ROEDORES DE FILOSOFÍA

viernes, 26 de julio de 2013

ÉTICA DE ROEDORES V: EL ESQUEMA.

 La creatividad es el único sendero para huir del aburrimiento. Ese proceso de huida es lo que denominamos arte. Y no hay huida sin riesgo. Las novelas que repiten el esquema establecido por los que dirigen el mercado no pretenden ser obras de arte. Que los lectores lean y vuelvan a leer el esquema es todo un misterio. El esquema se convierte en una poderosa reja, barrotes de un aburrimiento denso.
  La huida es productiva: construimos situaciones vitales nuevas. Las acciones diarias, cotidianas, son el momento artístico oportuno para alejarnos del esquema, a través de la imaginación y la ironía. Son momentos frágiles, escurridizos, imposibles de etiquetar: acciones inesperadas por los reproductores del esquema. No se trata de crear objetos que representen algo. Basta con iniciar movimientos que provoquen esa mirada irónica del que sabe que el mundo no tiene importancia y que todo es posible.

lunes, 15 de julio de 2013

ANIMALES Y COMUNIDAD III: DERECHO A LA EDUCACIÓN.

 Nos suele parecer exagerado, extraño, incluso irracional, hablar de derechos de los animales. Es verdad que el concepto de derecho va asociado al concepto de persona, dignidad y valor absoluto. Afirmamos que los derechos son exigencias inaplazables de las personas. Ese derecho a exigir no nos lo puede arrebatar nadie. Pero también es verdad que los derechos requieren la existencia de una comunidad, de los otros. Si el otro no reconoce mis derechos, entonces se quedan en meras expresiones de deseos individuales. Condición necesaria de la dignidad es que sea reconocida, atribuida, por los demás. Incluso cabe decir que los derechos son un tipo de interacción social. No existen por sí mismos en ninguna esfera moral con realidad propia. 
  Los animales domésticos son parte de nuestra comunidad. Son seres comunitarios, si no queremos utilizar la palabra ciudadano. Esta pertenencia a la comunidad les proporciona un amplio abanico de relaciones sociales, desde nacimiento. Luego, no sería exagerado admitir que estas relaciones sociales les generan derechos. Exigimos, por ejemplo, que un amo trate bien a su perro, que no le haga daño y le dé de comer. Son obligaciones del amo y derechos del perro. El perro, como miembro de la comunidad, tiene derecho a ser tratado con respeto. Del mismo modo, cuando vemos que un perro se porta mal, decimos que su amo tiene la obligación de educarlo. No culpamos a sus instintos caninos. La relación social amo-perro genera unas obligaciones y unos derechos fundamentales. El perro tiene derecho a una educación.
  Y educar es algo muy complejo. Garantizar una educación a los animales implica construir instituciones que velen por ese derecho. Hasta ahora se ha dejado al azar. Si un perro tiene suerte y cae en una familia razonable, el animal desarrollará las virtudes correspondientes. Si el amo no cumple sus obligaciones, el animal sufrirá mucho a lo largo de su vida y no tendrá las mismas posibilidades que otros perros de desarrollar una vida feliz. No nos queda más remedio que constituir esas instituciones comunitarias que garanticen que los amos educan a sus perros. Y así, aquel proyecto que se inició en Grecia podrá seguir creando senderos de libertad e igualdad.

lunes, 1 de julio de 2013

ÉTICA DE ROEDORES IV: EROSIONES.

  El filósofo pasea por la playa y observa los restos acumulados en la orilla. Son frutos del tiempo. Cada grano de arena ha realizado un recorrido difícil de atrapar con nuestra mirada. Y están todos revueltos, todos esos restos. Y cambian cada día, con cada ola. Hasta la lata de refresco cambiará. Como la bolsa de plástico, viajará en el tiempo, sin prisa. Pero el filósofo aprecia la erosión, el desgaste aleatorio de las cosas. Sabe que todo ser está expuesto a este ir y venir de las olas. Aprecia esa fluidez de la materia, ajena a toda identidad pesada. El trozo de ladrillo ahora es suave, porque ha perdido las aristas que recibió en la fábrica. El mar nos devuelve esa animalidad esencial. Y un regalo: ser conscientes de que el agua seguirá desgastando el mundo sin nosotros.