ROEDORES DE FILOSOFÍA

sábado, 30 de mayo de 2015

RECICLAR CON SABIDURÍA

         Los días 20, 21 y 22 de mayo el IES Sofía está llevando a cabo unas jornadas de actividades informativas sobre el reciclaje. Las actividades consisten en charlas y talleres prácticos. Las charlas son impartidas, tanto por el alumnado, asesorado y formado por los profesores, como por expertos en Sostenibilidad y Conservación Ambiental. En los talleres los alumnos han aprendido a reutilizar y reciclar objetos cotidianos para transformarlos en nuevos productos. También van a recoger libros y material escolar para la campaña de reciclaje llevada a cabo por Madre Coraje. Esta recogida de materiales va a contar con la colaboración del AMPA.


         Los objetivos de estas jornadas son muy claros. Por un lado, se pretende realizar una labor de concienciación. “En el IES Sofía entendemos que es esencial al concienciación sobre el cuidado y respeto de nuestro entorno y la mejora del medio ambiente. El reciclaje es un acto de suma importancia para la sociedad, ya que supone la reutilización de elementos y objetos de distinto tipo que de otro modo serían desechados, contribuyendo a crear más cantidad de basura”. Por otro, es fundamental que sean los alumnos quienes lleven a cabo esa labor: “Queremos contribuir nos sólo a la reflexión y al conocimiento de un problema actual que nos afecta a todos, sino también aportar ideas y pequeñas prácticas, dirigidas a todos los miembros de la comunidad educativa, haciendo partícipes y protagonistas principalmente al alumnado de nuestro centro”.
        En las jornadas ha participado José Ramón García Fernández, de Torrejoyanca Ideas Creativas, que ha realizado un taller formativo sobre sostenibilidad y reciclaje. José Ramón y Josefa Parra desarrollan un proyecto comprometido con el arte, la literatura, la educación, la ecología, y todas las dimensiones de la creación: Torrejoyanca-Ideas Creativas es la criatura surgida de la unión de una poeta (Josefa Parra) y un decorador (José Ramón García).  Y decimos que no podía ser de otra manera porque cuando se juntan una artesana de la palabra y un manufacturador de la imagen, obligatoriamente surge una entidad creativa. Una entidad a veces desmesurada de imaginación, que por medio de este vehículo tratamos de encauzar. Torrejoyanca-Ideas Creativas nace por la necesidad de dar a conocer los proyectos que constantemente van naciendo a nuestro alrededor  (Publicación, edición digital, publicidad, decoración, diseño de mobiliario, fotografía, organización de eventos...)”. Así lo describen en su página web.    

        Para la jornada de reflexión que se aproxima recomiendo un buen libro, relacionado con el proyecto ecosocialista. Se trata de “Autoconstrucción. La transformación cultural que necesitamos”. El autor es Jorge Riechmann. Y está editado por Los Libros de la Catarata, en 2015. El filósofo y poeta, siguiendo la estela de Manuel Sacristán y Francisco Fernández Buey, aborda la crisis ecológica de una forma amplia: necesitamos una transformación del modo de producción. Aunque, según dicen los científicos, ya es tarde. La revolución la deberíamos haber realizado muchas décadas antes. Llama la atención la cantidad de datos y ejemplos que aporta Jorge Riechmann. Esta reflexión enlaza todas las dimensiones de la crisis medioambiental, porque para entender lo que ocurre y las posibles soluciones hay que hablar de economía, de política, de ética y de los cimientos ideológicos de esta civilización que se hunde sin remedio.

Reseña en LA GALLA CIENCIA

ABISALES
PEDRO SÁNCHEZ SANZ
Editorial Lastura, 2015.
        
            La escritura de Pedro Sánchez sintetiza la riqueza de la tradición clásica, la sensibilidad de los románticos y el atrevimiento del simbolismo o el surrealismo. La metáfora del viaje arraiga en lo más profundo de nuestra cultura, sin embargo es un viaje que atraviesa la experiencia del sujeto en la modernidad, hasta el punto de desembocar en ciertos recorridos metapoéticos. En este viaje el poeta es el protagonista, porque es la poesía la que nos ilumina allá en las profundidades. Para construir este espacio poético se necesita madurez en el decir y en el sentir. Los ecos románticos que Rocío Hernández Triano resalta en el prólogo confirman esa confianza del autor en la palabra como gestora de las emociones. Varios libros de poesía y de relatos, traducciones y unos cuantos premios, como el Internacional Platero, que concede el Club del Libro en Español en Naciones Unidas, avalan esta madurez.

            Uno se puede preguntar dónde empezó todo, el miedo, el deseo o la poesía. Nos gustaría saber dónde comienza la pregunta misma y por qué nos abrasa por dentro desde entonces. Pues bien, todo empezó con la conciencia, con la capacidad de ser conscientes de nuestras miserias. Por eso envidiamos a nuestros parientes, a los otros animales. Viven siempre en la superficie, mientras que los humanos hace tiempo que iniciamos un peligroso viaje a las profundidades, de nuestro ser y de nuestra civilización. No es raro que el poeta o el filósofo se acerquen a los animales con una extraña mezcla de envidia y superioridad, porque, si hablamos de ellos, y usamos la palabra, es que estamos por encima, aunque la palabra implique una cruel inmersión. Walt Whitman en “Hojas de hierba” expresa bien esa mirada:Creo que podría transformarme y vivir con los animales. ¡Son tan apacibles y dueños de sí mismos! Me paro a contemplarlos durante tiempo y más tiempo. No sudan ni se quejan de su suerte, no se pasan la noche en vela, llorando por sus pecados… Ninguno está insatisfecho, a ninguno le enloquece la manía de poseer cosas…”

         “Los monos no tienen conciencia de la muerte.” El primer verso del libro de Pedro Sánchez nos lo explica todo. “Para ellos no hizo películas Bergman, Tolstoi no expuso sus pecados capitales/ ni Mozart compuso su más sentido Réquiem.” El libro consta de tres partes: Inmersión, Profundidad y Superficie. La conciencia de la muerte es el origen de toda escritura. La primera parte constituye el salto, la inmersión, lucidez que nos asusta y obliga a zambullirnos en nosotros mismos, quizás para huir. ¿Qué vamos a encontrarnos ahí dentro, en las profundidades? ¿Sólo oscuridad? Nos vamos encontrar con los seres abisales, seres que emiten luz propia… El Capitán Nemo, el poeta maldito, los strigoi, Iscariote, Aquiles, el dolor, el bohemio,... Cada poema acoge la luz de esos seres extraños, ni vivos ni muertos, y nos conmueve con la palabra impregnada de desazón, la que siente el poeta ante la oscuridad y la posibilidad de estar perdido para siempre.

                            Espejo de tinieblas,
descenso al ultramundo cual fuga hacia delante,
caída libre al fondo salino de la luz.
Cuando escribo en vertical yo grito, canto, rezo,
hablo quizás del poeta enfermizo, del monstruo
de los sueños, del niño autista, de la medusa
angelical, quizás
                            cauterizo la herida
milenaria de esas voces ocultas que bogan
inadvertidas en paraísos abisales
sin encontrar jamás el consuelo de los dioses.


         Es un descenso a los pliegues ocultos de nuestra conciencia y nuestra literatura. Como hay monstruos marinos, hay batalla. La conciencia es un campo agónico. Pero los monstruos, lejos de ser terribles y dañinos, son débiles, hasta miserables, no en vano son una parte de nosotros mismos que hemos ocultado. En las profundidades van apareciendo máscaras que reflejan nuestros anhelos y miedos más oscuros. El abismo es un maldito laberinto, terreno sólo apto para el poeta. Los seres abisales, desde esa debilidad, proyectan también la luz de la utopía. No todo es penumbra y miseria en los estratos profundos del yo y del océano. “Piensas que quizás empujó tus velas un viento/ equivocado, pero el mar a tu espalda es ya/ una gran muralla de sudor disuelto en sangre”. El poeta duda. Está desorientado, porque el precio ha sido demasiado alto. Tocamos fondo “cocaína a su corazón ratas en las venas/ahorcado en un callejón con el sombrero puesto/ obcecado dos veces se arrojó al mismo río…”
         Superficie es la tercera parte. Emerger ha costado, pero con el poeta no hay quien pueda. La mirada del escritor sabe aprovechar cada rayo de luz, incluso en las profundidades. No es el fin del viaje obviamente. El tiempo del poeta es cíclico, el ir y venir, el morir y renacer. De los monstruos ha aprendido, porque siempre se aprende. En la superficie, ajena a la animalidad pura, el poeta vuelve a tener conciencia de lo que es y pudo ser. No somos seres de superficie los humanos. Somos los seres abisales. ¡Qué sería de la civilización sin los abismos interiores!

EN PIE

Límpiate los muertos de tus zapatos
y camina de nuevo,
el sol aún calienta
y tiene una deuda con tu destino.
Rompe el silencio de la larga vía
que conduce al destello,
te esperan nuevas lunas
adornando un horizonte de nieblas.
Rasga el sello secreto
que contiene la vieja profecía,
bendice la palabra,
que es la llave de tus ojos antiguos
y tu lengua repita,
como en un exorcismo,
la música dorada que te salva
de hundirte en las arenas.

http://www.lagallaciencia.com/2015/05/abisales-de-pedro-s-sanz-por-juan.html?spref=fb

martes, 26 de mayo de 2015

ÉTICA DE ROEDORES LXI: LOS ATAJOS

  No debe tener prisa el roedor. Los atajos nunca fueron seguros, sobre todo para el roedor. Los atajos nos ciegan. Nos olvidamos de todo, hasta del maldito dinosaurio. El atajo obnubila. Creemos que hemos llegado cuando todavía no hemos salido. ¿Para qué queremos llegar tan pronto? Quizás nos olvidemos de todos los árboles, de cada árbol, de cada insecto, de cada maldito insecto. El roedor no debe olvidar el bosque, con todos sus detalles. Sin el bosque no somos nada y el atajo se convierte en un suicidio. ¿No será mejor explorar la incertidumbre? Ya caerá por sí solo el gran dinosaurio y sus malditas pisadas. El roedor no quiere atajos porque no quiere ser un terrible dinosaurio. Sabe el roedor que ni el tropiezo de la gran bestia es suficiente y que construir un nuevo sendero requiere tiempo. No son buenas las prisas para el roedor. Sólo los falsos roedores tienen prisas. ¿Olvidaremos nuestros sueños mientras recorremos el maldito atajo? Quizás nos convenga explorar nuevas zonas del bosque, para abrir los senderos soñados, con tiempo. ¡Cuidado con los falsos roedores! ¡Nos pedirán ayuda para ser otra vez dinosaurios terribles! Recordad cada árbol, cada riachuelo. Recordad las promesas de nuevos senderos. A los roedores no nos basta con disfrazarnos de terribles dinosaurios. Queremos otro bosque, diferente. El roedor tiene que aprender. Y esperar. Los tropiezos de los dinosaurios quizás sean falsos tropiezos, un teatro para debilitarnos. Los atajos nos debilitan. No parecemos los de ayer. Recordad cada árbol del bosque, cada sendero, cada sueño. Menos mal que siempre quedará rezagado algún roedor para contar el desastre, otra vez.

sábado, 23 de mayo de 2015

ÉTICA DE ROEDORES LX: LOS VIENTOS

  ¿Habéis observado alguna vez el viento? Sí, el viento. No hay mejor forma de apreciar el diluir de todo. El viento está ahí para que tú veas los huecos profundos que deja el tiempo. Sí, el viento. Cuando sopla por la noche es una advertencia, por eso tienes miedo, ese miedo de la infancia. Porque el viento nos recuerda nuestra debilidad. Ni el roedor más despistado ignora la sabiduría de los vientos. Recordad que las veletas giran a su merced, sabios artilugios de la humanidad. Sí, el viento. Observad el viento, con los ojos, con la piel. Cualquier roedor sabe que los vientos de la mañana girarán por la tarde. Y el roedor aturdido, sólo el aturdido, pensará que es el mismo viento. ¡No olvidéis nunca la sabiduría de las veletas! Pero a la hora de dormir, cuando recordamos lo que somos e imaginamos lo que nunca fuimos, entonces, debemos escuchar el susurro de los vientos. Pues los vientos fueron creados para traer los sueños... 

miércoles, 20 de mayo de 2015

RELATOS EN 35mm. HISTORIAS DE CINE EN ANDALUCÍA

        El próximo miércoles día 20 de mayo se presenta en Jerez el libro “Relatos en 35 mm”. La editorial El Sendero ha reunido 17 cuentos, inéditos hasta ahora, dedicados al cine y Andalucía.  La presentación será a las 20 h. en la librería La Luna Nueva. En el acto participarán José Luis Ordóñez, responsable de la edición, y el escritor Juan Carlos Palma. José Luis ha recibido premios de narración. Es guionista y director de cortometrajes. También es crítico de cine en Canal Sur Radio, en el programa “La Calle de Enmedio”, y en su blog “Senderos de ficción”. Juan Carlos ha publicado varias novelas, como “La vida en espiral” (2001) o “Bancos de Niebla” (2010). Su interés por el cine ya apareció reflejado en “Sopa de cine” (2000). Realiza crítica literaria en su blog “Soltando lastre” y está elaborando un diccionario de escritores gaditanos.
         Para nosotros, todavía moradores culturales del viejo siglo XX, la presencia del cine en nuestras vidas ha sido tan intensa que rara es la persona que no posee una historia de cine, con el cine, o en el cine. Es una de las tecnologías que ha modificado para siempre nuestra forma de narrarnos. Las categorías estéticas de las películas condicionan la visión que tenemos de nosotros mismos y la forma de contarnos lo que nos pasa. A veces parece que sólo falta la banda sonora. Incluso hemos soñado mil veces con ser actores en una gran película o dirigir nosotros mismos una buena historia. Los más afortunados han presenciado un rodaje en su localidad o han colaborado como extras. El cine se ha hecho palabra. Ocupa nuestras formas de hablar y percibir. Pero también se ha hecho memoria: alberga nuestros mejores momentos, esos que inconscientemente transformamos con el paso del tiempo, como buenos directores, como buenos guionistas.
Presentación en LA LUNA NUEVA
         José Luis Ordóñez resalta en el prólogo la fecundidad creativa de todo lo relacionado con el cine: “De alguna manera, la fascinación que emana de plasmar relatos de ficción en celuloide y contemplarlos en la mágica sala proyectados sobre la pantalla blanca, siempre dispuesta a ser el lienzo para la mejor de las tramas, se contagia al debate, a la discusión, a la conversación que surge alrededor de los aspectos relacionados con las películas”. El cine da mucho de sí. Hablamos de las películas, de los guiones, de las ideas, de los actores y directores. No hay dos interpretaciones iguales de una película. Por si fuera poco, el cine genera más ficción, genera más narración. Todo lo que rodea al cine, desde las peripecias de un rodaje hasta las emociones del espectador, es un buen material para contar historias: “Pero, además, también podemos escribir ficción con el cine como excusa, tomar el entorno cinematográfico igual que si fuera el mejor de los decorados, para recrear ese relato que deseamos integrar en la atmósfera que se desprende de los rodajes, de los estrenos, de las salas de exhibición, de los exteriores donde se han filmado obras míticas. De ahí surge las idea del libro que usted tiene ahora entre sus manos”.
         Los diecisiete relatos están impregnados tanto de un amor incondicional a las películas como de una inevitable nostalgia ante lo que se está perdiendo o se ha perdido ya. Reflejan muy bien este momento de transición que estamos viviendo. Relatos como “Se llamaba Aliatar”, de Loli Pérez, entrelazan la historia personal con la historia de nuestras últimas salas de proyección. Otros nos cuentan qué ocurre cuando los del cine llegan a un pueblo para rodar, como en el texto de Juan Varo Zafra. O cuando llegan a una gran ciudad para grabar un episodio de la Guerra de las Galaxias, como en el relato de María Zaragoza. Juan Carlos Palma analiza el extraño caso de la familia Cansado, tan extraño que puede dar lugar al guión de una buena película: prohibir ver cine a tus hijos constituye una norma paternal muy peculiar, luego sus razones tendrá. José Iglesias Blandón se encuentra a un jugador de fútbol idéntico a Woody Allen en la pista. Pedro Pablo Picazo nos explica por qué un niño puede llegar a odiar a Steven Spielberg. Y, como es lógico, en “Sin perdón”, Elena Marqués relata lo que ocurre cuando los sueños del cine trastocan nuestras vidas reales…
         Se trata de un conjunto de relatos muy entretenidos, dada la variedad de perspectivas y estilos. Las referencias constantes al séptimo arte y el buen manejo de las técnicas narrativas por parte de todos los participantes nos invitan a ir al cine y a seguir leyendo.


martes, 19 de mayo de 2015

LA DEMOCRACIA Y OTRAS UTOPÍAS

               Norberto Bobbio ya habló hace muchos años de las promesas incumplidas de la democracia. Ahora, la crisis económica y política ha vuelto a poner en evidencia esas promesas. Con la democracia surgió la filosofía política, una disciplina que reflexiona sobre el poder, la legitimidad, el concepto de ciudadano, la justicia, la libertad… De algún modo, la teoría política da por hecho que todos estos conceptos son problemáticos y lo van a ser siempre. La democracia representativa moderna apareció desde el principio como un sistema imperfecto, pero sin alternativa real.
         Las promesas de las que hablaba Bobbio siguen sin cumplirse. Los ciudadanos, como individuos libres, racionales y autónomos, deberían ser los protagonistas de la democracia. Según la teoría, son los ciudadanos los que, tras realizar un cálculo racional, deciden pactar, establecer una autoridad política y unas instituciones. Ceden parte de su libertad voluntariamente para formar una voluntad general que se ha de concretar en instituciones. Son los individuos los que eligen a los miembros de esas estructuras. Sin embargo, desde el principio aparecieron los grupos de intereses, los partidos, y se convirtieron en una especie de mediadores, de traductores de las necesidades de los individuos. Los partidos se presentan como el mecanismo necesario para encauzar el pluralismo político y los anhelos de la ciudadanía.
Miguel Parra
         ¿Qué es un representante? Suena muy extraño que un individuo sea capaz de representar los intereses de otro individuo o de un grupo. No se trata de un acuerdo mercantil: te voto para que representes fielmente lo que yo necesito. Como la lógica del mercado ha invadido los procedimientos democráticos, los partidos ofrecen sus servicios de representación a los votantes, consumidores. Y los ciudadanos esperan que, una vez en el poder, los concejales y los diputados cumplan lo prometido. Los partidos, entonces, lo prometen todo. Todos prometen todo. Como no puede haber reclamaciones por incumplimiento de contrato, al final los programas electorales son casi iguales, lo acaparan todo. Los ciudadanos ya no esperan que se hable del bien común, ni del interés general.
         Como estas expectativas fracasan y no hay hoja de reclamaciones,  el ciudadano se cansa. En lugar de participar activamente en el sistema democrático, se aleja progresivamente de él. La apatía corroe todo los mecanismos previstos. Y la abstención no es el único problema. Todo el tejido de asociaciones y todas las redes de la sociedad civil se desinflan. Se reducen a la mínima expresión. El ciudadano se limita a consumir televisión. Se vuelve un ser pasivo, manipulable y aburrido. Ni se identifica con sus representantes ni hace nada por cambiar la situación.
         El ciudadano se ha dado cuenta de que los grupos de poder, visibles e invisibles, son los que controlan a sus representantes. Toda la campaña electoral es un engaño, un trámite por el que tenemos que pasar para que todo siga igual. El debate se traslada a los grandes medios de comunicación, que están al servicio de esos poderes económicos.
         ¿Hasta aquí ha llegado la modernidad? ¿Qué ocurre con los modelos de democracia directa, sin representantes? Se necesitaría una descentralización del poder, una reducción de los Estados y una verdadera educación ética y política. La complejidad de nuestras sociedades nos obligaría a tomar decisiones sobre asuntos muy técnicos. Y los horarios laborales tendrían que ser adaptados. No es fácil ser un ciudadano comprometido con los asuntos públicos. Como tampoco es fácil debatir en una asamblea, de forma constructiva, para alcanzar verdaderos acuerdos. Si bien las nuevas tecnologías de la comunicación pueden propiciar la democracia directa, lo realmente difícil es transformar la noción de ciudadano. Ahora se ha potenciado sólo la libertad negativa y nuestra dimensión económica: elegimos y consumimos. Disponemos de derechos, pero sólo son una coraza defensiva, cuando funciona. La democracia participativa y directa se centra en la libertad positiva, la constructiva. Bobbio se quejaba de que la democracia no había impregnado todos los contextos sociales. Se había quedado en la superficie. La democracia como mercado considera un estorbo al ciudadano que va más allá de la elección de sus representantes cada cuatro años. Una democracia directa en la fábrica, en la universidad o en el barrio implicaría otro modo de producción.


viernes, 15 de mayo de 2015

ÉTICA DE ROEDORES LIX: LOS PLIEGUES

   Al atardecer, cuando la luz nos alarga, los pliegues del mundo se estremecen. Es el instante propicio para comprenderlo todo sin asustarse demasiado. Raros momentos, los de la razón y la sensibilidad. Ser conscientes de ese tramo agónico, ésa es la diferencia. Es el instante en el que los dinosaurios se asustan de sus propias sombras y del ruido de las terribles pisadas. Huyen de sí mismos, porque es el momento propicio. Al atardecer, cuando la mirada se pierde, los pliegues de tu ser se estremecen. Y los bosques adquieren otra dimensión, resonancias de lo más profundo. Las sombras frías de la noche exhiben sus infinitas posibilidades, en el atardecer. Y a lo lejos, las cobardes pisadas. ¡Roedor! ¡Ten mucho cuidado con la lechuza! ¡Sabe más que tú! ¡Y domina las tinieblas! ¡Vive de ellas! Al atardecer, cuando los perfiles se diluyen, los pliegues del miedo se estremecen, porque es el instante donde todo pudo ocurrir...

martes, 12 de mayo de 2015

ABISALES: UN VIAJE POÉTICO A LAS PROFUNDIDADES

    “Hablo también de un mundo
remoto y desconocido, feroz como un cántico
primigenio que construyera alas de asombro
en cada parpadeo.”
        
         Los poetas siempre nos han cantado un viaje, el que realiza el héroe o el que lleva a cabo el poeta mismo. No hay poesía sin inmersión en las profundidades de lo que somos o lo que deseamos ser. Es el precio que debemos pagar por ser animales conscientes, seres capaces de cartografiar nuestro interior. Así describe el libro Rocío Hernández Triano: “Pedro Sánchez nos propone en este conjunto de poemas que constituyen Abisales un paisaje vertiginoso, una aventura hacia el abismo, de una oscura lucidez, donde nos serán revelados de una manera muy clara los enigmas de la conciencia. Este viaje es de ida y vuelta, una rápida caída libre que luego se convertirá en ascenso hacia la luz y hacia la vida.” Todo aquel que se acerca a la conciencia necesita utilizar metáforas: estratos, capas, pliegues, profundidades… Pensamos a través de lo que ya conocemos, trasladamos las estructuras de un ámbito a otro diferente con la esperanza de atrapar lo esencial. Abisales es un libro clásico en este sentido.
         En las profundidades el poeta ve desfilar diferentes máscaras, símbolos de sí mismo, de sus miedos y de sus obsesiones. En medio de la terrible oscuridad, la palabra poética capta la luz, la esperanza que habita en las tinieblas. Según Rocío, son máscaras, metáforas y símbolos, que utiliza el poeta para conocerse a sí mismo: “Los seres abisales habitan en los sueños y nacen de la intuición de la palabra poética. Son un reflejo de nosotros mismos, de nuestra esencia más pura y terrorífica. El monstruo marino, el pez de las sombras no es otro que el poeta que asiste maravillado a un mundo que es traducido a través de los signos del lenguaje primigenio, a veces ingenuo e impreciso y, en otras ocasiones, redondo en su forma y en su significado.”
         Con un lenguaje épico, simbólico y a veces surrealista, Pedro Sánchez consigue salir a la superficie, donde hay más luz, con la posibilidad de comenzar algo nuevo, aunque nos tememos que sólo sea un breve descanso para iniciar otra inmersión. Porque lo importante de todo viaje es el camino en sí mismo, el proceso de aprendizaje. Al zambullirnos en el abismo aprendemos a distinguir con mayor precisión todos los grados de oscuridad, pero también los frágiles destellos de la utopía. El viaje ha merecido la pena si después de cada inmersión hemos desvelado algo más del entramado de nuestras emociones y los ritmos de nuestra sensibilidad.
         Pedro Sánchez es profesor, traductor, y ha sido coeditor de la revista literaria y cultural “El Ático de los Gatos”. Ha publicado la colección de relatos Huidas Imposibles (Sevilla, 2011) y los libros de poemas Ciudadela Sitiada (Huelva, 1998), Nocturno en Amaranta (Sevilla, 1999), Las huellas en la nieve (El Puerto de Santa María, 2003), Memoria del amor deshabitado (Sevilla, 2011), La piedra nocturna (Jerez, 2011), La templanza y otros georemas (Sevilla, 2013) y Un relámpago atrapado en un puño (Jerez, 2014). Ha obtenido diferentes premios, entre los que destacan el Premio Internacional Platero, premio otorgado por el Club del Libro en Español en Naciones Unidas, y el Premio Internacional de poesía Rilke (Oviedo, 2000). Como muestra de su sensibilidad poética y de su pensamiento les mostramos un poema y una entrevista que nos concedió amablemente unos minutos antes de iniciar la presentación del libro.
        


LUZ EN LA TINIEBLA DEL OCÉANO


La mano benévola del mar en primavera
te salvó de acabar siendo un cuerpo sin destino.
Pisar la orilla, besar la tierra para dar
gracias por seguir siendo un cuerpo que se estremece,
dolorido, humillado por la incertidumbre;
un rayo de luz en la tiniebla del océano.
Ante ti un mundo brillante, contador a cero,
paisaje impreciso, canción extraña, espacios
cerrados y aromas que no pueblan tu memoria.
Piensas que quizás empujó tus velas un viento
equivocado, pero el mar a tu espalda es ya
una gran muralla de sudor disuelto en sangre.
Has tirado los dados, vieja ruleta rusa,
sin saber si el futuro te guarda algún abrazo.




¿Qué nos vamos a encontrar en este libro?

         El libro es un viaje a las profundidades de los fondos marinos, como metáfora de un viaje a la oscuridad del alma humana. Y dentro de ese viaje se encuentra uno con una galería de personajes que funcionan como oráculos que van contando su historia. Lo que tienen en común es que son todos unos perseguidores de quimeras. Son personajes en cierta manera oscuros pero que brillan con luz propia, como los seres  de los fondos abisales. Básicamente es un libro que plantea la imperfección del ser humano y que saca a la luz la debilidad, la fragilidad humana.

¿Lo sublime de los abismos, al estilo romántico?

         Sí, hay algo de eso. Es un libro que parte de la oscuridad. El lenguaje y la imaginería que aparece, ciertos personajes de ficción, como los vampiros o el Capitán Nemo, pueden recordar a esos seres del  romanticismo, seres oscuros. Pero en realidad yo no los veo como monstruos o como locos simplemente, sino que son buscadores de utopías.

¿Hay cierto pesimismo ético al contemplar el abismo?

         No es tanto un pesimismo como un viaje de ida y vuelta. De hecho, el libro tiene una estructura basada en los clásicos: la bajada a los infiernos en busca de respuestas, un viaje del que siempre se sale, pero no intacto. Siempre se lleva uno una enseñanza, pues se sale con esperanza, con un aprendizaje.

¿Qué autores le han influido?

         Muchos, a Bonald se le cita en el libro, Cernuda, también mucha poesía inglesa, por mi formación, pues me dedico a la enseñanza del inglés y la literatura inglesa, lo que hace que tenga un bagaje de lecturas de autores ingleses, no sólo del romanticismo, sino también del siglo XX y actuales. Hay muchos, no sólo poetas. También Tolstoi es un autor que me influye en cuanto al pensamiento.

¿Cómo surge el poema?

         En mi caso es un proceso de lectoescritura. Todo va unido, la lectura y la escritura. Es a lo que me dedico, prácticamente, en mi tiempo libre, que es poco, después del trabajo y las obligaciones familiares. Mi pasión es la literatura. Siempre estoy leyendo, escribiendo o ambas cosas a la vez. Y también es un camino de ida y vuelta. Un libro empieza con un runrún, con una idea que uno tiene en la cabeza, una imagen, algún verso, bien que le ha surgido a uno o bien que ha leído en algún sitio. Y a partir de ahí puede comenzar todo el proceso de construcción de un libro.

¿Qué función atribuye a la poesía?

         A parte de ser una indagación personal, del escritor y del lector, la poesía tiene un valor moral, como la filosofía. Cada vez estoy más convencido. Me refiero a la moral como indagación, como búsqueda del sentido de las cosas, de la belleza del mundo. Y en cuanto al valor social, me parece muy importante, no en el sentido de poesía social de los años cincuenta, sino en el sentido de educación sentimental. La poesía tiene un papel fundamental, como otras artes, en esa educación sentimental.

¿La poesía nos hace mejores personas?

         Efectivamente, nos hace mejores personas. Y es una parte de nuestra cultura que está muy olvidada. Insistimos mucho en la educación académica, en el título, pero nos hemos olvidado de trabajar la educación sentimental.

Ha recibido varios premios. ¿Cuál es el más importante para usted?

         Sí he recibido algunos, sobre todo al principio, cundo empecé. Todos me han sorprendido y agradado. Son premios, además, modestos. El que más me sorprendió y más me llenó fue uno de relatos, no de poesía. Tengo alguna incursión en la narrativa, un libro de relatos. Me dieron el premio internacional “Platero”, que lo otorga el Club del Libro en español de Naciones Unidas. Y era la primera vez que me atrevía a escribir narrativa y a presentarme a un premio de narrativa. Este premio sí es de cierto renombre. Se presentan cientos de obras de todo el mundo y lo otorga Naciones Unidas.

¿Y tiene algún proyecto más de narrativa?

         Proyectos tengo muchísimos. Tengo novelas en proyecto, esbozadas. También otro libro de relatos comenzado, ensayos, un libro de poesía que estoy terminando, un libro de poesía erótica a medias… Son muchos proyectos que espero ir terminando poco a poco.

         También ha sido editor de la revista cultural “El Ático de los gatos”…

         Fue un proyecto que inicié con Rosario Troncoso. Por cuestiones de tiempo y energía luego me desvinculé de la revista, aunque he seguido colaborando. Más que aportar poemas, en principio me volqué más en labores organizativas, logísticas, y en dedicarme al periodismo cultural: entrevistas, reseñas y alguna traducción. Esa es otra de mis facetas, la de traductor de poesía.

¿La enseñanza de la literatura, de la poesía, va por el buen camino?
        

         Puedo hablar de mi experiencia personal. No soy profesor de literatura, sino de inglés. Mis clases de inglés van siempre unidas a la cultura inglesa. Por otro lado, en mi centro, IES Sofía, en el que enseño, hemos realizado encuentros con poetas. Durante cuatro o cinco años, han venido autores locales, comarcales,… Es una experiencia que cada vez tiene más éxito y ha calado mucho en el alumnado. Al principio el alumnado lo veía como algo ajeno o una clase más, pero ahora lo demandan porque les gusta. Es muy interesante tener al autor delante cuando recita y poder hacerle preguntas. Además tenemos un certamen de microrrelatos para todos los centros escolares de la localidad. Y funciona muy bien. Cada vez hay más participación. Fomentamos no sólo la lectura, sino también la creación. Estamos contentos y sorprendidos con la respuesta de los estudiantes. Han aumentado, por ejemplo, los préstamos de libros de poesía en la biblioteca. Tiene mucho que ver con haberles acercado la poesía. Y además los chicos están en una edad en la que quieren expresarse y descubren que la poesía es un buen camino.

domingo, 10 de mayo de 2015

LA PUERTA AZUL: OTRAS FORMAS DE EDUCAR, OTRAS EXPERIENCIAS

      La educación es una tarea tan complicada que siempre andamos pensando cómo mejorarla: nunca estamos contentos del todo, tanto en casa como en la escuela. Siempre ha existido una reflexión sobre qué es educar y cuál es el mejor método, desde los primeros filósofos, Sócrates y los sofistas, hasta los estudios científicos actuales. Los sistemas educativos de las sociedades industriales se han basado en un modelo vertical, que toma como modelo la fábrica. Como decía Foucault, todas las instituciones, fábrica, escuela y cárcel, comparten el mismo esquema: un sistema jerárquico donde los individuos son unidades de producción que han de ser controladas, estudiadas científicamente, para que rindan; un sistema basado en el miedo, en la vigilancia y en la disciplina; un sistema donde el individuo cumple las órdenes, nunca decide. Hace décadas que varias teorías pedagógicas recuperaron ideas de Sócrates, Rousseau, y de muchos otros pensadores, para proponer otro paradigma, otro modelo.
         El miércoles pasado el AMPA del IES Seritium organizó una charla dedicada a la escuela libre. Montserrat Gómez, profesora de Lengua y Literatura, nos habló de la pedagogía activa, del acompañamiento respetuoso, de su experiencia en Ecuador y del nuevo proyecto que ha puesto en marcha en Jerez. La sesión fue muy enriquecedora, no sólo por las ideas expuestas por Montse y su marido, sino también por las preguntas que plantearon los asistentes: miembros del AMPA y profesores de varios centros educativos de la zona.
Fotografía de Geli Sánchez
         Las metodologías basadas en la pedagogía activa y el acompañamiento respetuoso consideran al niño el protagonista del proceso educativo. El niño, desde que nace, tiene que pasar por varias etapas. Es él quien tiene que pasarlas y madurarlas. No son necesarios profesores para que le enseñen. Él niño puede descubrir todo por sí mismo: sólo requiere que le proporcionemos lo que necesita, que le construyamos un ambiente adecuado, para que él elija y dirija todo el proceso con libertad y autonomía. El acompañante está al lado, observa para ver qué le hace falta en cada momento. Son pedagogías muy respetuosas con el crecimiento del niño. Incluso el acompañante sigue creciendo, sigue aprendiendo, va más allá de la madurez. En la interacción retoma su niñez y mejora como persona, se enriquece.
         “El ser humano, dice Montse, se desarrolla desde dentro hacia afuera. Nosotros estamos sostenidos por una sociedad que nos da unas normas, ahí nos insertamos y ahí tenemos que buscarnos a nosotros mismos. En estas metodologías es fundamental el espacio, el ambiente, saber crear los estímulos necesarios. En un instituto convencional la profesora es la protagonista en el aula, los alumnos son la mayor parte del tiempo espectadores pasivos. La distribución del aula refleja ya una jerarquía. El profesor puede desplazarse cuando quiere por el aula. Los alumnos tienen que permanecer sentados. Los materiales: pizarra, libro, cuadernos. En la pedagogía activa los alumnos se desenvuelven en un ambiente distinto. Hay diferentes materiales a su disposición para que ellos elijan lo que quieren hacer, según sus intereses y necesidades. Pueden trabajar con lo que quieran el tiempo que quieran. Tiene mucho que ver con el conocimiento en red.”
         Cuando nació su hijo Rodrigo se plantearon otras posibilidades. Encontraron la asociación “La luciérnaga”, dedicada a la pedagogía activa en la Bahía de Cádiz. Allí conocieron a gente de Jerez, con la que formaron una asociación, “Escuela libre de Jerez”, de la que salió una escuela Montessori, para niños entre 2 y 5-6 años. Hay que recordar que hasta los seis años la escolarización no es obligatoria. Su hijo comenzó a asistir a esa escuela. Comenzaron a leer libros relacionados con estas pedagogías. Algunas familias se retiraron del proyecto. Pero Montse y su marido se empeñaron en seguir con esta idea.
         Entonces tomaron varias decisiones: una, ir a vivir al campo y, otra, ir a conocer el proyecto integral “El león dormido”, en Ecuador. Conocer este proyecto les supuso una transformación profunda. El proyecto se inició hace 30-35 años, con Mauricio y Rebeca, escritora y maestra especializada en materiales Montessori. La escuela que fundaron al principio fue cambiando. Los guías no daban abasto. Se vio la necesidad de convertirla en una comunidad integral. Los padres comenzaron a participar en el proceso y se creó una comunidad con varias casas para que los padres vivieran allí. Los padres podían trabajar dentro de la comunidad, acompañaban a sus hijos y a su vez ellos aprendían.
         Allí, nos contó, los padres observan y preparan el ambiente, facilitan lo que necesitan. Mauricio y Rebeca se dan cuenta de que lo importante es partir de una pedagogía de la observación y saber crear contextos para que el niño se desarrolle, ambientes silenciosos y meditativos. El acompañante está en silencio. Es el niño el que elige. El acompañante sólo acompaña. Pero su función es también poner límites claros. Si el niño choca con el límite, el niño cae en el enfado y llora. El acompañante sostiene, sin juicio, al niño para que se produzca una autorregulación del organismo completo. Reconocerá el límite y se quedará tranquilo. Es el respeto por lo que siente. La organización de los espacios es fundamental. El niño elige los materiales, que han sido diseñados para que los utilice de forma autónoma. El acompañante los utiliza una vez delante del niño, despacio. Luego el niño va a usarlos cuando quiera. Y es esencial el juego. Cuando el niño juega concentra toda su atención en ese proceso. Atención no dividida.
         Tras conocer esta experiencia deciden comenzar en Jerez un proyecto de acompañamiento familiar, “La puerta azul”. “Se trata de un proyecto vital, dice Montse, es mucho más que una metodología. Un proyecto que consta de tres círculos concéntricos. El primero es el interior, el tuyo, de reflexión y formación personal, como padres. El segundo es el del acompañamiento respetuoso. Tu hijo puede estar en la enseñanza pública, y por las tardes realizar sesiones de acompañamiento. Ahora mismo martes y jueves. Un día trabajamos taller con la mamá, y el papá acompaña. El acompañamiento respetuoso se realiza con el hijo en un ambiente libre, con materiales que fomentan la creatividad, en contacto con la naturaleza. Y otro día trabajamos el taller con el papá, y la mamá acompaña. El último paso es la comunidad, cuando se convierte en un proyecto vital. Las edades van desde los más pequeños hasta adolescentes. Realizamos cursos intensivos, como el que vamos a impartir el día 9.”
          A lo largo de la sesión quedó claro que esta pedagogía implica un  cambio de paradigma. Las preguntas de los asistentes generaron un interesante diálogo. Traducir los conceptos de un paradigma a otro es muy difícil. Además, es un modelo de educación que no encaja muy bien con los fines de la sociedad industrial. La dificultad de implantar estas experiencias en los centros educativos actuales es obvia. La masificación es el primer escollo. Otro problema es saber si esta pedagogía activa permite alcanzar los conocimientos que se requieren para ir a la universidad. Montse insistió en que las experiencias llevadas a cabo con alumnos adolescentes han demostrado que sí funcionan. Trabajar con proyectos que ellos eligen y luego proporcionarles los recursos necesarios conduce a despertar el interés, la creatividad y la integración de todos los conocimientos.
         Hay más de cuatrocientos proyectos funcionando en España relacionados con la pedagogía respetuosa. La bibliografía es muy amplia. Recomendó los libros de Rebeca Wild, como “Educar para ser. Vivencias de una escuela activa” y “Etapas del desarrollo”
         Así describe Montse Gómez el proyecto en su blog,  http://lapuertaazuljerez.blogspot.com.es/


         “La puerta azul es un espacio de arte, aprendizaje y juego en un bosque de olivos y eucaliptos en Jerez. Preparado para que las familias convivan y jueguen en un ambiente relajado. Un espacio respetuoso, de libertad. Un lugar de atención plena y no dividida hacia los hij@s.
         A la puerta azul los niños y niñas entran y permanecen acompañados de un familiar. Hay espacios para que bebés, niños, adolescentes y adultos puedan desarrollarse y jugar/aprender en un entorno preparado y relajado.
         En la puerta azul hay una casita redonda. En ella trabajaremos los acompañantes (madres, padres, abuelos, guías...) antes de acceder por primera vez con los peques, y también durante el curso, reflexionando y vivenciando en algunos talleres de crecimiento familiar la manera respetuosa y libre de acompañar a nuestros hijos, nietos, etc.
         Esa casita durante el tiempo de juego se transformará en el lugar de cobijo y recogimiento para los niños, con juegos basados en materiales Montessori, Waldorf, Reggio Emilia, Stern, en el constructivismo y los Wild, y otros propios de La puerta azul. Son materiales que se pueden usar de manera autónoma una vez conocidos y permitirán a los peques crecer en libertad e interactuar con respeto. También propondremos talleres artísticos familiares.

         En el bosque ahora mismo hay nidos de gorriones, las gallinas también han anidado y han puesto huevos y criado sus pollitos, muchos árboles, plantas e insectos, hay una lancha para imaginarnos navegando, y el resto... está en construcción.”

sábado, 2 de mayo de 2015

DESAPRENDIZAJES

“Todavía estás a tiempo de reconstruir tu casa, reescribir tu historia, desaprendiendo al fin lo consabido.”

         Decía Eliot que la única crítica literaria posible sobre un poema consiste en volver a leerlo. Se trata de unas palabras citadas por J.M. Caballero Bonald para recordarnos la imposibilidad de explicar cualquier verso. Con más razón en el caso de “Desaprendizajes” (Seix Barral, 2015), un libro de poesía condensada, repleto de ideas. El lector percibe inmediatamente que se encuentra ante unos poemas que deberá leer infinitas veces, y ninguna por obligación. Degustará los pensamientos sin prisa. Y en cada relectura apreciará la densidad exquisita de un escritor escéptico, inteligente.
         Imágenes de su historia personal (de esa leyenda privada que es la identidad, un recuerdo impreciso) atraviesan los poemas, imágenes cargadas no sólo de reflexiones, sino también de emociones y experiencias estéticas significativas. Felipe Benítez Reyes resaltó el ímpetu creativo de Caballero Bonald, un ímpetu juvenil, que nace de la rebeldía y el inconformismo. Claro que esa rebeldía, dice el autor del libro, hay que entenderla también como resistencia: “Con la poesía me defiendo de lo que me ofende, de los desmanes que ocurren a mi alrededor”.
       
  Según Benítez Reyes nos hallamos ante uno de los pocos creadores que mantienen una línea ascendente, porque nuestro premio Cervantes no se ha conformado nunca con sus logros, en todos los géneros. Sigue mostrando una fe inquebrantable en la poesía, en la palabra como testimonio de una conciencia alerta. Y sigue indagando en el lenguaje, para que las palabras no sólo digan más de lo que dicen, sino para que también sepan callar. En todo buen poema, dice Felipe Benítez, hay un equilibrio portentoso entre la evidencia y la sugerencia, entre lo explícito y lo inefable. Esta indagación estilística y este pensamiento condensado se concretan en una pluralidad de géneros, aunque todos al servicio de un único Caballero Bonald, capaz de aliar con maestría las palabras y los conceptos para acercarnos a la comprensión de nuestras dudas esenciales. Y jamás con un lenguaje rutinario y previsible, dice Felipe Benítez. El autor de “Desaprendizajes” calificó esta introducción como: “La mejor de las lecturas posibles, una muestra de inteligencia crítica”.
         Que los textos no posean la estructura del verso cortado no significa que no sean poemas. Si alguno tuvo la tentación de llamar a estos escritos “prosa poética” o algo similar, no ha acertado. Así de claro lo dejó el autor nada más comenzar su intervención: “Es un libro de poemas, aunque el texto esté dispuesto tipográficamente en forma de prosa. No me gusta llamarles poemas en prosa. Es un apelativo equívoco con el que no estoy conforme. Son poemas, pero la apariencia es de prosa”. Por lo tanto son poemas dedicados a reflexionar, para que el lector piense con ellos: “Es un libro reflexivo, meditativo. Más propio para leer en la intimidad que para oír en los labios de otra persona, aunque sea el autor”.
         ¿Sobre qué temas tratan? Ya el título indica el tono: escéptico, corrosivo y descreído. La edad de J.M. Caballero Bonald, su experiencia, es muy propicia para una reconstrucción radical de lo vivido y pensado, tan necesaria siempre: “Puede parecer un título áspero, árido, incluso insultante, pero en realidad es humilde lo que quiere sintetizar… Hay cosas que se han aprendido mal, de forma deficiente, y que hay que olvidar o aprender de otra manera, la que produzca nuestra conciencia vigilante”. Todo lo que dimos por natural, por verdadero y fundamentado, se desvanece con el tiempo, cuando hemos dejado que la razón trabaje sin miedos, sin compromisos. Las imposiciones pueden venir tanto de fuera como de dentro, que son las peores, de nuestras zonas más sombrías: “Son poemas que penetran en un mundo del que ni yo mismo sé cómo salir… Cada uno tiene su parte oscura: yo también me asomo a esa parte oscura, intento aclarar por dónde voy pero a veces me confundo, a veces me pierdo, no sé la respuesta… Hay muchas preguntas en este libro… algunas he respondido, pero muchas no tienen contestación”.             
         La forma de escribir los poemas le permite ser tajante y poético a la vez. Las frases, que son sentencias filosóficas, éticas y políticas, adquieren un tono poético inesperado mediante la adjetivación precisa, las metáforas y otras figuras al servicio de la mirada liberadora y crítica. Escribir es resistir: “Hay que reaccionar contra ciertos lavados de cerebro que te hacen pensar que hay verdades absolutas.”
         En todas las páginas del libro hay belleza ácida suficiente para pasar un buen rato meditando. Al final de la sesión pude preguntarle al escritor sobre su poema titulado “Ciudad de sectarios”.


CIUDAD DE SECTARIOS

Desde la ventana se alcanza a vislumbrar una ciudad apenas deseable. Tampoco es propiamente una ciudad que se haya mantenido consecutivamente adscrita a los rechazos del observador, sino que ha ido adocenándose, envileciéndose conforme acudían a su arrimo gregarios de varia catadura, jerarcas escoltados por sus correspondientes moscas de muladar, híbridos de clérigo y conmilitón, cabreros pertrechados del poder de los truhanes, todo un censo abominable engrosado en los últimos lustros con nuevos prosélitos y consanguíneos. (…)

         Su respuesta, inteligente, nos hizo reír:

         Hay un poema que se titula “Ciudad de sectarios”. Me imagino que no se refiere a una ciudad muy lejana… ¿Hemos desaprendido lo suficiente?

         Es un poema muy concreto. Recuerdo vagamente el poema… Sí sé que penetraba en una crítica a una sociedad, a un conjunto de episodios urbanos con los que estaba disconforme…

¿Se refiere a Jerez?
        
         No, no me refiero a Jerez. Me refiero más bien a Madrid. Pudo ser Jerez en cierto momento, ya no.


SOBRE LA EFICACIA DE DE LA DUDA

La carencia de dudas vertebra el catecismo del dogmático. Nadie que esté seguro de todo lo que afecta a su experiencia cotidiana, a sus condicionantes afanosos, está capacitado para esgrimir la incauta potestad de lo irrefutable, sólo podrá emular a los que gustan de la hipocresía como incumbencia del saber. Nunca es lo fidedigno una premisa ni siquiera fugaz para acceder a la espesura del conocimiento, pues ninguna lección más perniciosa que la que suministran quienes jamás incurren en erratas. Hartos impartidores de verdades se juntan de continuo en los podios del discernimiento, allí donde se dilucidan las más conspicuas tramas de lo nunca dudoso. Qué palabra inhumana la palabra certeza, dije en difusos días discordantes. Pero aquí no hay respuestas, sólo preguntas imprecisas, volubles, provisorias. Nada es palmario ni veraz, todo es versátil y azaroso. Pobre de mí que, después de tan tenaces pretensiones, apenas he logrado dudar de unas pocas materias esenciales de la vida.

http://www.lavozdelsur.es/hay-que-reaccionar-contra-ciertos-lavados-de-cerebro