistencia creativa, frente a las propias categorías estéticas del
autor, generadas por el poder, y frente a las categorías interpretativas,
clasificatorias, que maneja el receptor, también diseñadas por el poder.
Los
colores y los trazos, entonces, desvelan las zonas difusas del sujeto, lo que
se cuela por los poros que deja el sistema: lo anormal, lo que no encaja, lo
que ni siquiera se puede definir. La praxis liberadora es un fluido que
atraviesa el papel y desata “la oscura violencia repetida del deseo que agita
los límites de la representación”, como dijo Foucault.
jueves, 22 de octubre de 2015
martes, 20 de octubre de 2015
TRAMPAS DE LA AUTOCONCIENCIA VIII
| Nadav Kander |
viernes, 16 de octubre de 2015
ÉTICA DE ROEDORES: THE END
Quizás ha llegado el momento de reconocer que los terribles dinosaurios han ganado y que todo esfuerzo ha sido en vano. Miramos hacia atrás y sólo contemplamos ingenuidad. Nos ha aniquilado nuestra propia sombra. ¡Sobran tantos senderos...!
martes, 13 de octubre de 2015
DESTERRAR LA IGNORANCIA CONSERVANDO EL ASOMBRO
Que vivimos en un inquietante y extraño cosmos ya nadie
lo niega. Este curso nos ofrece fenómenos extraños: un alumno de bachillerato
tiene que elegir entre Cultura científica, Religión o Ética. El viejo proyecto
de la Ilustración no logra arrancar del todo por estas tierras. Los sistemas
educativos, que deberían preparar a nuestros alumnos para saber utilizar el
método científico, tanto en las ciencias de la naturaleza como en las ciencias
humanas, y para ser ciudadanos críticos y participativos, se convierten cada
legislatura en una marioneta en manos de oscuros intereses.
El
fanatismo y la superstición quizás nunca sean extirpados de las sociedades, sin
embargo nuestra responsabilidad como educadores estriba en mantener como ideal
regulativo la racionalidad y el escepticismo sistemático. Proponemos en esta
sección un ejercicio de reflexión sobre el conocimiento científico, sobre la
filosofía y sobre las artes. Hablaremos de libros y revistas de divulgación
científica y filosófica, pero siempre examinando críticamente el contexto
social y político en el que surgen. Recorreremos, entonces, los senderos de la
razón y la experiencia, adentrándonos en los intrincados recovecos de la
creatividad.
El título
de este artículo es una frase de Peter Atkins, químico y divulgador de la
ciencia. Está extraída del libro “Indagaciones
de un científico acerca de las grandes cuestiones de la existencia”
(Alianza Editorial, 2014). Ha abordado la química física, la química inorgánica
y la química cuántica. Es un pensador optimista, ilustrado. Su confianza en el
método científico y sus intereses filosóficos le han llevado a tratar los
grandes interrogantes acerca del ser, con un enfoque claramente materialista,
naturalista y ateo.
Atkins ha
escrito un jugoso libro de sólo ciento cincuenta páginas. Con un estilo ágil,
va entrelazando los argumentos de forma clara. No oculta sus premisas. En la
estela de Richard Dawkins o Daniel Dennett, por mencionar algunos ejemplos,
investiga esas preguntas radicales que filósofos y científicos se formulan
constantemente. Pero las aborda desde la razón. En todo momento queda claro que
los atajos de la religión sólo suponen un abandono de la racionalidad humana.
Ni los creacionistas ni los partidarios del diseño inteligente ofrecen
verdaderas explicaciones.
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| Miguel Parra |
A continuación viene la pregunta por el origen de la vida. Obsesionados con la finalidad, buscamos siempre una inteligencia ordenadora del cosmos. Los creacionistas y los partidarios del diseño inteligente creen que la materia por sí sola no ha podido llegar a organizarse con tal grado de complejidad. No admiten que la entropía, el azar y la selección natural hayan sido suficientes para dar lugar a estos sistemas llamados seres vivos, incluso inteligentes. A pesar de que queda mucho camino por recorrer, Atkins, como ya dijera Descartes en su momento, sostiene que la capacidad del método científico permitirá acercarnos a explicaciones cada vez mejores. Como ejemplo, el concepto de vida: “podría ser la conservación de información mediante un flujo de energía. De modo que un organismo vivo sería un dispositivo que consigue esa conservación, tal vez a falta de su propia inmortalidad, mediante la transmisión de la complejidad estructural que contiene la información a una serie de generaciones capaces de adaptarse para competir y desenvolverse en un entorno cambiante”.
http://www.diariodejerez.es/article/jerez/2131334/desterrar/la/ignorancia/conservando/asombro.html
viernes, 9 de octubre de 2015
ÉTICA DE ROEDORES LXXIII: LAS GRIETAS
| Nadav Kander |
martes, 6 de octubre de 2015
TRAMPAS DE LA AUTOCONCIENCIA VII
Toda esa corteza cerebral, con toda esa cantidad de neuronas capaces de conectarse, ha dado mucho de sí. Nos ha servido para resolver problemas básicos de supervivencia. Los individuos que nacían con esa variación, a la larga, sobrevivían más. Pero la capacidad de asociación de ideas es una herramienta de carácter formal y flexible. También la utilizamos para entretenernos, incluso para elaborar teorías sin fundamento o bellas historias. La gran trampa consiste en pensar que por darnos cuenta de que existimos debemos ocupar un lugar privilegiado en un gran relato, con principio y final feliz. Nos seducen sin piedad las narrraciones que dan sentido a toda nuestra existencia y nos colocan en el centro. Como conocemos, somos mejores, estamos en otra categoría. ¡Qué facil es mezclar ideas, generalizar, interpretar signos, conectar e imaginar!
lunes, 5 de octubre de 2015
jueves, 1 de octubre de 2015
TRUEQUES
La sombra de la materia asusta,
intimida,
no por su oscuridad,
ni por su misterio,
sino por su sencillez,
opaca y terca.
Quieren los vendedores de sueños
que toda esa nitidez
la perdamos a cambio
de una historia enrevesada,
tierna y falsa.
intimida,
no por su oscuridad,
ni por su misterio,
sino por su sencillez,
opaca y terca.
Quieren los vendedores de sueños
que toda esa nitidez
la perdamos a cambio
de una historia enrevesada,
tierna y falsa.
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